Siete valores españoles recomendados por analistas para evitar la volatilidad tecnológica

Los expertos consultados recomiendan siete compañías para rotar hacia la economía real. Iberdrola, Santander, BBVA, CaixaBank, ACS, Vidrala y Azkoyen ofrecen visibilidad de ingresos y una exposición indirecta a la inteligencia artificial sin la volatilidad reciente.

La volatilidad ha regresado al sector tecnológico y con ella, las dudas sobre las valoraciones de las empresas que lideran el boom de la inteligencia artificial. Los bandazos en los índices Nasdaq y en gigantes como Nvidia o Microsoft han puesto en guardia a los inversores. En este contexto, los analistas comienzan a recomendar una rotación hacia valores con mayor exposición a la economía real, y en España, encuentran varias opciones.

José Manuel Marín Cebrián, fundador de Fortuna SFP, resume la esencia: «Una gran compañía no siempre es una gran inversión si el precio que se paga por ella es excesivo». No se trata de abandonar la tecnología, subraya, sino de equilibrar carteras con empresas que ofrezcan beneficios sólidos, capacidad de fijación de precios y valoraciones razonables. De los nueve valores que proponen los expertos consultados, destacamos siete que reúnen estos atributos.

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Iberdrola y la banca: pilares de la rotación defensiva

La energética lidera las recomendaciones. Antonio Castelo, de iBroker, la define como «la forma de jugar la crisis energética desde la calidad, sin depender del precio del barril». Su secreto está en el negocio de redes, sujeto a marcos regulatorios predecibles. Esa visibilidad de ingresos, apunta José Francisco Ibáñez, de Tressis, convierte a Iberdrola en un actor clave en la transición energética que protege sus márgenes frente a la inflación mientras capitaliza la demanda masiva de electricidad para centros de datos.

Precisamente su exposición a la infraestructura de la IA añade un plus al núcleo regulado. «La necesidad masiva de energía que exigen la electrificación y los centros de datos es una demanda estructural», recuerda Ibáñez. Marín Cebrián añade que los sectores proveedores de la inteligencia artificial, como redes eléctricas y materias primas, «son la segunda derivada del crecimiento tecnológico» y favorecen a Iberdrola. La compañía ofrece una rentabilidad por dividendo atractiva y un plan de inversiones de 15.500 millones de euros hasta 2026.

En el sector financiero, los analistas fijan la mira en Santander, BBVA y CaixaBank. Guillermo Santos, socio en iCapital, argumenta que, pese a las recientes subidas de tipos del BCE, las entidades aún cotizan con un reconocimiento insuficiente. «Nos inclinamos por bancos con presencia global, mora muy baja y un impulso general favorable», explica. Marín Cebrián añade que el entorno de tipos lejos de cero sigue beneficiando a un sector que ha demostrado «una fuerte capacidad de generación de beneficios». Eso sí, tras las subidas acumuladas, la selectividad es clave.

La banca española ha devuelto al accionista más de 15.000 millones de euros en dividendos y recompras en el último año, y los analistas esperan que mantenga esa tendencia. La diversificación geográfica de Santander y BBVA, junto al dominio doméstico de CaixaBank, les otorgan un colchón frente a las turbulencias.

La inteligencia artificial no se juega exclusivamente en las tecnológicas; las infraestructuras que la sostienen podrían ser la apuesta más estable de la próxima década.

La IA necesita ladrillos, no solo algoritmos.

ACS, Vidrala y Azkoyen: apuestas industriales con catalizadores propios

Joaquín Robles, analista de Banco BiG, elige ACS como su valor estrella del Ibex. La constructora, a través de su filial norteamericana Turner, se ha posicionado en la primera línea de la construcción de centros de datos. «El desarrollo de la IA apenas empieza; la fabricación de centros de datos será determinante y ACS lo capitaliza sin soportar el mismo riesgo que las tecnológicas si llega un episodio de volatilidad», defiende Robles. La empresa reportó una cartera de pedidos récord en 2025, con un 70% procedente de Norteamérica.

En los nichos industriales, Aníbal San Miguel, de Tesys AF, recomienda Vidrala y Azkoyen. Vidrala, fabricante de envases de vidrio, opera en un sector con altas barreras de entrada y economías de escala. «. El analista subraya su crecimiento recurrente en ventas, márgenes ebitda cercanos al 18% y una elevada conversión a caja que le permite tener caja neta en balance y realizar adquisiciones oportunistas.

Más allá del miedo: una rotación con fundamentos

El movimiento hacia la economía real no es una huida, sino una diversificación que los analistas justifican con números. Las tecnológicas del S&P 500 cotizan a un PER medio de 28 veces, frente a las 12,5 veces de los bancos europeos o las 16 veces de las utilities. Esa brecha de valoración, junto con la visibilidad de ingresos que ofrecen sectores como la energía regulada o las infraestructuras de centros de datos, da solidez a la apuesta.

Sin embargo, no todo es predecible. La rotación exige monitorizar riesgos como la evolución de los tipos de interés —que tanto benefician a los bancos— o la concentración de ACS en el gasto de las grandes tecnológicas. La diversificación geográfica y de negocio de las siete propuestas ayuda a mitigarlos. Al fin y al cabo, como nos enseñó la burbuja de las puntocom, los fundamentos importan. Y ahora, algunos de los mejores fundamentos están lejos de Silicon Valley.


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