El kilo de cebollas que el agricultor vende a 0,36 euros en el campo llega al consumidor a 2,24 euros en el supermercado. Un incremento del 522% que refleja la enorme brecha entre el precio en origen y el precio final, según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de mayo elaborado por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).
Un 522% de diferencia: el dato que explica el sobrecoste de la cebolla
Los números son contundentes. Por cada kilo de cebolla que se recolecta, el productor recibe apenas 36 céntimos. Sin embargo, cuando esa misma hortaliza aparece en los lineales del supermercado, el precio se dispara hasta los 2,24 euros/kilo. La diferencia supera el medio millar en términos porcentuales: exactamente un 522% más de lo que se pagó en el campo.
Esta multiplicación por 6,22 veces no es un caso aislado. El IPOD, que cruza los precios en origen y destino de una cesta amplia de alimentos, evidencia que la cebolla es el producto fresco con la mayor distorsión entre lo que cobra el agricultor y lo que paga el consumidor. El propio informe de la COAG lleva años señalando que, cuanto más larga es la cadena de distribución, mayor es el desfase.
Los productos con mayor margen en la cesta de la compra
Además de la cebolla, el IPOD de mayo deja otros incrementos que duelen al bolsillo del comprador. La lechuga, que en origen cuesta 0,22 euros/kilo, se paga a 1,28 euros en destino (+482%). La carne de cerdo multiplica su precio por más de 5: de 1,31 euros/kilo en granja a 6,90 euros en la carnicería del súper (+427%).
📊 La comparativa de un vistazo
| Producto | Precio en origen (€/kg) | Precio en destino (€/kg) | Incremento |
|---|---|---|---|
| Cebolla | 0,36 | 2,24 | 522% |
| Lechuga | 0,22 | 1,28 | 482% |
| Carne de cerdo | 1,31 | 6,90 | 427% |
En el extremo opuesto, unos pocos productos apenas incrementan su precio en el trayecto: el aceite de oliva virgen extra sube solo un 35%, los huevos M un 46% y el champiñón un 77%. Entre ambos extremos quedan la acelga (344%), la alcachofa (396%), la berenjena (284%) o el plátano (214%), todos muy por encima del 200%.

¿Por qué se encarece tanto en el lineal? Los costes de la cadena
Detrás de esas cifras hay una estructura de intermediación que añade costes en cada eslabón. El transporte refrigerado, la manipulación en almacenes, el envasado, las mermas por producto no vendido y, sobre todo, el margen del distribuidor final engordan el precio. Cada paso suma, y al final el consumidor asume una factura que a menudo multiplica por cinco o por seis lo que salió del campo.
La brecha entre el campo y la mesa no es casualidad: es el coste de un sistema que encarece los frescos más de un 500%.
El IPOD no mide la evolución de costes intermedios, sino el resultado final de ese baile de márgenes. Para la COAG, se trata de un síntoma de “falta de transparencia” y de una distribución que presiona los precios al agricultor mientras traslada todo el riesgo al eslabón más débil. A efectos prácticos, el productor recibe menos de 4 céntimos y medio por cada 10 céntimos que pagamos en tienda cuando hablamos de la cebolla.
La mirada puesta en el ticket: qué puede hacer el consumidor
Estos datos no deben leerse solo como una denuncia sectorial; tienen un impacto directo en la cesta de la compra. El sobrecoste de la intermediación engorda el ticket y resta poder adquisitivo a las familias. Y aunque la estructura de mercado no cambie de la noche a la mañana, existen palancas para amortiguar el golpe.
Comparar el precio por kilo, aprovechar las ofertas de producto de temporada – precisamente cuando los márgenes de intermediación suelen estrecharse – o acercarse a canales de venta directa (mercados de productores, cooperativas agrarias) permite sortear parte de ese escalón. No se trata de eliminar la distribución, sino de entender que un mismo alimento puede costar la mitad según el canal sin que la calidad cambie.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara siempre el precio por kilo: en productos frescos como la cebolla, la etiqueta engaña menos que el precio del envase; mira el PVP por unidad de peso.
- Canal directo cuando sea posible: los mercados de productores locales o las cooperativas suelen eliminar uno o dos escalones de intermediación y recortar sensiblemente el precio final.
- Sigue los informes del IPOD: la COAG publica cada mes qué alimentos acumulan menos margen; es una guía útil para orientar la compra hacia productos con menos sobrecoste añadido.




