Con el susto aún en el cuerpo tras la caída de WhatsApp a nivel mundial el pasado día 5 de septiembre, es el momento de asumir que la aplicación de mensajería instantánea más utilizada del mundo, no es infalible, aunque muchos usuarios se sienten, a estas alturas dependientes de este servicio. Pero la realidad es más compleja aún, y es que no solo puede dejarnos tirados durante horas como ya ha sucedido, además, la app puede ser la puerta de entrada para hackers y piratas.
MENSAJES ENCRIPTADOS, PERO NO INACCESIBLES

Es verdad que cuando la utilizamos, la mayoría de los usuarios nos sentimos seguros, sobre todo porque la aplicación nos avisa siempre de que los mensajes son encriptados de extremo a extremo, aunque no tengamos mucha idea de qué significa esto exactamente. Pero la realidad es que los piratas informáticos saben cómo saltarse distintos tipos de cortafuegos. Y aunque los mensajes no se pueden desencriptar, si pueden ingeniárselas para entrar en nuestra cuenta de WhatsApp.
LOS HACKERS SE PUEDEN COLAR EN NUESTRO WHATSAPP

Puede que sientas que no tienes secretos que esconder, pero aun así no es agradable que alguien pueda acceder a tu privacidad e incluso a datos sensibles que podemos compartir con nuestros contactos. La mejor manera de mantenerse en guardia es conocer los trucos y procedimientos que utilizan con más frecuencia los hackers para acceder a nuestra cuenta sin que nos demos cuenta. Así podemos evitar de forma consciente la posibilidad de ‘abrirles la puerta’ sin querer.
CUIDADO CON LOS GIF EN WHATSAPP

El investigador de seguridad Awakened reveló en octubre de 2019 una vulnerabilidad de nuestra aplicación de mensajería preferida. Y es que con el sencillo uso de una imagen GIF, los hackers podían el control de una cuenta de WhatsApp de manera bastante simple. Esta vía para el hackeo aprovecha la manera en la que la aplicación procesa las imágenes cuando el usuario abre la vista en la Galería para enviar archivos multimedia.
CON UNA LLAMADA DE VOZ

Pegasus es uno de los mayores enemigos de WhatsApp. Este programa espía, desarrollado por una firma cibernética israelí, puede colarse también en nuestros dispositivos móviles. Funciona con una simple llamada de voz normal, ya que es capaz de desbordar el código de la app con un montón de malware, y finalmente puede acceder al teléfono.
INGENIERÍA SOCIAL

¿Sabes esas aplicaciones para crear memes o imágenes que de repente se ponen de moda en todo el mundo? Sospecha de ellas. La ingeniería social recurre a la psicología humana de masas para robar datos o propagar información errónea. Se hacen muchos hackeos de esta forma, por ejemplo con FaceApp la aplicación más famosa hasta ahora para este tipo de práctica, y que puede descifrar las comunicaciones de programas como WhatsApp.
ROBO DE ARCHIVOS MULTIMEDIA

Este tipo de ataques pueden afectar a otras apps de mensajería además de WhatsApp, como Telegram. Los hackers aprovechar el modo en el que las aplicaciones reciben archivos multimedia como videos y fotos, y colocan estos archivos en el almacenamiento externo del móvil, introduciendo malware camuflado.
A TRAVÉS DE FACEBOOK

WhatsApp utiliza el cifrado de extremo a extremo en su aplicación, pero esto no quiere decir que todos los mensajes que compartimos sean privados. De hecho, Facebook, la red social a la que está vinculada la app, puede comprar la información de WhatsApp y leer los mensajes que enviamos y los que recibimos. Así pues, atención a tu cuenta de Facebook también porque podría ser la vía de entrada de los piratas cibernéticos.
WHATSAPP WEB

La versión web de WhatsApp es realmente práctica y cómoda de usar, pero hay que tener cuidado porque también se puede utilizar para acceder a los diferentes chats. En este caso no se trata de un hackeo, sino de sentido común. El peligro aparece cuando se utiliza esta función en un ordenador público, en el trabajo o en el portátil de otra persona, ya que podemos despistarnos y no darnos cuenta si hemos deseleccionado la función de mantener la sesión iniciada. Si esta opción ha quedado pinchada, nuestra cuenta seguirá vinculada a ese dispositivo aún cuando hayamos cerrado el navegador o apagado el ordenador.
PRECAUCIONES PERO SIN OBSESIONARSE

Como vemos, entrar en nuestra cuenta de WhatsApp no requiere grandes trucos, y nos la pueden estar colando sin que nos demos cuenta, por eso es importante tener ciertas precauciones, especialmente cuando estemos tratando con usuarios desconocidos. Por otra parte, tampoco debemos obsesionarnos, a menos que seamos personajes públicos y de gran importancia en el mundo del a política, del arte o del espectáculo. Si no es el caso, no es muy probable que los hackers se interesen en nuestras conversaciones de WhatsApp.


















































