Criteria Caixa ha obtenido el control absoluto de Naturgy. La salida del fondo CVC, que poseía un 13,8% del capital valorado en 4.000 millones de euros, deja al holding de La Caixa como el único accionista de referencia capaz de gobernar la gasista. La operación, comunicada este 27 de mayo, simplifica un accionariado que llevaba años enquistado.
Criteria Caixa ya era el primer accionista con un 26% de Naturgy antes de la transacción. Aunque no ha adquirido formalmente nuevas acciones, la desaparición del bloque de CVC le concede el poder suficiente para aprobar cualquier decisión estratégica sin necesidad de buscar apoyos adicionales. IFM, con cerca del 13%, y la familia March, con algo más del 5%, se quedan como socios minoritarios sin capacidad de veto.
La operación, que llevaba semanas negociándose en los círculos financieros, se ha cerrado con un pago en efectivo que permite a CVC desprenderse de toda su posición más de cinco años después de su entrada. El fondo británico aterrizó en Naturgy en pleno proceso de reordenación accionarial, y desde entonces ha sido un socio pasivo pero decisivo en momentos de inestabilidad.
El portazo de CVC: 4.000 millones y adiós definitivo
La salida de CVC se enmarca en la tendencia de los grandes fondos de infraestructuras a recoger plusvalías en el sector energético europeo. Naturgy ha completado un largo proceso de refinanciación y reestructuración, y su cotización se ha mantenido estable, lo que ha facilitado que el fondo encontrara contrapartidas dispuestas a pagar el precio demandado.
El fondo ha vendido su posición a un grupo de inversores institucionales, entre los que no se encuentra Criteria Caixa. El holding ha preferido no incrementar su exposición en un momento en que sus recursos están volcados en otras operaciones corporativas. La transacción, valorada en 4.000 millones de euros, se ha articulado mediante un bloque de derivados que garantiza la liquidación ordenada.
La contraprestación no representa una prima significativa sobre el precio de mercado de la última semana, lo que sugiere que CVC priorizó la salida frente a la maximización de plusvalías. Para Criteria, es un escenario óptimo: sin mover ficha, ha visto cómo se disolvía el único contrapeso accionarial que le incomodaba.
La salida de CVC no solo simplifica el capital; elimina un factor de incertidumbre y consolida a Criteria Caixa como el único arquitecto de la estrategia industrial.
El nuevo tablero: Criteria manda, IFM acecha
Con CVC fuera, el poder en Naturgy se reparte entre tres bloques. Criteria Caixa se erige como el socio dominante, con capacidad para nombrar a la mayoría del consejo y definir las líneas estratégicas. IFM, el fondo australiano que irrumpió en el capital en 2021 con casi el 13%, se mantiene como segundo accionista con un perfil más financiero, pero con suficiente peso como para exigir mejoras en la retribución al inversor.
La familia March, a través de Corporación Financiera Alba, controla en torno al 5% y se ha posicionado históricamente como aliado de Criteria. Sin embargo, el nuevo escenario podría redefinir las alianzas: IFM se ha mostrado crítico en el pasado con los planes de inversión en renovables y podría intentar atraer a March para tener voz en la política de dividendos.

Qué ganan y qué arriesgan Criteria y Naturgy
Con el control accionarial consolidado, Criteria Caixa tiene las manos libres para impulsar la transformación de Naturgy. El plan estratégico presentado en 2025 ya apostaba por un giro hacia las energías renovables, con 10.000 millones de inversión en cinco años. La salida de CVC elimina resistencias internas y permite acelerar ese plan.
Sin embargo, el horizonte no está exento de riesgos. El gigante australiano IFM, que desembarcó para sacar rentabilidad, podría presionar para que el grupo reparta más dividendos y reduzca drásticamente su deuda, incluso a costa de recortar las inversiones verdes. Ese choque de visiones se antoja el próximo gran punto de fricción en la compañía.
Para Criteria, el control sobre Naturgy no es un capricho. La gasista es uno de los activos más rentables de su cartera industrial y una de las pocas joyas energéticas españolas con proyección internacional. Con el 26% en la mano —y sin CVC—, el holding podrá blindar la empresa frente a posibles opas no deseadas y garantizar que los nuevos proyectos energéticos respondan a los intereses de La Caixa.
La familia March, mientras, observa. Su 5% es un apoyo clave para Criteria, pero si IFM logra seducirla, el equilibrio de poder podría volver a tensarse. La salida de CVC ha sido bien recibida por el mercado, pero deja la puerta abierta a una lucha sorda entre el pragmatismo financiero de IFM y la visión industrial de Criteria. Naturgy va a necesitar algo más que un nuevo jefe: va a necesitar coherencia.




