El cáncer es una de las peores enfermedades que sufrimos en la sociedad actual. Por ello, no es extraño que la investigación siempre esté en funcionamiento, con el objetivo de averiguar todo lo posible sobre el mismo para, en un futuro, poder erradicarlo.
La última de estas investigaciones ha analizado un total de más de 2.500 tumores. Gracias a ello, se podrían comenzar a tomar decisiones decisivas con respecto a una detección precoz de las células afectadas por la enfermedad. En 2019 se registraron nada menos que 275.562 nuevos pacientes, por lo que es lógico que la preocupación en España crezca.
Detectarlo a tiempo es vital. Gracias a este gran estudio, se ha conseguido averiguar que los síntomas pueden aparecer años e incluso décadas antes de que se desarrolle el tumor. Descubre los signos que predicen que podrías llegar a padecer cáncer en un futuro.
Detectar el cáncer: tamaño y velocidad de desgaste de los telómeros

Cuando hablamos de investigación sobre el cáncer hay muchos factores que analizar. De acuerdo a un estudio de 2013, una de las claves principales para poder detectar que un determinado paciente podría llegar a sufrir cáncer en el futuro está en el estudio del tamaño y la velocidad a la que se desgastan los telómeros. Los telómeros son los extremos de los cromosomas, regiones de ADN que carecen de información genética.
Los telómeros son repetitivos y su función principal es la estabilidad estructural de las células, así como el tiempo de vida que tendrán estas. Por ello, estos estas regiones de ADN están tan relacionadas con el desarrollo del cáncer. Así lo corroboran científicos de la Universidad de Harvard y de la Universidad de Northwestern.
Otro de los descubrimientos que realizaron estos científicos fue que las células cancerígenas se pueden localizar hasta na década antes de que se manifiesta de forma directa la enfermedad del cáncer. También descubrieron que las tapas que protegen los extremos de los cromosomas se desgastaban de forma reveladora en los pacientes que, después, desarrollaron cáncer.
Mutaciones en el ADN

Si hablamos del futuro, muchos son los científicos que mantienen que las mutaciones que provocan el cáncer podrían ser posible de detectar a través de las biopsias líquidas. Este sistema consiste en realizar determinadas pruebas genéticas para ver dichas mutaciones del ADN que transporta la sangre. Este, además, puede indicar que aparecerán tumores en diversas partes del cuerpo.
Si esto llegara a ser posible, se podrían identificar dichas mutaciones que aparecen de forma temprana y realizar un seguimiento y estudio en profundidad a los pacientes que den positivo en la biopsia. De hecho, en el futuro se podrían llegar a crear métodos aún más fiables que puedan apuntar de forma directa a las células para identificarlas e incluso matarlas a tiempo antes de que se propaguen.
Nuestras células están constantemente sufriendo mutaciones diversas. Un pequeño número, llamadas mutaciones conductoras, son las que provocan el cáncer. Por ello, el trabajo reside en codificar las partes del genoma. Pero no deja de ser algo complicado, pues sería como resolver un puzle de cien mil piezas y te falta el 99% de las mismas. Esto hace que la investigación en este área sea primordial.
Nuevas pruebas para detectar el cáncer a tiempo

Muchos son los científicos que esperan que, en un futuro, gracias a la investigación se puedan realizar nuevas pruebas, aparte de las biopsias líquidas, para poder detectar a tiempo qué pacientes podrían sufrir cáncer en el futuro. Con ello, se contribuiría a reducir de forma considerable la enfermedad. E, incluso, a erradicarla por completo.
Aunque a día de hoy todavía queda mucho para ello, los médicos hacen lo que está en su mano fijándose en todo momento en los signos que sí son perceptibles en la actualidad.
Mutaciones del ADN que transporta la sangre, el desgaste de los telómeros… Y aún podríamos incluir uno más en la lista que, aunque obvio, no debe pasar desapercibido.
El cáncer como signo primordial

Cuando un paciente ya sufre de cáncer y se cura, siempre hay que tener un seguimiento. Que ya lo hayamos padecido no quiere decir que no podamos volver a sufrirlo. De hecho, en la mayoría de ocasiones puede denominarse como «cáncer recurrente».
En este caso el cáncer puede volver al mismo lugar donde salió por primera vez, o en otro diferente. Es decir, si el paciente tiene, por ejemplo, cáncer de pulmón y se cura, podría regresar al mismo sitio. Sin embargo, también podría aparecer en otro sitio, como en los huesos. En cualquier caso, el cáncer se seguirá llamando como el primero. Aunque aparezca en los huesos, se considera que es una recurrencia del cáncer de pulmón, por lo que se tratará como tal.
No debemos confundir la recurrencia con una nueva aparición de otro tipo de cáncer. En definitiva, aquellos pacientes que ya han desarrollado cualquier tipo de cáncer deben estar en constante revisión para prevenir que no aparezca otro en otra parte de su cuerpo. Por ello, decimos que el propio cáncer ya es en sí mismo un signo de que se puede volver a repetir. Lo importante es no darle nunca la espalda y estar en constante revisión.

















































