EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Comunidad de Madrid ha iniciado el trámite para desviar la Vereda de los Leñeros, una vía pecuaria protegida que cruza el espacio del circuito de F1 de Ifema.
- ¿Quién está detrás? La Consejería de Medio Ambiente regional, a petición de Ifema y el Ayuntamiento de Madrid, con el respaldo del delegado de Urbanismo, Borja Carabante.
- ¿Qué impacto tiene? El 5 de junio, técnicos comprobarán sobre el terreno la viabilidad del nuevo trazado, a solo tres meses del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Madrid. Una decisión judicial en contra podría obligar a suspender la carrera.
Madrid contrarreloj para salvar el Gran Premio de Fórmula 1 de Ifema. La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el procedimiento para desviar la Vereda de los Leñeros, una vía pecuaria protegida que atraviesa el trazado del circuito, con una visita técnica fijada para el próximo 5 de junio. El movimiento, recogido en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) del 20 de mayo, es la respuesta administrativa de urgencia ante las denuncias de ecologistas y del PSOE, que llevan meses advirtiendo de que el plan especial aprobado por el Ayuntamiento vulnera la normativa de vías pecuarias y zonas verdes.
El sprint normativo para desviar 1.500 metros de camino protegido
La Vereda de los Leñeros es una cañada ganadera de unos 1.500 metros de longitud y 21 metros de ancho, propiedad de la Comunidad de Madrid. Atraviesa el espacio que Ifema ocupa en el distrito de Barajas y se interpone en el trazado de Madring, el nombre comercial del circuito del Gran Premio de España de F1. La Consejería de Medio Ambiente publicó el 20 de mayo la orden de inicio del cambio de trazado, a propuesta del propio Ayuntamiento de Madrid. La solicitud municipal fue registrada el 21 de abril, tras una subsanación exigida por la Dirección General del Suelo, que emitió un informe de valoración el 12 de mayo.
El siguiente paso será la visita de los técnicos del Área de Valoraciones y Patrimonio el 5 de junio. Ese día comprobarán sobre el terreno si el desvío propuesto puede encajar físicamente en la finca, respetando las servidumbres y los espacios verdes existentes. Quedan entonces apenas tres meses para la celebración del Gran Premio, previsto para septiembre de 2026. Cualquier retraso administrativo o una eventual impugnación judicial dejaría a la organización sin margen de reacción.
El callejón sin salida que denuncian ecologistas y el PSOE
El concejal socialista Antonio Giraldo, que ya detectó la irregularidad hace un año, califica la situación de “chapuza monumental”. Su argumento es técnico y repetido: no hay espacio suficiente dentro del ámbito del plan especial para que coincidan la vía pecuaria, las zonas verdes municipales y el asfalto de una pista de F1. “O te ventilas una vía pecuaria (ilegal) o reduces la superficie de zonas verdes municipales (ilegal). Pero las dos cosas a la vez no se puede”, resumió en un hilo en redes sociales. La única salida legal, según Giraldo, pasa por modificar el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, un procedimiento cuyo calendario se mediría en años, no en meses.
La Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras ya intentó en enero de 2026 una vía exprés: incluyó en el anteproyecto de ley de vivienda protegida un cambio que eliminaba la obligación de clasificar las vías pecuarias como suelo no urbanizable. La plataforma ecologista denunció una “triquiñuela” a medida para legalizar Madring y la enmienda fue retirada tras las alegaciones. Sin embargo, el propio texto mantenía el silencio administrativo positivo en los informes preceptivos de la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación, lo que significa que si la administración no se pronuncia en tres meses, el planeamiento que afecte a una vía pecuaria se considerará aprobado. Las organizaciones conservacionistas consideran esta figura una puerta abierta a la desprotección del dominio público pecuario de 4.117 kilómetros y 1.686 caminos que dibujan una retícula por toda la región.
Si el desvío exprés encalla en los tribunales, el Gran Premio de España de F1 se enfrenta a una suspensión que dañaría tanto a Ifema como al calendario internacional de la competición.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El choque entre la herencia de la trashumancia y un evento global del motor condensa una tensión creciente en las políticas de movilidad y grandes eventos de la capital. El impacto más inmediato es la posibilidad de que un juez tumbe el plan especial del circuito y deje sin pista ni licencia el Gran Premio de España, con las pérdidas económicas y reputacionales que eso conlleva para el consorcio ferial. La zona cero es el recinto de Ifema, en el distrito de Barajas, donde los 1.500 metros de vereda se superponen al asfalto de competición.
El dato clave es el 5 de junio, cuando los técnicos deben dictaminar si el nuevo itinerario es viable. Sin ese dictamen favorable, el Ayuntamiento no podrá justificar la compatibilidad del circuito con la protección de la vía pecuaria, y el riesgo de anulación se dispara. En el pulso entre agentes, el alcalde Almeida y el delegado Carabante sostienen que el expediente es “pulcro” y cuenta con informes favorables de la Comunidad, mientras la oposición y las plataformas ecologistas lo consideran una improvisación que eludirá los controles urbanísticos habituales.
El precedente de 2025, cuando el PSOE denunció públicamente la “chapuza monumental”, y el intento frustrado de cambiar la ley en enero de 2026, muestran que las administraciones madrileñas son conscientes de la fragilidad legal del proyecto. La apuesta por un procedimiento abreviado de desvío, en lugar de una modificación estructural del Plan General, revela una estrategia de urgencia que confía en la inercia administrativa y en el silencio positivo. El riesgo es que los tribunales consideren que no basta un cambio de trazado hecho a pocos meses de la carrera y que se está vulnerando la normativa de vías pecuarias, cuyo origen se remonta a 1273, cuando Alfonso X el Sabio las protegió. Un fallo adverso no solo suspendería la F1, sino que sentaría jurisprudencia sobre el alcance real de la protección de los caminos ganaderos frente a los grandes eventos deportivos en Madrid.




