Aquí no hay quien viva fue una de las series más vistas en España. Su repercusión fue tal que actualmente se sigue reponiendo y continúa con una buena legión de fans que siguen volviendo a ver todos sus episodios una y otra vez. La «madre» de La que se avecina está cortada por el mismo patrón, mezclando el humor y la convivencia de una comunidad de vecinos, y con personajes que son una buena representación de la sociedad.
Todo parecía idílico en esta serie española, pero no todo era tan bonito como parecía desde el otro lado de la pantalla. También existían trapos sucios, y el actor Luis Merlo ha decidido airear algunos de ellos…
Lo que no sabías de Aquí no hay quien viva
El impacto de Aquí no hay quien viva

Aquí no hay quien viva logró unos éxitos estratosféricos durante todas sus temporadas emitidas entre 2003 y 2006. La mejor prueba de que una serie funciona y es buena es mirar a su audiencia, es la prueba del algodón en el mundo de la TV.
Y lo cierto es que las cifras no mienten, dándole a esta serie un hueco entre las mejores de la historia, superando el 30% de share de media. Una cifra que otros muchos soñarían hoy. Con picos de hasta 8 millones de espectadores viendo Antena 3 cuando daban los nuevos capítulos.
Fue precisamente ese éxito repentino el que hizo que la cadena se interesara aún más por esta serie, y que cada vez se volviesen más exigentes con ella. Aquí no hay quien viva fue entonces una serie de producción continuada, con muchas horas de rodajes cada día, muchas repeticiones, y gran control que haría que fuesen muy apurados para cada entrega. Pero, ¿Qué infierno vivió Luis Merlo? Te lo contamos.
La ambición de la cadena

El director y guionista, Juan Luis Iborra, asegura que Aquí no hay quien viva supuso un antes y un después en su carrera. Se tendría que adaptar al ritmo frenético de trabajo, que a veces era casi inhumano. Pero era necesario para que todo funcionase y consiguiesen esos resultados tan maravillosos.
La cadena empezó a pedir más y más capítulos. Se hacían como churros dado el enorme impacto. Y, mientras otras series cuentan con un tiempo de pre-producción, donde se preparan los guiones y demás, en este caso la cadena no quiso que gozasen de ese tiempo.
Esto les llevaría incluso a trabajar sábados y domingos en algunas ocasiones, con horarios muy largos para entregar el trabajo casi el mismo día de la emisión. Pero eso también pasaría factura al trabajo, con una temporada final que tuvo cierto desgaste en cuanto a los índices de audiencia… Ahora sí, te desvelamos los trapos sucios de la serie que sacó a la luz ‘Mauri’
Luis Merlo y el infierno de Aquí no hay quien viva

Luis Merlo era uno de los integrantes del reparto de Aquí no hay quien viva. Un personaje, Mauri, que estuvo desde el comienzo de la serie y que tiene toda la autoridad para contar la verdad de lo que allí se vivía.
Luis Merlos asegura que «No hay éxito que justifique volver a legalizar la esclavidud. […] Hubo momentos de esclavitud humana en Aquí no hay quien viva. Había una presión tal para llegar a emitir el capítulo, que…» Y no solo él lo ha llegado a decir, también otros actores como Loles León, María Adánez, el propio Alberto Caballero, y otros compañeros más. Todos ellos coinciden en que fue un infierno dentro de un éxito.
Además, Luis Merlo asegura que se nota mucho la diferencia de trabajar entre ANHQV viva y La que se avecina. Asegura que ésta última es «el cielo» comparado con la anterior. Y destaca que el buen hacer de Alberto y Laura, los productores de la nueva serie, «hace que digas así sí«. Sin duda una dura crítica a la anterior cadena…
También asegura que alguna vez se planteó dejar el trabajo en la serie debido al ritmo de trabajo. Sin embargo, no lo hizo por el éxito de su personaje, y que podía cambiarla la carrera como actor. «Mauri me situó en otro mundo con respecto a lo que yo entendía de mi trabajo«. Ahora te contamos por qué se fue de ‘El Internado’ y sus motivos para incorporarse a ‘La que se avecina’.
Explica su abandono de El Internado

Pero Luis Merlo no ha parado con esas declaraciones, y también ha comentado por qué abandonaría El Internado de esa forma tan poco esperada., así como los motivos de enrolarse en este proyecto.
Y es que, tras finalizar Aquí no hay quien viva «decir que no al principio de esta aventura que iniciaron ellos y que les abandoné, fui un poco rata, me bajé del barco.» en referencia a LQSA, le abriría otra puerta.
Esa puerta sería la de la serie de El Internado, que le gustó por el personaje que le tocó interpretar, como Luis explica: «y al poco tiempo apareció El Internado y dije: ‘este personaje tan doliente, tan abandonado, tan introspectivo, tan lleno de secretos y distinto a Mauri.».
Pero finalmente se terminaría desencantando y abandonando la serie: «yo la abandoné por algo, la abandoné porque dejé de comprendela. Yo no puedo hacer algo que no comprendo. Me tuve que ir porque no lo comprendía. La propuesta inicial era pobres niños ricos. Y había un secreto que había que descubrir poco a poco. Pero cuando empezaron las naves espaciales y los ojos blancos…dije aahahah ya me fui.«.
El retorno a la secuela de Aquí no hay quien viva

Luis Merlo también repasa su entrada en La que se avecina. Asegura que en un principio no se atrevió a entrar en esta serie, ya que el «sufrimiento se heredó« de Aquí no hay quien viva.
A pesar de que le ofrecieron hacer un personaje, asegura que «Yo estaba dispuesto a sufrir 90 capítulos por Mauri, pero no estaba dispuesto a seguir sufriendo por una incógnita«, refiriéndose al personaje que le hubiera tocado hacer en la nueva serie.
No se atrevió por eso, pero se transformaría en fan de esta serie, y finalmente accedería a interpretar al personaje de Bruno Quiroga en las últimas temporadas, cuando comprobó que todo ha cambiado en esta otra serie, y que ya no es ese infierno al que tanto temía.







































