Iberdrola: “su crecimiento a futuro ya está descontado en el precio”

Jefferies baja su recomendación a Mantener con un precio objetivo de 19,2 euros

Esta es la principal conclusión a la que ha llegado el último informe de Jefferies que apunta a que Iberdrola ha tenido un buen año, con unos ingresos netos ajustados esperados de 6.300 millones de euros, un 12% mayor que el año pasado. Además de que también se espera un crecimiento anual compuesto del beneficio por acción (BPA) del 7,5 % para los ejercicios fiscales 2025-2028. Una buena noticia para la empresa, pero según el banco este crecimiento ya lo descuenta el mercado, con un aumento de su cotización en un 35%.

Eso se traduce en que, Iberdrola necesita un nuevo catalizador para sorprender al mercado, ya que Iberdrola tiene un alto crecimiento pero sin aceleraciones, que puedan aumentar las expectativas en torno a la compañía energética. Este crecimiento viene sobre todo de los negocios regulados: las redes. 

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Iberdrola sigue reportando fortaleza en redes 

En este sentido, este sector de la energía tiene un valor de 110.163 millones de euros, donde Iberdrola está dirigido la mayoría de sus esfuerzos en expandirse, de hecho según su Plan estratégico (2025-2028) la compañía tiene pensado invertir 58.000 millones de euros hasta 2028 en redes. Esto se debe a que al ser un negocio regulado, sus ingresos son predecibles y estables. Respecto a sus incorporaciones recientes destacan su reciente expansión en el mercado británico, con su inversión de invertir cerca de 14.000 millones de euros en sus redes; y en el brasileño con la reciente OPA para adquirir Neoenergía.

No obstante, este fenómeno no se repite en su negocio de generación y comercialización, que tiene un peso en el EBITDA de la empresa de un 50% y ha dejado de ser un motor de crecimiento. 

Esto se debe a que Iberdrola lleva reportando unos beneficios extraordinarios en su vertiente española, debido a unos volúmenes hidroeléctricos favorables, la crisis del precio del gas y el aumento del valor de la generación de reserva debido a la intermitencia del sistema. Esto se traduce en que con una normalización de la situación, este negocio se mantenga estable y sin crecimiento para los próximos años. 

Y en cuanto a renovables, los analistas aprecian que la empresa crece de forma moderada y estable. Los activos que ya están en operación suman un valor de 55.705  millones de euros  y generan ingresos previsibles, mientras que los proyectos en desarrollo (pipeline) están valorados de manera conservadora, teniendo en cuenta la inversión necesaria y la probabilidad de que se completen. Es decir, Iberdrola ha reducido su inversión anual en este negocio, lo que dificulta un salto importante en su EBITDA. 

A estos factores se le suma que, Iberdrola cotiza con un valor que supera 12 veces su valor de EBITDA anual. En este sentido, el informe aporta que Iberdrola cotiza entre 17 y 18 veces su EPS (beneficio por acción), donde la normalidad oscila en una tasa 12 veces el EPS. Con todo esto Jefferies indica que Iberdrola ya cotiza con prima del 30% respecto a sus competidores y que este factor no da pie a que no tenga mucho recorrido adicional. 

Debido a estos factores, que se traducen en estabilidad y crecimiento moderado sin elementos que sorprendan al mercado Jefferies apunta a una recomendación más moderada, a lo que se le suma una deuda neta creciente, que pasa de 50.518 millones de euros para este año hasta 66.009 millones para 2028. Un elemento propiciado por  su capex elevado. 

En definitiva, Iberdrola ha reportado un año con unos rendimientos muy elevados y va a continuar creciendo, pero Jefferies apunta a que este crecimiento ya está previsto por el mercado y que se ha traducido en el valor de su acción y cotización. Debido a ello, el banco baja la nota de Iberdrola a Mantener con un precio objetivo de 19,2 euros la acción.


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