Cómo no perder la concentración en un mundo lleno de estímulos

La cantidad de estímulos que recibimos cada día perjudican nuestra concentración. Tener que atender no solo a las cuestiones tecnológicas, sino también a las personales impide, en muchas ocasiones, que nos centremos. Por eso, aprender estrategias para no perder la concentración y seguir siendo productivos se hace más necesario que nunca en la actualidad.

Perder la concentración hoy en día cada vez es más habitual

Cuando se tienen diversas preocupaciones, no perder la concentración es tarea casi imposible. Sin embargo, en la actualidad, a estas preocupaciones se le une todo un mundo lleno de estímulos impulsados por la tecnología.

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Es cierto que la tecnología ha transformado nuestra manera de trabajar y comunicarnos; brinda muchas ventajas y nos permite estar informados en todo momento. Aun así, no está exenta de inconvenientes, y uno de ellos es la sobreestimulación que nos produce, o la sensación de estar continuamente haciendo cosas.

Algunas instituciones afirman que esta sobrecarga de estímulos, que afecta a nuestra concentración, no solo influye en nuestra productividad, también impacta directamente en nuestra salud mental, porque nos sentimos más cansados e irritados.

La concentración es importante para desenvolvernos en nuestra vida

A pesar de que no lo parezca, no perder la concentración es fundamental a la hora de realizar nuestros quehaceres diarios e, incluso, vivir. Prestar plena atención a una actividad nos ayuda a desarrollarla mejor, ya sea en el trabajo o en la vida cotidiana.

Asimismo, con una buena concentración aprendemos mejor, pues enfocamos todo nuestro interés y nos produce una sensación satisfactoria.

Mejorar la concentración es posible

Para no perder la concentración podemos tomar ciertas medidas.

Alejar las distracciones

La primera y más importante es alejar de nosotros las distracciones. Para ello, debemos atender a nuestro entorno digital y nuestro espacio de trabajo.

Con nuestro entorno digital nos referimos a los estímulos digitales procedentes de móviles, tablets, relojes inteligentes, ordenadores… Aprender a hacer un buen uso del móvil o establecer tiempos para utilizar ciertas aplicaciones son algunas medidas que podemos tomar.

En cuanto al espacio de trabajo, es importante que este sea tranquilo y esté ordenado. Hay que reducir la fatiga visual, y para eso nada mejor que un lugar limpio y organizado.

Gestionar el tiempo con eficacia

Para no perder la concentración, otra de las medidas que funcionan muy bien es la gestión eficaz del tiempo. Por ejemplo, dividir el tiempo en intervalos de trabajo y descanso fomenta la concentración, así como priorizar las tareas según su importancia.

Entrenar la concentración

Concentrarnos es una habilidad que requiere entrenamiento. Sin una mente entrenada, es más probable que cedamos a los estímulos de nuestro alrededor y nos distraigamos.

Por eso, a la hora de entrenar la concentración, practicaremos la atención plena, que consiste en centrarse en el momento presente. De este modo, no caeremos en pensamientos intrusivos y, además, evitaremos la multitarea. O lo que es lo mismo: “quien mucho abarca poco aprieta”.

Nos centraremos en un objetivo y, cuando lo cumplamos, atenderemos a otro. Así seremos más productivos a largo plazo.

Cuidar de nuestra salud

Por último, estar sanos nos ayudará a no perder la concentración. No obstante, no se trata de no tener absolutamente ninguna enfermedad, sino de tomar medidas para mantener un estilo de vida saludable.

Por ejemplo, dormir lo suficiente es una de ellas. Descansar bien es clave para que rindamos a nivel cognitivo. Además, también debemos comer de manera equilibrada e hidratarnos, así como ejercitarnos, pero no solo debemos atender a las necesidades físicas.

Establecer límites en el trabajo y lo personal también es importante para desconectar. Debemos fijarnos horarios y respetarlos para no saturar nuestra mente y no comprometernos con los demás si no queremos. Tener más responsabilidades solo nos hará perder la concentración, así que es mejor evitarlo.

Como ves, no perder la concentración puede resultar complicado si no sabemos cómo hacerlo, pero con las medidas adecuadas, no solo es posible, además nos concentraremos más y mejor.

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