IPO cripto 2026: Kraken, Ledger y Consensys se retiran mientras la IA arrasa

El capital institucional gira hacia SpaceX, Anthropic y OpenAI, dejando a las cripto sin su esperado año de salidas a bolsa. Las valoraciones caen y los fondos se evaporan.

El año 2026 iba a ser el gran despegue de las cripto en los mercados públicos. Kraken, Ledger, Consensys y Grayscale tenían planes de salir a bolsa, pero todos se han frenado en seco. El capital de los inversores ha girado hacia la inteligencia artificial, con megasalidas como SpaceX y Anthropic acaparando la atención. Mientras, el bitcoin cae y los fondos cotizados pierden dinero. Te explicamos qué está pasando.

Las cripto que han suspendido su salto al parqué

La empresa matriz de Kraken, Payward, pausó sus preparativos en marzo de 2026, a pesar de haber presentado un S-1 confidencial en noviembre de 2025. Una venta secundaria de acciones a Deutsche Börse en abril valoró el exchange en 13.300 millones de dólares, aproximadamente un tercio por debajo de los 20.000 millones que se buscaban en rondas anteriores. Además, la compañía recortó unos 150 empleos mientras desplegaba nuevas herramientas de automatización.

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Ledger detuvo su salida a bolsa en Estados Unidos a mediados de mayo, sin haber llegado a presentar un S-1. Optó por una venta privada de acciones por 50 millones de dólares, en lugar de perseguir la valoración de más de 4.000 millones que había planteado junto a Goldman Sachs, Jefferies y Barclays.

Consensys, la empresa detrás de MetaMask, ha retrasado su cotización prevista de 7.000 millones de dólares como mínimo hasta el otoño. Grayscale pausó su propia IPO a finales de mayo, a pesar de haberla presentado públicamente en noviembre de 2025, y reiniciar el proceso antes del cuarto trimestre parece improbable.

Solo BitGo logró completar su estreno este año, recaudando 213 millones de dólares a 18 dólares por acción el 22 de enero, con una valoración de 2.080 millones. Sin embargo, la acción cayó casi un 22% en su segundo día de negociación y en ocasiones cotizó un 36% por debajo del precio de la IPO. Blockchain.com presentó documentos de manera confidencial a finales de mayo y ahora está sondeando el mercado por su cuenta.

La IA se queda con el dinero

La razón por la que faltan inversores públicos para las cripto no es un misterio. Los cinco mayores proveedores de nube en Estados Unidos —Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle— tienen previsto invertir más de 600.000 millones de dólares en infraestructura este año, según una investigación recogida por IEEE. De esa cifra, 450.000 millones irán directamente a computación de IA y centros de datos, un aumento del 36% respecto a 2025.

En paralelo, Wall Street se prepara para la que será la mayor IPO de la historia. SpaceX presentó su S-1 el 20 de mayo y apunta a una valoración de entre 1,75 y 2 billones de dólares, con el objetivo de recaudar 75.000 millones. Anthropic presentó confidencialmente su solicitud el 1 de junio, con una valoración de 965.000 millones de dólares, superando en ese momento a OpenAI sobre el papel. La propia OpenAI prepara su debut para el otoño.

El presentador Jim Cramer resumía en X la tensión del mercado: “Veamos: 80.000 millones para Google, probablemente 100.000 millones para Anthropic, 100.000 millones para OpenAI y 100.000 millones para SpaceX. ¿Tiene el mercado 500.000 millones de dólares libres?”. Mientras tanto, el bitcoin se negocia alrededor de los 69.552 dólares, un 45% por debajo de su máximo de octubre de 2025, y los ETF al contado en Estados Unidos registraron salidas netas de 2.300 millones de dólares solo en mayo, su peor mes del año.

La ventana de salidas a bolsa no se ha cerrado, pero se ha alejado de las cripto. El coste real se medirá en el tiempo que el sector tarde en volver a ser atractivo.

Lo que se pierde el sector cripto

No se trata solo de unos cuantos listados pospuestos. Las salidas a bolsa ofrecen a las empresas cripto algo más que dinero: otorgan legitimidad regulatoria gracias a las auditorías y divulgaciones obligatorias, amplían la base de accionistas institucionales, crean moneda para adquisiciones y atraen cobertura de analistas. Todo eso se ha esfumado por ahora.

El reajuste de valoraciones es evidente: la caída de Kraken de 20.000 a 13.300 millones de dólares sugiere que la próxima ventana de cotización tendrá precios más bajos de lo que el sector esperaba para este año. El talento y el flujo de capital también han cambiado de bando; las acciones ligadas a la IA están impulsando las ganancias de los índices, y el dinero de riesgo se ha concentrado en esa tecnología durante el último año. De hecho, incluso Kraken financió en parte el retraso recortando 150 empleos y automatizando procesos, lo que muestra con qué rapidez el propio sector se está reorganizando alrededor de la inteligencia artificial.

La mayor pérdida podría ser la narrativa. Los listados públicos suelen definir qué sectores creen los inversores que marcarán la próxima década. En 2026, esa narrativa es cada vez más sobre infraestructura de IA y no sobre los servicios cripto, aunque las stablecoins y los activos tokenizados sigan madurando dentro de empresas privadas.

Queda margen para cierta esperanza: si el precio del bitcoin remonta en la segunda mitad del año, o si las ventas masivas tras las megasalidas de IA liberan liquidez, la ventana podría reabrirse. Pero por ahora, el sector cripto ha perdido un año entero de impulso en los mercados públicos, y ese tiempo no se recupera fácilmente.


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