Goldman Sachs: Solomon ve más codicia que miedo en los mercados bursátiles

El máximo responsable del banco de inversión advierte de un exceso de optimismo en las salidas a bolsa de inteligencia artificial, mientras SpaceX y Anthropic planean sus debuts. Las tensiones geopolíticas no frenan el apetito inversor.

Wall Street ha entrado en modo codicia. David Solomon, CEO de Goldman Sachs, ha verbalizado lo que muchos inversores ya sentían: el miedo ha quedado sepultado por las expectativas de las salidas a bolsa vinculadas a la inteligencia artificial.

La declaración del máximo responsable del banco de inversión llega en un momento de euforia bursátil, con los principales índices de Estados Unidos coqueteando con máximos históricos y una cartera de OPVs tecnológicas que parece no tener fin.

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El diagnóstico de Solomon: los mercados ignoran el riesgo geopolítico

Solomon ha sido tajante: “Los mercados están en modo ‘codicia’”, afirmó, según recogen varios medios financieros. No se trata de una metáfora vacía. El índice S&P 500 acumula una subida superior al 18% en lo que va de año y las tensiones en Ucrania, el mar de China Meridional o las amenazas arancelarias parecen no hacer mella en el apetito inversor.

En ese entorno, las empresas que pivotan sobre la inteligencia artificial se han convertido en el activo más cotizado. Goldman Sachs ha asesorado o participado en varias de las operaciones más relevantes del año, desde la financiación pre-OPV de Anthropic hasta los movimientos de SpaceX para sacar su filial Starlink a bolsa.

SpaceX y Anthropic, los nombres que miden la euforia

La posible salida a bolsa de SpaceX, valorada en más de 200.000 millones de dólares en los mercados secundarios, es uno de los termómetros del optimismo. Lo mismo ocurre con Anthropic, el laboratorio de IA fundado por ex miembros de OpenAI, que busca una valoración cercana a los 45.000 millones en una ronda que preludia su debut bursátil.

Pero hay un detalle que Solomon conoce bien: el mercado de venta de acciones antes de la OPV es tan opaco como rentable. Brókeres y plataformas especializadas mueven miles de millones en títulos que aún no cotizan, a precios que a menudo descuentan escenarios perfectos.

Más dinero que miedo: el papel de la IA en el optimismo bursátil

Más allá de nombres concretos, la inteligencia artificial actúa como catalizador de una narrativa que muchos comparan ya con la burbuja puntocom. Sin embargo, el respaldo de los ingresos reales —la IA generativa ya genera márgenes en empresas como Microsoft o Alphabet— otorga cierta coherencia a las valoraciones. Al menos, por ahora.

Solomon no ha ocultado su inquietud. En intervenciones anteriores ya advirtió de que la volatilidad es parte del juego. Pero en esta ocasión ha preferido señalar el estado de ánimo del mercado en lugar de lanzar un pronóstico concreto.

El banco de inversión mantiene una posición favorable a los activos de riesgo en sus carteras modelo, aunque ha elevado la exposición a materias primas como cobertura frente a un posible repunte de la inflación. Una señal de que la codicia tiene un precio.

Más de 200.000 millones de dólares de valoración para una sola empresa aérea espacial son la muestra más clara de que los inversores están comprando sueños a precio de proyectos consolidados.

Las próximas semanas serán decisivas. Si el calendario de OPVs se cumple —y los bancos de inversión no están aplazando operaciones, lo que ya es un dato—, 2026 podría ser el año en que la inteligencia artificial pase de ser una promesa a un sector cotizado con todas las consecuencias. Y Goldman Sachs, como casi siempre, estará en el centro del tablero.


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