SpaceX lanza su salida a bolsa el 12 de junio: precio de 135 dólares, valoración récord de 1,77 billones y cómo comprar desde España

Los inversores españoles pueden presentar órdenes de compra hasta hoy a través de Santander, JP Morgan y neobrokers como Trade Republic. La operación recaudará unos 75.000 millones de dólares y duplica el récord previo de Saudi Aramco.

Mañana, 12 de junio, SpaceX protagonizará el mayor estreno bursátil de la historia. La compañía aeroespacial de Elon Musk saldrá al Nasdaq a 135 dólares por acción y con una valoración total de 1,77 billones de dólares, más del doble que el anterior récord de Saudi Aramco en 2019. El debut, largamente anticipado, movilizará 75.000 millones de dólares (unos 64.600 millones de euros) mediante la colocación de más de 555 millones de títulos.

La operación incluye un tramo minorista reservado para siete países europeos, entre ellos España. De los 555 millones de acciones, 55,55 millones se destinan a inversores particulares residentes en Alemania, Francia, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y España. Es una ventana pequeña —apenas el 10% de la oferta total— pero muy relevante para el pequeño ahorrador español, que por primera vez puede participar en una OPV de esta magnitud sin necesidad de ser cliente institucional.

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El calendario aprieta: las órdenes de compra se pueden presentar desde el 5 de junio y vencen hoy, 11 de junio, a través de los intermediarios autorizados. El folleto, aprobado por el supervisor bursátil alemán (Bafin), designa a Banco Santander como coordinador minorista en Europa y habilita a JP Morgan y Deutsche Bank como entidades colocadoras. Además, los neobrokers Interactive Brokers, flatexDegiro, Revolut y Trade Republic también canalizarán peticiones, lo que amplía el acceso a inversores con cuentas digitales.

Incluso plataformas como Kraken han abierto la puerta a esta OPV con un token respaldado 1:1 por acciones de SpaceX —bajo el ticker SPCXx— que permitirá negociar títulos las 24 horas del día en su exchange y en el ecosistema DeFi. Una alternativa arriesgada para quienes buscan exposición inmediata, aunque con menor protección regulatoria.

En cuanto al precio, el folleto marca un máximo de 162 dólares por acción para el tramo europeo (141 euros al cambio actual), pero el precio definitivo se igualará al fijado en Estados Unidos. Es decir, si la referencia de Nueva York se mantiene en 135 dólares, los inversores españoles comprarán también a 135 dólares. La diferencia en el folleto es solo un techo prudencial para cubrir fluctuaciones de divisa.

Ninguna OPV de este calibre ha esquivado una corrección en los meses siguientes. Quien hoy compra sin filtro asume un riesgo que la historia rara vez perdona al inversor minorista.

Quienes no consigan títulos en el tramo minorista —algo probable dada la sobredemanda prevista— podrán comprar en el mercado secundario en cuanto las acciones empiecen a cotizar bajo el símbolo SPCX en el Nasdaq y en Texas. Eso sí, el precio podría dispararse en la sesión inaugural. Jefferies advierte en un análisis reciente que las OPVs de gran tamaño suelen registrar una volatilidad extrema el primer día y, a menudo, rentabilidades negativas a tres años vista.

Una valoración que duplica todos los récords

Los 1,77 billones de dólares de valoración de SpaceX superan con holgura cualquier referencia. Saudi Aramco recaudó 29.400 millones de dólares en su OPV de 2019, una cifra que ahora queda empequeñecida. La empresa de Musk no es solo una compañía de cohetes: agrupa lanzamientos espaciales, Starlink —la red de internet satelital que ya genera ingresos recurrentes—, contratos con la NASA y el Pentágono, y una división de infraestructura de inteligencia artificial todavía en fase de desarrollo.

Esa diversificación explica en parte la valoración, pero también la tensa. Los analistas que hemos consultado prevén que la empresa tardará al menos doce meses en entrar en el S&P 500, lo que reduce momentáneamente la demanda pasiva de fondos indexados. La propia compañía avisa de que no pagará dividendos en un futuro próximo y que destinará todo el flujo de caja a financiar su crecimiento. Para el inversor español acostumbrado a la retribución recurrente de los bancos y eléctricas del IBEX, esto exige un cambio de chip radical.

Análisis: ¿entrar ahora o esperar a que el mercado respire?

Cubrir esta OPV desde Madrid obliga a poner sobre la mesa lo que he aprendido tras años viendo ahorradores atraídos por el hype de los grandes estrenos. El apetito existe: los teléfonos de los brókeres no paran de sonar. Pero la experiencia deja una lección clara: la mayoría de las OPVs de alto perfil castigan al comprador de primera hora. El caso Aramco es instructivo: tras el subidón inicial, los títulos cayeron un 8% en el primer mes y tardaron más de un año en volver al precio de salida.

En el debe de SpaceX pesan varios factores. El primero, el precio. A 135 dólares, la empresa cotiza a múltiplos elevados incluso para un sector en plena efervescencia. La ausencia de dividendo y la advertencia explícita de que los beneficios se reinvertirán durante años convierten esta inversión en un voto de confianza a una visión de largo plazo que aún no ha demostrado ser capaz de generar retornos estables. El segundo es el riesgo divisa: un inversor en euros asume un coste de conversión que, con un bróker tradicional, puede erosionar fácilmente dos puntos porcentuales de rentabilidad.

Eso no significa que SpaceX sea una mala empresa. Al contrario: su posición en Starlink y los contratos gubernamentales le dan un foso competitivo difícil de replicar. Pero el momento de entrada importa. La probabilidad de una corrección en los primeros meses es alta, y un inversor paciente que espere a que el mercado digiera la oferta podría encontrar un punto de entrada más favorable. La OCU, en su nota a los inversores minoristas, lo resume bien: “entrar antes de la OPV no será fácil ni necesariamente rentable”. Añadiría que, tras la OPV, tampoco hay prisa.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El precio de salida es de 135 dólares. Al no haber cotización previa, la referencia es el propio precio de colocación. Mañana veremos la primera horquilla real, que podría oscilar entre 130 y 160 dólares según la tensión compradora.

Clave técnica: Sin historial ni soportes, la acción navegará a ciegas en su primera sesión. El volumen negociado será el único indicador fiable: si supera los 100 millones de títulos en el día, habrá señal de interés institucional. Por debajo, mal comienzo.

Apunte macro: La prima de riesgo española ronda los 70 puntos básicos y el IBEX 35 apenas se inmuta ante esta OPV. El verdadero impacto para el mercado español está en las comisiones que Santander y los neobrokers locales ingresarán por intermediar una parte del tramo minorista.


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