El Ibex 35 avanzó un 0,81% en la sesión del jueves, impulsado por ACS, ArcelorMittal y Repsol, y se mantuvo cerca de los 18.300 puntos tras la subida de tipos del Banco Central Europeo. El selectivo cortó una racha de tres caídas consecutivas, aunque las tensiones entre Estados Unidos e Irán mantuvieron la volatilidad en los mercados de materias primas.
El BCE cumple el guion y sube tipos al 2,25%
El Consejo de Gobierno del BCE elevó los tipos de interés de referencia al 2,25%, en línea con lo esperado por el consenso de analistas. Se trata del primer movimiento alcista desde el pasado otoño, y responde a un repunte de la inflación subyacente que no termina de ceder en la eurozona. El Ibex reaccionó con con un avance contenido, pero suficiente para romper la inercia bajista de las jornadas anteriores.
La decisión se produce en un contexto de inflación de servicios todavía pegajosa en la zona euro, lo que obliga a Fráncfort a mantener un tono restrictivo. Sin embargo, el mercado ya descontaba la subida, y la atención se centró más en el lenguaje del comunicado, que dejó la puerta abierta a nuevas alzas condicionadas a los datos macro de julio.
El índice llegó a marcar un máximo intradía de 18.341 puntos (+1,10%) en la media sesión, antes de desinflarse parcialmente en la última hora de contratación. El avance del 0,81% al cierre situó al selectivo en 18.290 puntos, todavía a un 1,5% de sus máximos históricos previos a la guerra de Irán (18.496,60 puntos).
ACS, ArcelorMittal y Repsol lideran la remontada
La constructora que preside Florentino Pérez se anotó la mayor subida del día con un 4,58%, seguida de ArcelorMittal (+2,44%) y Repsol (+2,33%). En el lado negativo, Amadeus cayó un 2,35% y Grifols cedió un leve 0,29%, en una jornada de escasos grandes movimientos a la baja.
ACS se apoyó en el tirón de su filial alemana Hochtief, mientras que el mercado premió la exposición de ArcelorMittal a la demanda de acero en Asia. Repsol, por su parte, logró esquivar la caída del crudo con el respaldo de los inversores que valoran su flujo de caja libre y el programa de recompra en curso.

El petróleo vuelve a caer, pero el riesgo geopolítico no desaparece
Los precios del crudo registraron descensos moderados pese a la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. El Brent de referencia europea retrocedió un 0,70% hasta los 92,44 dólares por barril, mientras que el West Texas estadounidense cedía un 0,73% hasta los 89,37 dólares. El contrato europeo se movía en torno a los 72 dólares antes del conflicto, lo que evidencia la enorme prima de guerra acumulada.
El motivo de esta contradicción aparente es que el mercado ya había incorporado el riesgo de suministro en las últimas semanas, y las noticias de que continúan las conversaciones diplomáticas —según informó la CNN— aliviaron parte de la presión compradora. Además, la amenaza iraní de disparar contra buques en el estrecho de Ormuz no se ha materializado en bloqueos efectivos del tránsito comercial.
Aún así, la situación sigue siendo volátil. Repsol, la petrolera del Ibex, logró avanzar a pesar del descenso del crudo, lo que refleja que los inversores están poniendo en valor su diversificación y la solidez de su generación de caja, más que la evolución diaria del barril.
¿Puede el Ibex sostener el rebote con la guerra de fondo?
A mi juicio, la fortaleza de ACS y ArcelorMittal responde a catalizadores específicos —carteras de pedidos récord en infraestructuras y una recuperación de la demanda siderúrgica— más que a la macro. El verdadero test para el índice llegará si el crudo rompe los 95 dólares de forma sostenida, porque eso dispararía los costes de transporte y las tensiones inflacionistas, y forzaría al BCE a mantener los tipos altos más tiempo del deseado.
El Ibex 35 es un índice muy expuesto a sectores cíclicos: banca, energía y construcción. Eso le ha permitido capear mejor que los índices tecnológicos la subida de tipos, pero también le hace especialmente vulnerable a un shock de oferta como el que supondría un cierre del estrecho de Ormuz. En paralelo, la prima de riesgo española se mantuvo en torno a los 82 puntos básicos, sin sobresaltos.
La clave de las próximas sesiones será si los compradores son capaces de defender los 18.000 puntos como soporte y dirigir un ataque a la resistencia de 18.496. El vencimiento de derivados de mediados de mes podría introducir volatilidad adicional, pero si los frentes geopolítico y monetario no empeoran, el selectivo tiene margen para un nuevo intento de máximos antes del verano.
La combinación de una banca beneficiada por los tipos altos y una energía que saca partido del riesgo geopolítico da al Ibex un respaldo que otros índices europeos no tienen.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: Ibex 35 cerró en 18.290 puntos (+0,81%). ACS lideró las subidas con un 4,58%, seguida de ArcelorMittal (+2,44%) y Repsol (+2,33%).
Clave técnica: El selectivo respetó el soporte de los 18.000 puntos y vuelve a mirar la resistencia de 18.496,60 puntos, sus máximos prepandemia. Un cierre semanal por encima de 18.300 podría activar compras sistemáticas.
Apunte macro: La prima de riesgo española se situó en 82 puntos básicos, con el bono a 10 años en el 3,38%, sin grandes movimientos pese a la subida del BCE. El mercado ya tenía descontado el movimiento.




