El precio mayorista de la electricidad se ha disparado este lunes 13 de julio de 2026 hasta los 220 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone un incremento del 73,54% frente al día anterior. La subida coincide con la primera ola de calor intensa del verano y con un repunte del gas natural en los mercados internacionales.
Según los datos del operador del mercado ibérico (OMIE), las horas más caras del día rozarán los 0,50 euros por kilovatio hora (kWh), con picos especialmente pronunciados entre las 14:00 y las 17:00 horas. El precio medio ponderado se sitúa en los citados 220 euros/MWh, una cifra que no se veía desde los picos excepcionales de la crisis energética de 2022.
Un 73,54% más cara: las cifras de la jornada
La escalada del precio mayorista arrastra directamente al recibo de la luz de los consumidores acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). En la práctica, poner la lavadora, el lavavajillas o el aire acondicionado en las horas centrales del día costará casi el doble que hace una semana. De hecho, la franja más cara (14:00-17:00) supera con creces el umbral psicológico de los 0,40 €/kWh.
El coste medio del ‘pool’ eléctrico no solo se ha duplicado respecto al domingo. En términos interanuales, el precio de este 13 de julio es un 58% superior al del mismo día de 2025, cuando la demanda aún no se resentía de una ola de calor tan prematura. El cambio evidencia la fragilidad que todavía imprimen los combustibles fósiles en un sistema donde las renovables ya cubren más del 50% de la generación anual.
Por qué se dispara la luz en plena canícula
Dos factores explican la tormenta perfecta de hoy. En primer lugar, las temperaturas extremas disparan la demanda eléctrica para refrigeración: los aires acondicionados funcionan a pleno rendimiento. En segundo, y más determinante, el gas natural —que marca el precio en las horas en que el viento y el sol no alcanzan— ha repuntado más de un 12% en la última semana en el mercado TTF europeo, arrastrado por las tensiones geopolíticas y un mantenimiento inesperado en varios gasoductos del norte de África.
La subida de este lunes recuerda que, pese al despliegue renovable, los precios siguen bailando al ritmo del gas y de las temperaturas extremas.
El encarecimiento del gas natural no es el único culpable. El mecanismo de ajuste, que durante el primer semestre amortiguaba las subidas al compensar parte del sobrecoste del gas, dejó de aplicarse en abril. Desde entonces, el coste real de la generación con ciclos combinados se traslada casi sin filtro al pool, lo que amplifica cualquier repunte de la materia prima.
Cómo afecta a hogares y empresas, y cuánto se puede ahorrar
Para un hogar medio con tarifa PVPC, la jornada de hoy supondrá un coste variable en torno a los 0,30 €/kWh de media. Si se concentra el consumo en las horas valle (madrugada y tarde-noche), la factura diaria puede moderarse. Pero la realidad es que, con el calor sofocante, pocas familias pueden evitar encender el aire en las horas punta.
Las empresas, sobre todo las pymes con horario intensivo, sufren un impacto aún mayor. El sobrecoste eléctrico de este lunes se traduce en unos 2.500 euros adicionales de gasto energético para una nave industrial mediana que consuma 10.000 kWh al día. En sectores como la hostelería o la alimentación, la repercusión es inmediata.
La buena noticia es que, a pesar del pico, existen gestos que pueden recortar la factura. Bajar un grado el termostato, cerrar persianas en las horas de sol y programar los electrodomésticos inteligentes para que consuman entre las 00:00 y las 08:00 o entre las 22:00 y las 24:00 son medidas que, según la OCU, pueden reducir el gasto diario entre un 10% y un 15%.
El episodio de hoy evidencia la necesidad de acelerar las inversiones en almacenamiento y en interconexiones eléctricas. Mientras tanto, los consumidores tendrán que seguir mirando el reloj antes de darle al botón de encendido.




