Stellantis dispara sus ventas un 12% en 2026 y alivia a Zaragoza y Vigo

Stellantis arranca 2026 con un incremento del 12% en sus ventas europeas, un dato que llega en el momento justo para las fábricas de Zaragoza y Vigo, donde el grupo emplea a más de 10.000 trabajadores directos. El primer trimestre cierra con 487.000 unidades matriculadas en el continente, según cifras preliminares del fabricante.

Las plantas españolas respiran tras meses de incertidumbre

El repunte de ventas no es un dato abstracto para los polígonos industriales de Figueruelas y Balaídos. Las ventas de Stellantis este 2026 se traducen en turnos de producción estables y, por primera vez en año y medio, en la posibilidad de contratos temporales adicionales. La planta de Zaragoza fabrica los Opel Corsa y Crossland, mientras que Vigo concentra la producción de furgonetas comerciales Peugeot y Citroën que se exportan a toda Europa.

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El grupo había anunciado en 2025 una revisión de su estructura industrial europea, lo que generó meses de tensión sindical. Que el mercado responda ahora con demanda real alivia esa presión, aunque no la elimina del todo.

El contexto europeo favorece al grupo franco-italiano

El sector automovilístico europeo venía de dos años complicados. La transición al vehículo eléctrico, más lenta de lo previsto, había dejado a varios fabricantes con inventarios elevados y márgenes comprimidos. Stellantis optó por mantener una estrategia híbrida: seguir produciendo motores de combustión donde la regulación lo permite mientras acelera en eléctricos puros para mercados como Noruega o Países Bajos.

Esa flexibilidad parece estar dando frutos. Frente al 8% de caída que registró el grupo en el primer semestre de 2025, el arranque de 2026 invierte la tendencia. Los modelos de precio medio, precisamente los que se fabrican en España, lideran las matriculaciones.

Qué significa este dato para la automoción española

España es el segundo mayor productor de vehículos de la Unión Europea, solo por detrás de Alemania. Sin embargo, nuestra industria depende casi por completo de decisiones que se toman en Turín, Wolfsburgo o Detroit. Cuando Stellantis sube, Zaragoza y Vigo suben. Cuando cae, caen.

El problema de fondo no ha cambiado: las plantas españolas compiten con fábricas del grupo en Francia, Italia y Eslovaquia. Un trimestre bueno no garantiza cargas de trabajo a cinco años vista. Lo que sí hace es dar margen de negociación a sindicatos y gobiernos autonómicos cuando se sientan con la dirección del grupo.

Creo que este dato debería leerse con cautela optimista. El 12% de crecimiento es real, pero el mercado europeo sigue fragmentado y volátil. Un endurecimiento de las normas de emisiones en 2027 o un frenazo en la demanda de furgonetas comerciales podrían cambiar el escenario en cuestión de meses.

La pregunta incómoda sigue siendo la misma: ¿cuánto tiempo puede España mantener su posición como potencia manufacturera del automóvil sin fabricantes de capital nacional? Stellantis, Volkswagen, Renault y Ford toman las decisiones. Nosotros las recibimos.

De momento, el primer trimestre de 2026 es una buena noticia. Los trabajadores de Figueruelas y Balaídos pueden afrontar la primavera con algo menos de incertidumbre. Habrá que ver si el segundo trimestre confirma la tendencia o si volvemos a los vaivenes que han marcado la última década del sector.


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