La industria de defensa española se lanza a la conquista de contratos internacionales. A partir del 15 de junio, 63 empresas, desde grandes tractoras como Indra hasta pymes especializadas, exhibirán sus capacidades en Eurosatory 2026, el principal escaparate europeo del sector que se celebra en París.
La feria, que se prolongará hasta el día 19, contará con un Pabellón de España coordinado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE). El objetivo declarado: fortalecer la proyección global de la base industrial nacional en un momento en que la demanda de sistemas de defensa no deja de crecer.
La delegación española, coordinada por TEDAE, reunirá a más de 60 firmas, entre ellas la cotizada Indra, que espera reforzar su presencia en programas europeos. También acuden compañías como Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), GMV, Oesía, Instalaza, Navantia, Sapa, Urovesa o Teltronic, sumando desde integradores de sistemas hasta fabricantes de munición y vehículos tácticos.
63 empresas españolas despliegan músculo industrial en Eurosatory 2026
El dato de participación confirma la madurez exportadora del sector. TEDAE, que agrupa a más de 130 empresas, subraya que esta cita es “un escaparate de la capacidad tecnológica, industrial y de innovación” del tejido empresarial español. Las 63 firmas presentes cubren prácticamente todos los segmentos de la cadena de valor: desde sistemas C4ISR (mando, control, comunicaciones, computación, inteligencia, vigilancia y reconocimiento) hasta plataformas terrestres, navales y aéreas no tripuladas.
Entre los nombres que más expectación generan figura Escribano, la ingeniería madrileña que ultima su salto al parqué y que ya participa en programas como el futuro vehículo de combate sobre ruedas 8×8 Dragón. También resalta la presencia de Navantia, astillero público que compite en los grandes contratos de fragatas y submarinos, y de Indra, que acude con su oferta de radares, guerra electrónica y sistemas de mando y control.
El perfil de las empresas va desde grandes contratistas principales hasta pymes altamente especializadas. No es casualidad: el 40% de los programas europeos de defensa exigen participación de pymes en la cadena de suministro. La coordinación de TEDAE permite que incluso los actores más pequeños tengan visibilidad en París.
Indra, el valor cotizado que concentra todas las miradas
Dentro de la delegación española, Indra es la única empresa del IBEX 35 con stand propio (el resto de cotizadas del sector, como Acerinox o Aena, no tienen exposición directa en defensa). La compañía presidida por Marc Murtra llega a Eurosatory con una cartera de pedidos que superó los 7.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, impulsada por contratos de digitalización de las Fuerzas Armadas y por el programa FCAS (Future Combat Air System).
En París, Indra mostrará su radar de última generación Lanza 3D, el sistema de guerra electrónica InShield y soluciones de ciberseguridad para entornos tácticos. Fuentes del sector indican que la feria puede ser el escenario para cerrar acuerdos de colaboración con gigantes europeos como Thales o Leonardo, dentro del consorcio que desarrolla el caza de sexta generación.
La presencia masiva en Eurosatory no es un gesto diplomático: es la constatación de que la industria española de defensa compite de tú a tú con los grandes campeones europeos.
Un sector estratégico con vientos de cola: el análisis Merca2
El contexto macroeconómico juega a favor. El gasto en defensa de la Unión Europea alcanzó los 240.000 millones de euros en 2025, según la Agencia Europea de Defensa, y las previsiones apuntan a un incremento del 8% en 2026. España, con un presupuesto que roza los 15.000 millones de euros, sigue por debajo del objetivo del 2% del PIB que marca la OTAN, pero la tendencia es alcista. Cada punto porcentual adicional de gasto equivale a unos 14.000 millones de euros en contratos.
A mi juicio, la participación en Eurosatory es más que una feria: es la respuesta estratégica a una oportunidad de mercado que no se repetía desde los años ochenta. Las empresas españolas no solo compiten en precio; están ganando espacio en tecnología de vanguardia. La apuesta por la autonomía tecnológica europea, espoleada por la guerra en Ucrania, abre licitaciones millonarias en las que Indra y el resto de firmas quieren estar.
El riesgo, sin embargo, es la fragmentación. Con tantos actores nacionales, la coordinación es clave para no diluir esfuerzos. TEDAE insiste en la cooperación, y la presencia en un pabellón unificado es un paso. Pero el verdadero test será si esas 63 empresas vuelven de París con contratos firmes, no solo con contactos.
Lo que está en juego no es menor. Si Indra consolida su posición en el FCAS y en los programas de modernización del Ejército de Tierra, su valoración podría ir más allá del múltiplo actual de 15 veces beneficios. El mercado descuenta ya crecimiento, pero una cartera de pedidos superior a los 8.000 millones en 2027 cambiaría la narrativa.
Por su parte Escribano y otras empresas de capital privado también miran a la Bolsa como palanca. Si el entorno de tipos acompaña, no sería extraño ver una OPV del sector defensa en el BME Growth en los próximos 18 meses. De momento, en París, la industria española se juega su credibilidad.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Indra cerró la sesión previa en 27,80 euros, con una subida acumulada del 12% en 2026. El valor cotiza cerca de sus máximos históricos, pendiente de nuevos catalizadores.
Clave técnica: La acción respeta un canal alcista desde los mínimos de 2024 y supera sin dificultad la media de 200 sesiones. Un cierre semanal por encima de 28,50 euros abriría el camino hacia los 30 euros.
Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 65 puntos básicos, en mínimos del año, lo que reduce el coste de financiación para las empresas del sector. El rating soberano se mantiene en A- con perspectiva estable, según S&P.





