La isla de las tentaciones 3 está resultando ser una edición rodeada de polémica y no solo por lo que pasa en el propio programa, sino por lo que ocurre alrededor del mismo. Padres de concursantes que se convierten en nuevas celebrities, vídeos íntimos que podrían haber sido filtrados por miembros del equipo, spoilers que se filtran semana tras semana, y así podríamos seguir un largo rato.
Sin embargo, esta edición también nos está haciendo testigos de cómo entre los jóvenes se están empezando a normalizar ciertas conductas dentro de las parejas que no son nada buenas y que pueden llegar a ser la fuente de muchos problemas a nivel personal en el futuro. Vamos a repasar qué cosas hemos visto y no nos gustan nada de nada.
Filtración de vídeos íntimos

Primero se hizo público un vídeo íntimo entre Marina y Lobo, y un poco más tarde un vídeo en el que se veía a Lola teniendo sexo con Carlos. Las imágenes no se han visto directamente en el programa, porque atentan directamente contra la intimidad de los afectados, pero los vídeos acabaron en internet y cualquiera podía acceder a ellos.
Y esto no es una excepción, porque la filtración de vídeos o fotografías íntimas está a la orden del día incluso cuando los protagonistas son personas totalmente anónimas. Y aquí tan culpable es quien difunde el vídeo por primera vez, como todos aquellos que le siguen dando difusión. Sin embargo, parece que hemos normalizado la conducta de compartirlo absolutamente todo, sin pararnos a pensar en el daño que podemos estar causando a otras personas.
Cuernos por doquier en La isla de las tentaciones 3

Todos sabemos de qué va el programa, y está claro que si todas las parejas fueran fieles no tendría ni la mitad de audiencia de la que tiene actualmente. El problema es que con este tipo de contenido se está normalizando el hecho de ser infiel a la pareja. Y este año hemos visto muchos ejemplos, uno de los más sonados ha sido el de Manuel, que ha sido capaz de engañar a Lucía dos veces en la misma noche con chicas diferentes.
Salvo en los casos de parejas que deciden tener una relación abierta y asumen con naturalidad que cualquiera de los dos pueda estar con otras personas, en el marco de una relación cerrada la infidelidad es la traición más grande que se puede cometer. Sin embargo, aquí se nos presenta de una forma bastante frívola, porque en el fondo es lo que todo el mundo está esperando que suceda.
La falta de confianza como tónica en la parejas

Lo hemos visto en anteriores ediciones, y La isla de las tentaciones 3 no es ninguna excepción. En muchas de las parejas que participan hay una importante falta de confianza a todos los niveles. En algunos casos ya ha habido infidelidades antes, y en otros parece que lo que se busca es una confirmación de que él o ella es una persona desleal.
Esto da lugar a múltiples escenas de celos y reproches, y lo más grave es que muchos de estos se producen cuando no ha habido una infidelidad como tal. El problema es que muchos de los espectadores de este tipo de programas son jóvenes, y se les transmite la idea de que los celos y la desconfianza son algo normal en una relación de pareja, cuando en realidad esto es la base de una relación tóxica.
Humillaciones un día sí y otro también

Ya hay quien conoce a La isla de las tentaciones como La isla de las humillaciones, y es que esto es algo que se ha hecho evidente desde la primera edición del programa. Sufre una doble humillación quién es engañado, en primer lugar por la deslealtad de su pareja, y en segundo lugar porque la infidelidad se hace pública.
Pero es que también se humillan quienes engañan a sus parejas, ya que en la mayoría de los casos no tardan en aparecer los remordimientos y las lágrimas. Al final todo es una confusión de gritos, lágrimas, reproches e incluso algún que otro insulto. Normalizando un conjunto de actitudes que no tienen nada ni de normal ni de sanas.
Relaciones tóxicas en La isla de las tentaciones 3

Como decíamos antes, muchas de estas conductas que se están normalizando no son más que el comportamiento típico en parejas que son tóxicas. Hombres y mujeres que no confían en sus parejas, que tampoco confían en los de su mismo género y ven en todos los hombres o mujeres un posible “rival”.
Celos, faltas de respeto a todos los niveles y enfrentamientos constantes. Infieles arrepentidos que lanzan la piedra y luego esconden la mano, personas engañadas varias veces que parecen estar dispuestas a seguir perdonando, y así un sinfín de comportamientos que nos hacen darnos cuenta de que muchas de estas parejas ya no tenían mucho futuro incluso antes de participar en el programa.
Lo que está por llegar

Todo lo que hemos visto hasta ahora en La isla de las tentaciones 3 no es ninguna sorpresa y entra dentro de lo normal en un programa de este tipo. Pero quizá las cosas más graves estén todavía por ver. Porque en cuanto el programa acabe sus concursantes empezarán a participar en programas como Sálvame y otros por el estilo y a desvelar sus intimidades.
Podríamos apostar sin mucho miedo a equivocarnos que de aquí a dentro de unas semanas surgirán nuevas polémicas que acabarán con concursantes, tentadores e incluso algún otro famoso dando tumbos por los platós de Mediaset humillando y criticando a los demás. Porque otra de las cosas que se normalizan en este programa es que todas las parejas que acaban tienen que hacerlo por las bravas, sin un mínimo respeto del uno por el otro.
Con tantas humillaciones y polémicas no es de extrañar que haya quien piense que este reality tiene poco de realidad y mucho de guión. Aunque ni el guionista más imaginativo podría haber ideado todo lo que está pasando esta temporada. Por eso, no nos extraña que esté siendo una de las más vistas.

























































