Inditex sorprende en Bolsa con resultados ‘tranquilizadores’ a pesar del petróleo caro y la crisis en Oriente Próximo

Las ventas del primer trimestre superan las expectativas y el margen bruto alcanza un máximo histórico del 61,2%. La acción lidera las subidas del Ibex 35 con un alza del 1,48% al cierre.

Lo que parecía un día más para Inditex acabó en una sesión de reafirmación bursátil. La textil gallega presentó esta mañana los resultados de su primer trimestre fiscal de 2026 y el mercado respondió con un alza inmediata de casi el 5%. Aunque luego la euforia se moderó, el cierre en 53,46 euros —un 1,48% arriba— deja claro que el inversor ha encontrado en las cifras de la compañía un refugio frente al ruido geopolítico.

Un primer trimestre ‘tranquilizador’ que bate previsiones

La facturación ascendió a 8.750 millones de euros, un 5,8% más que un año antes. Pero el verdadero campanazo llegó al convertir esa cifra a divisa constante: el crecimiento se dispara al 11,5%. En un momento en que varios competidores europeos han alertado sobre una demanda más débil, Inditex no solo aguanta, sino que acelera. El beneficio neto, 1.375 millones de euros, supera en un 5,4% al del mismo periodo de 2025, y todo ello con los costes energéticos y logísticos aún presionando.

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Hay un dato que por sí solo explica la reacción alcista de esta mañana: el margen bruto. Alcanzó el 61,2%, una mejora de 67 puntos básicos interanual y, sobre todo, el más alto jamás registrado por la compañía en un primer trimestre. Javier Molina, analista de eToro, lo resumió sin rodeos: “La cifra más destacada del trimestre, en mi opinión, fue el margen bruto”.

Ese detalle es crucial porque revela que Inditex no está comprando ventas a golpe de promociones. Está, literalmente, vendiendo mejor. Y en un contexto de petróleo caro y contenedores fletados a precios que todavía duelen, proteger la rentabilidad es casi un arte.

Los analistas aplauden la resistencia del margen

Desde Jefferies subrayan que “los inversores buscaban en la actualización de la relación precio-beneficio de Inditex la seguridad de que el grupo está bien posicionado para afrontar el endurecimiento del panorama global”. La respuesta que recibieron fue un crecimiento de las ventas en las primeras semanas del segundo trimestre del 11,5% a divisa constante, tres puntos más que la media del primer periodo. La demanda no da señales de agotamiento.

En JPMorgan califican las cifras de “tranquilizadoras” y ponen el foco en la capacidad del grupo para seguir arañando cuota de mercado mientras otros, sobre todo en el lujo, sufren por la crisis de Oriente Próximo. Los analistas de Bankinter también destacan la “expansión de márgenes en un entorno difícil”.

La verdadera sorpresa no es que Inditex siga creciendo. Es que lo haga con el margen más alto de su historia en un primer trimestre mientras el resto del sector textil lucha contra los costes.

Desde XTB insisten en lo mismo: “la capacidad para expandir márgenes incluso en un entorno de mayores costes e incertidumbre económica” es lo que convierte estos resultados en un punto de inflexión para la cotización del valor en 2026. De hecho, hasta hoy, la acción acumulaba ligeras pérdidas desde el inicio de la guerra en Irán.

La resiliencia de un gigante en un mar revuelto

Conviene recordar que el sector textil es, junto al turismo, uno de los primeros en acusar los vaivenes del petróleo. El Brent por encima de los 90 dólares encarece no solo el transporte marítimo y aéreo, sino también la producción de fibras sintéticas. A eso se suma un consumidor europeo más cauto, al que la inflación acumulada de los últimos dos años le ha mordido la renta disponible y al que las noticias que llegan desde Oriente Próximo no invitan a gastar alegremente. En ese tablero hostil, que Inditex presente el mayor margen bruto de su historia en un inicio de ejercicio fiscal tiene un mérito que va más allá de una simple buena gestión de colecciones.

A mi juicio, aquí opera una ventaja competitiva que el mercado a veces pasa por alto: la integración vertical y la proximidad del sourcing. Al producir una parte significativa de sus prendas en cercanía (España, Portugal, Marruecos, Turquía), Inditex amortigua mejor que sus rivales los sobresaltos de los fletes transpacíficos. No está inmune al petróleo, pero su dependencia de rutas largas es menor. Y esa flexibilidad logística —unida a un modelo de negocio que le permite reaccionar a las tendencias en semanas, no en meses— explica por qué puede mantener precios sin recurrir a descuentos agresivos y, aún así, elevar su margen.

El riesgo, claro, está en que la desaceleración europea vaya a más. Si los presupuestos familiares se contraen de verdad, ni la magia de Zara evitará un trasvase de gasto hacia partidas más básicas. Por ahora, el arranque del segundo trimestre —con un crecimiento del 11,5%— sugiere que ese efecto no ha aparecido. Pero la geopolítica es caprichosa, y una escalada en el Estrecho de Ormuz podría cambiar todas las ecuaciones. Quienes hoy compran Inditex a 53 euros están comprando, en realidad, un voto de confianza en que la diplomacia mantenga a raya el caos. Veremos en septiembre, cuando lleguen las cuentas de la segunda mitad del año, si esa apuesta sigue pagando.


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