Maravillas de Sevilla: la fachada Renacentista del Palacio de San Telmo

Situado en el corazón de la histórica ciudad de Sevilla, el Palacio de San Telmo es una de sus principales y más reconocidas joyas arquitectónicas. Se le atribuye a la estirpe de gigantes del estilo renacentista la creación de esta magnífica obra de arte, que cientos de visitantes admiran cada año. El recorrido por la formidable fachada renacentista del Palacio de San Telmo nos descubre la grandeza de esta construcción, que se fue desarrollando a lo largo de varios siglos. Su encanto histórico y arquitectónico es único en el mundo.

Ahora bien, lo que hace tan extraordinaria a la fachada de San Telmo es que es una amalgama de estilos, es decir, única. Por un lado, encontramos los toques renacentistas y, por otro lado, la arquitectura típica de los siglos XVII y XVIII. Esta fusión de estilos arquitectónicos le otorga al edificio una belleza única y atractiva para el público.

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En lo que concierne a la fachada exterior del Palacio de San Telmo, sus detalles nos permiten encontrar una de las principales diferencias entre la arquitectura renacentista y la barroca. Esta diferencia la podemos observar principalmente en la disposición y distribución de los arcos y pilastras que adornan la fachada. El Palacio fue decorado con efectos que daban una imagen alegre y noble. Las puertas centrales de madera y detalles decorativos tallados con una artesanía muy especial, como los adornos en forma de sol o los revestimientos de hierro, son algunos de los elementos más destacados.

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3. El Patio de los Naranjos


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