Calcular bien las cantidades de arroz y caldo es una de las cosas más complicadas que debemos enfrentar cuando queremos hacer un rico plato a base de este cereal. Sin importar si se trata de un arroz blanco o un arroz tipo paella.
La duda sobre cuánta agua debemos añadir siempre está presente, pero, por suerte, todo un experto en la materia ha venido a resolverla. Efectivamente, se trata del cocinero Karlos Arguiñano.
La importancia de acercar con las proporciones de arroz y caldo

Saber qué proporción de caldo debemos añadir por cada porción de arroz no es un tema menor. Si no acertamos, al final nos vamos a encontrar con un arroz que nos queda demasiado caldoso y se pasa, o que se queda seco y no se termina de cocer.
Existen cientos de forma diferentes de preparar el arroz, pero la clave del éxito de todas ellas está en acertar con la proporción entre el caldo y el cereal para que este último quede en su punto justo de cocción.
Los arroces de Arguiñano

En su programa de cocina, Arguiñano suele elaborar recetas que cualquiera puede hacer en su casa. Es cocina para el día a día, sin ingredientes complejos ni elaboraciones que nos hagan perder horas y horas haciendo la comida.
Por ello, no es infrecuente verle preparando algún tipo de arroz en cualquiera de sus diferentes variedades. Al cocinero vasco siempre le queda bien, y su secreto no es otro que calcular bien las proporciones entre arroz y caldo.
La proporción que nunca falla

En las últimas recetas de arroz que ha elaborado el famoso cocinero, le hemos visto utilizar una proporción que sabemos que nunca nos va a fallar. Se trata de añadir un litro de caldo para 400 gramos de arroz.
Esta proporción nos puede resultar de mucha utilidad si vamos a hacer arroz para unos cuatro o seis comensales, pero la cosa se complica si queremos hacer más raciones o incluso menos.
La proporción de arroz y caldo

Para obtener un buen resultado sin temor a equivocarte, puedes aplicar la siguiente regla, también dada por Karlos Arguiñano. Incorpora a la receta una taza de café por cada comensal. Se refiere a una taza de café de las pequeñas, las usadas para tomar café solo.
Luego llega el momento de añadir el agua o el caldo. En este caso incorpora dos tazas y un poquito más por cada taza de arroz que hayas puesto. Así te aseguras de que el arroz ni se quedará seco ni se pasará por exceso de agua.
Proporciones para hacer arroz caldoso

Como decíamos antes, el arroz es un ingrediente que podemos cocinar de muchas maneras diferentes, y hay a quien le gusta que se quede un poco caldoso. En este caso, debemos añadir un poco más de agua o de caldo.
Siguiendo la regla de las tazas de café, lo que vamos a hacer es incorporar dos tazas y media de café con caldo o agua por cada taza de café con arroz que hayamos puesto en la cazuela o en la sartén.
¿Qué hacer si te has quedado corto de agua?

Durante la cocción el agua se va a evaporar por efecto del calor y también porque va siendo absorbida por los granos de arroz, y puede ocurrir que antes de que el cereal esté cocido notes que se está quedando sin agua.
Si el arroz se te queda seco se acabará agarrando al fondo de la sartén y se te puede quemar. Además, se quedará duro. Para que esto no suceda, añade un poco de agua si lo ves necesario, pero procura que sea agua que ya esté hirviendo.
Preparar el arroz antes de cocinarlo

Vamos a ver algunos trucos que también te ayudarán a que tus arroces queden espectaculares. Por ejemplo, si quieres que cada plato de arroz sea más ligero, acuérdate de lavarlo bien antes para eliminar gran parte de su almidón.
Ponlo en un colador y lávalo debajo del grifo hasta que notes que el agua sale más o menos clara. Este proceso contribuye a eliminar el almidón y así el arroz tiene menos calorías. Otra opción es escoger arroz integral.
¿Qué se añade antes, el caldo o el arroz?

Esta es una duda bastante habitual, pero lo cierto es que si lo haces como te indicamos no habrá mucha diferencia. Si pones primero el agua, no añadas el arroz hasta que la misma no esté hirviendo.
Por el contrario, si optar por añadir primero el arroz, asegúrate de que el agua o caldo que incorpores esté ya hirviendo o, como mínimo, muy caliente.
No hace falta que el arroz se seque del todo

Así es, no hace falta que esperes a que el agua se absorba totalmente para retirar el arroz del fuego. Puedes terminar la cocción con el arroz ya en reposo si dejas un poco de agua en la sartén u olla.
Retírala del fuego y coloca un trapo limpio sobre ella, dejando reposar unos ocho o 10 minutos. Pasado ese tiempo el arroz se habrá terminado de cocer y habrá absorbido toda el agua, estará listo para comer.
Todas las recetas que puedas imaginar

Lo cierto es que el arroz es un alimento muy versátil con el que puedes hacer cientos de recetas diferentes. Un arroz blanco de acompañamientos para la carne o el pescado, una ensalada, un arroz tipo paella.
Una sopa, como acompañamiento de las legumbres… ponle un poco de imaginación y seguro que creas recetas únicas.






















































































