Regulación fiscal cripto en EE.UU.: 7 proyectos para aliviar la carga de mineros y stakers

La audiencia del 9 de junio evaluará un paquete que incluye una exención para microtransacciones y el fin de la doble imposición que hoy sufren quienes aseguran las redes. La industria confía en que sea un paso bipartidista con impacto más allá de Washington.

El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha puesto sobre la mesa siete borradores de ley que buscan cambiar por completo la fiscalidad de las criptomonedas. La audiencia clave está fijada para el 9 de junio de 2026, y las propuestas tocan desde la exención de microtransacciones hasta el fin de la doble tributación para mineros y stakers.

El paquete legislativo se ha hecho público a través de la circulación de los borradores en el Comité de Medios y Arbitrios, que supervisa toda la política fiscal federal. Durante años, la falta de claridad del Servicio de Impuestos Internos (IRS) ha generado problemas para usuarios, exchanges y desarrolladores, y estos textos tratan de atajar varios frentes concretos.

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Siete borradores para simplificar los impuestos cripto

El primer borrador introduce una exención de minimis para transacciones de pequeño importe. Con ella, el contribuyente no tendría que reportar ganancias o pérdidas cuando la operación no supere un umbral que aún está por definir. Sería un alivio directo para quienes utilizan criptomonedas en pagos cotidianos, eliminando una carga administrativa desproporcionada.

Otro texto aborda el tratamiento fiscal de las stablecoins y de las comisiones de red. Propone que ciertas tarifas de blockchain no se consideren hechos imponibles, evitando que cada pago extra por congestión dispare una obligación tributaria. Además, un tercer borrador busca unificar el régimen de los criptoactivos con el que ya se aplica a los valores financieros tradicionales, lo que facilitaría que contables e inversores aplicasen reglas conocidas.

El paquete incluye también la extensión de las normas de venta ficticia (wash sale) a las criptomonedas. Así se impediría vender un activo digital con pérdidas para recomprarlo de inmediato y deducir esa pérdida de forma artificial. Por último, uno de los borradores elimina la exigencia de una tasación formal en las donaciones caritativas de criptoactivos, simplificando el camino para quien quiera ceder tokens a organizaciones sin ánimo de lucro.

El fin de la doble tributación en el minado y el staking

El punto más esperado por la industria es el borrador dedicado a mineros y stakers. Hoy, las monedas que se obtienen mediante estas actividades se consideran ingreso gravable en el momento de su recepción y, más tarde, vuelven a tributar al venderse. Esa doble imposición supone una carga difícil de justificar y desalienta la participación en la seguridad de las redes descentralizadas.

El texto propone que los tokens fruto del minado o del staking (el bloqueo de monedas para validar la red) solo tributen cuando se conviertan en moneda fiduciaria o se intercambien por otros bienes. De salir adelante, la medida daría aire a un sector que insiste en que su función de sostén de las blockchains merece un trato fiscal diferenciado.

La industria cripto no pide un trato de favor, sino el mismo sentido común fiscal que se aplica a otros activos.

La Cámara Digital, el principal grupo de presión del ecosistema, ha dado su respaldo a la propuesta. Su director ejecutivo, Cody Carbone, afirmó que la audiencia es una oportunidad para refinar los textos y avanzar en un esfuerzo bipartidista: «Trabajaremos con el comité para fortalecer los borradores y proporcionar la claridad y justicia fiscal que los activos digitales merecen».

Qué significaría para el inversor español y por qué la fecha importa

Que siete proyectos de esta envergadura lleguen al Comité de Medios y Arbitrios no es casualidad. La senadora republicana Cynthia Lummis, que lidera el subcomité de activos digitales en el Senado, llevó sin éxito ideas similares en 2025 al intentar anexarlas a un gran paquete de gastos. Su fracaso ilustra lo difícil que resulta mover cualquier cambio fiscal, pero también subraya que ahora hay un impulso bipartidista con más músculo que en ocasiones anteriores.

El calendario legislativo es ajustado. A estas alturas de la sesión, los borradores tienen pocas ventanas para votarse por sí solos, pero podrían incorporarse como enmiendas a otras normas de trámite obligado. Es la vía que suelen aprovechar las propuestas con respaldo amplio y sin coste político evidente.

Para el inversor español, la relevancia va más allá de Washington. Las reglas fiscales de EE. UU. suelen marcar tendencia. Una simplificación en el país que concentra buena parte del mercado cripto mandaría un mensaje que los legisladores europeos no ignorarían, sobre todo ahora que MiCA, el reglamento europeo de criptoactivos, está en pleno despliegue. Una exención de minimis o el fin de la doble tributación en el staking serían precedentes que podrían replicarse, aunque adaptados a nuestros impuestos.

Nadie aconseja esperar cambios inminentes. Pero sí es la primera vez que el Congreso estadounidense reúne tantos textos específicos sobre impuestos cripto en un mismo paquete, y eso ya es un dato. La audiencia del 9 de junio servirá para calibrar hasta dónde está dispuesto a llegar Washington y qué posibilidades reales tiene de poner fin a una maraña fiscal que, a ambos lados del Atlántico, sigue siendo un quebradero de cabeza.


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