16 ETFs de Solana al contado con staking: Bitwise lidera con 56 millones de dólares en debut

La gestora Bitwise debuta con BSOL y capta 56 millones de dólares en su estreno, mientras una docena de aspirantes apuran los trámites para sumarse en las próximas semanas. La integración del staking nativo diferencia estos fondos de los ETF de Ethereum.

La SEC ha dado este lunes un giro histórico al aprobar 16 ETFs de Solana al contado con staking integrado, y Bitwise se ha adelantado a todos con el lanzamiento inmediato de BSOL, que en su primer día de cotización en la NYSE Arca movió 56 millones de dólares.

La oleada llega tras meses de especulación y un atasco regulatorio que dejó más de 150 solicitudes de productos cotizados (ETP) cripto en el limbo durante el cierre parcial de la administración estadounidense. La clave que desbloqueó el proceso fueron los nuevos estándares genéricos de listado aprobados en septiembre de 2025, que permiten acelerar la aprobación siempre que el activo subyacente cumpla criterios como tener futuros regulados por la CFTC o estar ya presente en otro ETF en al menos un 40 %.

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Solana pasaba ese filtro con holgura, y el resultado ha sido un alud de 16 gestoras —desde VanEck, Fidelity y Franklin Templeton hasta Grayscale y 21Shares— que pulen sus solicitudes S-1 para aspirar al mercado institucional.

Bitwise se come el mercado: estreno con 56 millones y la ventaja del staking nativo

El BSOL de Bitwise no solo fue el primero en cotizar, sino que se convirtió en el estreno de ETF más fuerte del año en la bolsa neoyorquina. Para lograrlo, la gestora rebajó su comisión de patrocinador al 0,20 % y ofreció una exención total de tarifas durante los tres primeros meses o hasta que el fondo alcance los 1.000 millones de dólares en activos.

La gran diferencia con los ETF de Ethereum lanzados en julio de 2024 es que estos productos integran el staking (el mecanismo por el que los titulares de SOL ceden su criptomoneda a un validador para asegurar la red y reciben a cambio una recompensa). En la práctica, eso permite a los inversores capturar el 6–7 % de rentabilidad anual que ofrece el staking de SOL sin mover un dedo, algo que los ETF de ETH estadounidenses nunca pudieron ofrecer porque la SEC no lo autorizó en su momento.

Una docena de aspirantes en liza: Fidelity, Grayscale, VanEck y la ausencia que pesa

Bitwise ha tomado la delantera, pero otros 15 emisores han presentado sus S-1 y esperan el visto bueno de la SEC en un plazo récord de unos 75 días. Entre ellos figuran Fidelity, Grayscale, VanEck, Franklin Templeton, 21Shares y Canary Capital, muchos de los cuales ya compitieron en la guerra de comisiones de los ETF de bitcoin. La tabla provisional de solicitudes, recopilada por Helius Research, muestra que la mayoría cotizará en el Cboe BZX Exchange, con cuotas iniciales que se mueven entre el 0,15 % y el 0,25 %.

Llama la atención que BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, no ha presentado ninguna solicitud para un ETF de Solana, a pesar de dominar los mercados de bitcoin y ether con sus productos IBIT y ETHA. En agosto de 2025, la firma declaró que no tenía planes inmediatos para Solana, una decisión que sigue sin explicación oficial y que podría restar algo de músculo a la fase de acumulación temprana.

La combinación de staking nativo y comisiones mínimas puede convertir estos ETF en el producto de renta variable regulada más atractivo para el inversor conservador que no quiere lidiar con claves privadas.

El staking nativo marca la diferencia frente a los ETF de Ethereum y desata una guerra de comisiones

La autorización del staking en ETF es consecuencia directa de la guía publicada por la SEC en mayo pasado, que aclaró que “las actividades de staking de protocolo no implican la oferta y venta de valores”. La decisión fue una victoria para el ecosistema Solana, cuyo modelo de delegación es especialmente amigable con los fondos cotizados: no hay periodos de bloqueo forzosos, el slashing (la penalización por mal comportamiento del validador) no está activo aún y los retiros de delegación se completan como máximo en dos días.

Esta característica permite a los emisores traspasar la rentabilidad del staking al inversor sin comisiones ocultas ni riesgos de liquidez, un argumento que ya ha llevado a Jito, el mayor proveedor de staking líquido de Solana, a cerrar acuerdos con varias gestoras para respaldar ETF basados en su token JitoSOL. Mientras tanto, la pelea por las cuotas se recrudece: en las últimas 48 horas antes de la aprobación, varias gestoras presentaron enmiendas de última hora para rebajar aún más sus tarifas.

Por qué los ETF de Solana cambian el tablero para el inversor institucional

Apenas han pasado 36 horas desde el debut de BSOL, pero el mercado ya descuenta que estos 16 ETF pueden replicar el éxito de los de bitcoin, que desde enero de 2024 han atraído más de 61.800 millones de dólares en flujos netos. La diferencia es que Solana llega con un arma que ni el bitcoin ni el ether pudieron usar desde el principio: la rentabilidad pasiva del staking, regulada y fiscalmente transparente.

El hecho de que la SEC haya bendecido este modelo es una señal de madurez para un activo que en 2022 parecía sentenciado tras el colapso de FTX. Ahora, con el consentimiento del regulador y un ejército de gestoras compitiendo por las comisiones más bajas, la barrera de entrada para el ahorrador tradicional se derrumba. Aun así, hay riesgos: la concentración del staking en pocos validadores sigue siendo un punto débil y la ausencia de BlackRock podría limitar el efecto llamada entre asesores financieros.

El desenlace se escribirá durante el verano, cuando los próximos ETF empiecen a cotizar y quede claro si el apetito institucional por Solana es estructural o solo una anécdota alimentada por la fiebre cripto.


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