XRP se encuentra en una encrucijada. El token cotiza en el entorno de 1,09 dólares, un nivel que ha funcionado como soporte clave en esta corrección y que coincide con el retroceso de Fibonacci 0,786. Los analistas se preguntan si estamos ante un doble suelo que reactive la tendencia alcista o ante la antesala de una caída más profunda hasta los 0,80 dólares.
La caída desde los 1,45 dólares de abril ha sido constante. El soporte de 1,09 no es un número cualquiera: en los gráficos semanales y mensuales, este nivel ha actuado como imán para los compradores en correcciones pasadas. De hecho, es la zona donde el precio de XRP ha rebotado en varios ciclos anteriores, lo que convierte la prueba actual en un termómetro de la fortaleza compradora.
El nivel de 1,09 dólares: mucho más que un número redondo
Cada retroceso técnico tiene su zona de confianza. Para XRP, el 0,786 de Fibonacci es una de las más vigiladas por los operadores. Cuando el precio toca esta referencia tras una tendencia bajista prolongada, se genera una expectativa de rebote. Sin embargo, el contexto macro y la falta de volumen podrían hacer que falle.
El analista EGRAG CRYPTO resume el dilema: un cierre mensual por encima de 1,40 dólares confirmaría que el suelo ya se ha formado alrededor de 1,05, mientras que perder los 1,09 con claridad abriría las puertas a un descenso hacia los 0,80 dólares. Según sus proyecciones, las próximas velas diarias serán definitivas.
Por su parte, la analista CasiTrades puso el foco en los niveles de resistencia inmediatos: 1,19 y 1,27 dólares. Superarlos con convicción sería la señal de que la corrección ha terminado. En cambio, un rechazo en esas cotas daría confianza a los bajistas para buscar los 0,90 o incluso los 0,85 dólares.
Un cierre mensual por encima de 1,40 dólares sería la señal que los alcistas llevan meses esperando.
Dos escenarios: doble suelo o viaje a 0,80 dólares
El patrón de doble suelo es famoso porque, cuando se confirma, suele ir acompañado de una recuperación vigorosa. Consiste en dos toques consecutivos a un mismo soporte sin perderlo, lo que sugiere que la presión vendedora se agota. En el caso de XRP, los dos mínimos recientes dibujan esa posibilidad, pero la confirmación no llegará hasta que el precio rompa al alza con fuerza.
ChartNerdTA, otro analista seguido por la comunidad, advierte que no hay que descartar un escenario más bajista. Según sus gráficos de canal gaussiano, el token podría buscar la zona entre 0,70 y 0,84 dólares antes de iniciar una expansión real. A pesar del riesgo, reconoce que el soporte macro actual aún muestra signos de acumulación, y que no es momento de apostar todo a una sola carta.
Los datos de derivados también añaden una capa de cautela. Kripto Messi resalta que los cruces de medias móviles en el interés abierto de XRP han precedido correcciones fuertes en el pasado, seguidas a menudo de rebotes explosivos. El mercado está, en definitiva, en un punto en el que tanto largos como cortos pueden tener razón en el corto plazo.
Análisis y contexto: ¿puede SBI Shinsei cambiar el rumbo de XRP?
En medio de esta tensión técnica, el anuncio del banco japonés SBI Shinsei ha aportado un factor fundamental interesante. La entidad, filial del grupo SBI Holdings, lanzará un programa en otoño que permitirá a sus clientes convertir el 20% de los intereses de sus depósitos en vales de Bitcoin, Ethereum y XRP. Los titulares de una cuenta en SBI VC Trade, el exchange regulado del grupo, podrán canjear esos vales.
La noticia es un espaldarazo para XRP, que lleva años integrado en la estrategia de SBI gracias a la alianza con Ripple. Sin embargo, conviene no perder perspectiva. Los fundamentales a largo plazo no siempre se traducen en movimientos inmediatos de precio, y la acción del gráfico suele imponer su ley en el corto plazo. En otras ocasiones, noticias similares —como la integración de pagos con XRP por parte de otras entidades— han tardado semanas en reflejarse en las cotizaciones, mientras el token seguía sujeto a la dinámica general del mercado.
La experiencia de ciclos anteriores nos dice que los patrones de doble suelo, cuando funcionan, necesitan un catalizador. Ese catalizador podría ser el programa de SBI Shinsei, sobre todo si atrae volúmenes reales de compra de XRP. Pero, por ahora, la prioridad es el gráfico. Recuperar los 1,27-1,30 dólares con volumen sostenido y, después, consolidar por encima de 1,40 sería el camino para que los alcistas puedan dormir tranquilos. Si no, el soporte de 0,80 dólares, que parece lejano, podría convertirse en la siguiente parada.
En definitiva, XRP baila al son de dos melodías: la técnica, que exige confirmación inmediata, y la fundamental, que va poniendo ladrillos para el medio plazo. Cualquiera que sea el desenlace, lo que está claro es que las próximas semanas serán de infarto para los inversores del token.




