Tether congela 344 millones de USDT en Tron junto a EE.UU.

La emisora de la mayor stablecoin del mundo ha bloqueado los fondos en coordinación con la OFAC estadounidense. La operación confirma que el USDT tiene interruptor de apagado y reaviva el debate regulatorio sobre las monedas estables.

La compañía Tether, emisora de la stablecoin más usada del mundo, ha congelado 344 millones de dólares en USDT que circulaban por la red Tron, en coordinación con las autoridades de Estados Unidos. Es una de las intervenciones más grandes que se recuerdan sobre una moneda digital de este tipo, y deja una foto nítida: el dinero que llamamos descentralizado se puede parar, si quien lo emite decide pararlo.

La operación, confirmada este jueves, la ha ejecutado Tether tras recibir información de la OFAC (la oficina de control de activos del Tesoro estadounidense, el organismo que gestiona las sanciones financieras del país). Según Tether, los fondos estaban vinculados a actividades ilícitas, aunque por ahora la compañía no ha detallado si se trata de lavado, financiación de grupos sancionados o fraude a gran escala.

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Qué ha pasado exactamente con los 344 millones

Tether ha utilizado su función de blacklist, el mecanismo por el que la empresa puede marcar determinadas carteras digitales y bloquear los USDT que hay dentro, dejándolos inoperables. El usuario ve el saldo, pero no puede moverlo. En la práctica, funciona como un embargo bancario de toda la vida, solo que aplicado sobre una red que presume de ser pública y sin intermediarios.

La cifra, 344 millones de dólares (unos 322 millones de euros al cambio actual), se concentra en la red Tron, la blockchain fundada por Justin Sun que en los últimos años se ha convertido en la autopista preferida para mover USDT, sobre todo fuera de Occidente. Según datos del agregador DefiLlama, una firma que rastrea el dinero depositado en protocolos cripto, más de la mitad del USDT en circulación vive hoy en Tron, por encima incluso de Ethereum.

No es la primera vez que Tether actúa, pero sí una de las veces que lo hace a mayor escala. En 2023 la compañía congeló unos 225 millones de dólares en una operación conjunta con el Departamento de Justicia de EE. UU. relacionada con una red de trata de personas en el sudeste asiático. Desde entonces, las colaboraciones con OFAC, el FBI y fuerzas europeas se han vuelto más frecuentes, y Tether las comunica públicamente como parte de su estrategia para lavar su reputación ante los reguladores.

Por qué esto afecta al debate sobre las stablecoins

La noticia aterriza en un momento delicado para el sector. Las stablecoins, monedas digitales diseñadas para mantener un valor estable frente al dólar o el euro, están en el centro del debate regulatorio en Washington, Bruselas y Londres. En Europa ya funciona MiCA, el reglamento cripto comunitario que desde 2024 exige licencia y reservas a los emisores. En EE. UU., el Congreso discute desde hace meses una ley federal específica para stablecoins que podría aprobarse este año.

¿Qué significa para el usuario medio? Dos cosas. La primera, que USDT no es dinero anónimo: Tether tiene la llave para congelar saldos cuando se lo piden las autoridades, y la usa. La segunda, que esa misma capacidad es lo que está permitiendo a la empresa sobrevivir a la presión regulatoria. Un emisor que coopera con el Tesoro estadounidense es un emisor con el que se puede trabajar; uno que no coopera, termina como Tornado Cash o como Binance en 2023.

Dicho de otro modo: el precio de que las stablecoins se hayan convertido en una infraestructura casi bancaria, mueven más de 230.000 millones de dólares en capitalización global según CoinGecko, es que funcionan con reglas bancarias. Incluidas las poco agradables.

Lectura: una industria que ya no puede presumir de neutralidad

Durante años, parte del sector cripto vendió las stablecoins como dinero libre de fronteras y de supervisión. La operación de esta semana desmonta ese relato con una claridad difícil de discutir. Si Tether puede bloquear 344 millones de un día para otro, el USDT se parece mucho más a un saldo de PayPal que a bitcoin. No es una crítica, es una descripción.

Y hay un precedente útil para entenderlo. Cuando en 2022 el Tesoro de EE. UU. sancionó Tornado Cash, el servicio que permitía ocultar transacciones en Ethereum, buena parte del ecosistema reaccionó con indignación, alegando que sancionar código era sancionar libertad de expresión. Cuatro años después, el sector ha interiorizado que si quiere convivir con la banca tradicional, tiene que aceptar herramientas de cumplimiento normativo. Circle, la emisora del USDC, lleva tiempo haciendo lo mismo. Tether, que arrastraba peor reputación, ha acelerado.

Queda una pregunta abierta, y no menor: ¿hasta dónde llega esa cooperación? La OFAC actúa bajo criterios del gobierno estadounidense, que no siempre coinciden con los de otras jurisdicciones. Una herramienta útil para frenar a redes criminales puede, en manos distintas, convertirse en un mecanismo para excluir del sistema a ciudadanos o empresas por motivos políticos. Ese debate, el de quién decide a quién se le congela el dinero, apenas está empezando. Y es el que conviene seguir en los próximos meses, especialmente si la ley estadounidense de stablecoins llega a votarse antes de verano.


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