Iberdrola ha comunicado hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el rango de la ampliación de capital vinculada a su dividendo flexible, que oscila entre 2.700 y 3.060 millones de euros. La operación, aprobada por el consejo de administración, permite a los accionistas elegir entre recibir efectivo, acciones nuevas o vender los derechos de asignación gratuita. El importe máximo de la ampliación autorizado en junta asciende a 3.150 millones.
El sistema de dividendo flexible, habitual en las grandes cotizadas españolas, permite a los accionistas optar optar entre tres alternativas: recibir efectivo, suscribir nuevas acciones o vender los derechos de asignación gratuita. Los accionistas que opten por el efectivo recibirán un dividendo complementario de 0,427 euros brutos por acción, que se suma al pago de 0,253 euros ya abonado el pasado febrero. Quienes prefieran acciones nuevas podrán suscribir títulos sin desembolsar efectivo, mientras que la venta de derechos en el mercado permite monetizar la asignación de forma inmediata. La elección es excluyente: si un accionista escoge una opción para un bloque de títulos, renuncia a las otras dos sobre esos mismos títulos, aunque puede combinar opciones sobre distintas partes de su cartera.
Este dividendo se enmarca en la remuneración con cargo al ejercicio 2025 y supone un salto cuantitativo relevante. Sumando el pago de febrero —que alcanzó 1.700 millones de euros— al complementario de julio, el desembolso total podría situarse en 4.760 millones de euros si se toma la banda alta de la ampliación. La cifra supera en un 18% la retribución del año anterior, que quedó en 4.022,3 millones, según datos de la compañía.
| Concepto | 2025 (previsto) | 2024 (real) | Variación |
|---|---|---|---|
| Dividendo a cuenta (feb) | 0,253 €/acción | 0,231 €/acción | +9,5% |
| Dividendo complementario (jul) | 0,427 €/acción | 0,409 €/acción | +4,4% |
| Importe total máximo | 4.760 millones € | 4.022,3 millones € | +18,3% |
Con un incremento del 18% en la retribución total, Iberdrola consolida una política que la sitúa entre las utilities más generosas de Europa.
Calendario detallado: las fechas que el accionista no debe perder de vista
La operación sigue un cronograma ajustado que arranca con la publicación del número de derechos necesarios para recibir una acción, prevista para el 2 de julio. Ese mismo día se comunicará el dividendo complementario bruto por acción y, si procede, el dividendo de ajuste. El 3 de julio será la última sesión en la que las acciones de Iberdrola cotizan con derecho a participar en el dividendo (cum-dividend). A partir del 6 de julio —fecha ex‑dividend— los títulos se negociarán sin ese derecho y arrancará el periodo de negociación de los derechos de asignación gratuita, que se extenderá hasta el 20 de julio.
El abono del dividendo en efectivo para quienes hayan elegido esa opción se realizará el 27 de julio, mientras que las nuevas acciones emitidas comenzarán a cotizar de forma ordinaria el 29 de julio. La compañía ha adelantado que, si el mercado lo requiere, podrá ajustar el calendario con un complemento a la comunicación remitida a la CNMV.

En la sesión de hoy, las acciones de Iberdrola cotizaban en torno a 20,56 euros, lo que supone una revalorización superior al 11% en lo que va de año. Con una rentabilidad por dividendo estimada cercana al 3,3% a los precios actuales, Iberdrola se mantiene entre las cinco compañías del Ibex 35 con mayor yield, solo por detrás de Enagás y Telefónica.
Un dividendo récord que refuerza la estrategia de retribución de Iberdrola
La ampliación de capital del dividendo flexible no es solo una herramienta de pago, sino un pilar de la política de remuneración de la eléctrica. En los últimos ejercicios, Iberdrola ha mantenido una senda alcista que la ha llevado a distribuir cerca de 15.000 millones de euros entre 2022 y 2025, combinando efectivo y títulos. La opción de recibir acciones permite a la compañía retener caja para financiar su ambicioso plan de inversiones, que supera los 15.000 millones anuales en redes y renovables, sin sacrificar la retribución al accionista.
La decisión de elevar el dividendo total un 18% refleja la fortaleza del flujo de caja operativo, que en 2025 superó los 7.000 millones de euros, y una ratio de pay‑out que se mantiene en torno al 65‑70%, en línea con el sector. Frente a otras utilities europeas como la italiana Enel o la francesa EDF, Iberdrola ha optado por un equilibrio entre crecimiento del dividendo y reinversión, en un momento en el que la transición energética demanda recursos.
No obstante, el sistema de dividendo flexible conlleva un riesgo de dilución para aquellos accionistas que opten por el efectivo, ya que la emisión de nuevos títulos incrementa el número de acciones en circulación. Con todo, históricamente un porcentaje mayoritario del capital ha preferido recibir acciones, lo que ha permitido a Iberdrola fortalecer su base de capital propio y reducir su apalancamiento relativo.
En el mercado español, el dividendo flexible se ha convertido en práctica común entre las grandes energéticas. Competidores como Endesa y Naturgy también han recurrido a esta fórmula, aunque en 2025 la primera optó por un pago íntegramente en efectivo al no necesitar reforzar capital. La decisión de Iberdrola, por tanto, envía una señal de confianza sobre su capacidad para combinar generosidad con el accionista y disciplina financiera.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El 2 de julio se publican las cifras definitivas y el número de derechos necesarios. La reacción del valor tras el corte del dividendo el 6 de julio marcará el tono del corto plazo.
- Reacción del valor: Las acciones acumulan un alza superior al 11% en 2026 y podrían beneficiarse de la entrada de dinero antes del pago. Sin embargo, la dilución técnica por la ampliación podría presionar en las sesiones posteriores.
- Precedente sectorial: Endesa distribuyó un dividendo récord el año pasado sin ampliación de capital, lo que valida que las utilities españolas disponen de caja para mantener retribuciones generosas. Iberdrola, con su modelo flexible, apuesta por la fidelización del accionista a largo plazo.




