A pesar de lo que ha significado para IAG, el no verse capaz de hacerse con el control de Air Europa, la empresa puede respirar tranquila. Iberia ha conseguido mantener sus buenos datos en España, rompiendo otro año sus récords de ingresos, pero esto no quiere decir que puedan dormirse en sus laureles, con un 2026 que promete ser interesante para la empresa, pero en el que tienen varios retos autoimpuestos, unos más fáciles de ver que otros.
El primero es mantener su crecimiento en las Américas. Parte de los motivos por los que su matriz quería hacerse con el control de Air Europa es precisamente sus rutas disponibles que conectan Europa tanto con Estados Unidos como con América Latina, y que permitían a IAG y a Iberia dar un paso adelante en estos territorios de un día para otro, al no ser capaces de cerrar el acuerdo debido a la presión de Bruselas han tenido que ir aumentando sus frecuencias y destinos en el nuevo continente de la forma tradicional: poco a poco a medida que siguen ampliando su flota y ocupando espacios.
Lo cierto es que en los últimos meses han ido sumando destinos en varias ciudades de Latinoamérica, así como en Estados Unidos e incluso Canadá. Aunque es un reto a largo plazo, también hay un motivo evidente en el corto plazo: el mundial. El torneo que empezará en verano de 2026 es una oportunidad clave para las aerolíneas, sobre todo por los avisos de organizaciones como IATA o AENA sobre la moderación del crecimiento en el sector turístico, que ha batido récords los últimos 3 años, y es clave para estas empresas estar preparadas para la avalancha de viajeros que se espera busquen llegar a los tres países anfitriones durante esos dos meses.

No solo se trata de las Américas, tanto Iberia como el resto de sus competidores en España han reforzado también sus viajes con dirección al sudeste asiático y el cercano oriente, sobre todo zonas como Catar, que se han vuelto destinos claves tanto para el turismo como para los viajes empresariales. El objetivo es aumentar su presencia en estos espacios, y seguir captando viajeros en un momento en el que los usuarios apuestan cada vez más por las aerolíneas low cost.
LA MATRIZ DE IBERIA: LA MEJOR POSICIONADA PARA HACERSE CON EL CONTROL DE TAP
A pesar de todo, la negativa europea por la compra de Air Europa no ha espantado el deseo de hacerse con otra gran aerolínea internacional. La opción que está hoy sobre la mesa es TAP, con la empresa española presentando la mejor oferta que se ha hecho por la portuguesa y cumple con las condiciones que ha exigido Parpública, dueña de la aerolínea y equivalente de la SEPI en territorio lusitano.
Es que desde el gobierno de Portugal se ha pedido que la empresa que se haga con el control de TAP debe mantener a Lisboa como Hub de la empresa, evitar dentro de lo posible los vuelos de ambas se solapen y mantener el nombre y la identidad de la marca. Son peticiones alineadas con las estrategias históricas de IAG, y no tanto con las de sus rivales en la competencia por hacerse con la línea aérea: Air France-KLM y Lufthansa.
Lo cierto es que, históricamente, IAG ha mantenido el nombre de las marcas que ha adquirido, y ha evitado mover su viaje de operaciones a otros destinos. Además, no tiene demasiados vuelos en dirección de Brasil, el principal destino en América Latina de TAP. Junto a una oferta económica potente, la empresa hispano-británica tiene muchas papeletas para quedarse con la portuguesa.
El problema es que la oferta inicial es por un 51% de la línea aerea, cuando el gobierno de Portugal ha expresado su deseo de vender solo el 44,9%. De momento se han planteado negociaciones para acercar los porcentajes, pues para IAG siempre ha sido clave tener un porcentaje mayoritario de las empresas que adquiere para poder tomar decisiones financieras.
UN ERE VOLUNTARIO PARA RENOVAR LA PLANTILLA DE PILOTOS
Además de los movimientos mencionados, desde el sindicato mayoritario de la empresa se está planteando un ERE voluntario de la plantilla de pilotos. Si bien puede ser una sorpresa esta decisión en un momento con resultados positivos, lo cierto es que es la estrategia menos traumática para una renovación que permita que rejuvenecer su plantilla.
Actualmente, el 40% de los pilotos de Iberia superan los 50 años y cerca del 10% ya tiene más de 60, por lo que es una decisión que consideran urgente. En cualquier caso, todavía se están conversando las condiciones de este ERE entre la empresa y Sepla, el sindicato mayoritario entre los pilotos, por tanto, queda por ver como se organiza el proceso.





