El cachopo ha pasado de ser emblema asturiano a convertirse en un referente de nuestra gastronomía. Los cocineros más prestigiosos se pelean por ofrecer la mejor receta, y en su elaboración encontramos propuestas como el cachopo de pollo de Chicote o la variedad que preparan en Segovia, entre muchos otros métodos.
Aunque seguro que prefieres el cachopo de toda la vida, que se hace con ternera, jamón, huevos y queso. Si quieres ‘pegarte un homenaje’ o sorprender a tu familia, ¿qué tal si te enseñamos cómo hacer un cachopo perfecto con toda facilidad? Te explicamos cada paso al detalle.
ES UN FESTÍN IRRESISTIBLE

El cachopo, joya norteña que ha cautivado a todo el planeta, tiene su origen en la región de Asturias, donde surgió en el siglo XVIII bajo el nombre de ‘filete a la asturiana’. Esta deliciosa creación culinaria combina dos filetes de ternera jugosa y tierna, rellenos de jamón serrano y queso, que se sellan con maestría y se empanan antes de ser fritos.
La influencia de la cocina española, con su riqueza en productos lácteos y embutidos, ha sido determinante en el reconocimiento del cachopo a nivel nacional e internacional. En nuestro país restaurantes de renombre, desde Madrid a Barcelona, han incorporado el cachopo a sus menús, atrayendo a comensales del mundo entero, deseosos de probar esta delicia.
INGREDIENTES PARA EL CACHOPO

Pensarás que necesitas una lista interminable o que los ingredientes son difíciles de encontrar. Por suerte no es así, ya que tan solo se requieren siete productos, la mayoría de los cuales ya tendrás en casa, mientras que el resto los puedes comprar en cualquier supermercado.
- 4 filetes de ternera de nos 120 gramos cada uno, cortados en dos.
- 8 lonchas de queso.
- 4 lonchas de jamón serrano.
- 100 gramos de harina de trigo.
- 200 gramos de pan rallado.
- 2 huevos.
- Sal.
ENVUELVE EL JAMÓN CON EL QUESO

Para empezar esta receta debes envolver una loncha de jamón serrano con dos de queso, repitiendo este proceso hasta que hayas agotado el fiambre. Este paso es crucial si quieres lograr el equilibrio perfecto entre el sabor salado y ahumado del jamón con el queso, que aporta cremosidad y un toque lácteo. Para obtener mejores resultados, puedes presionar ligeramente las capas para compactar el relleno y evitar que se salga durante la fritura. Asimismo, es recomendable utilizar queso de buena calidad que se derrita fácilmente.
RODEA LOS PAQUETES CON LOS FILETES DE TERNERA

¡Vamos con los filetes! Coge un ‘paquete’ de jamón y queso de los que acabas de preparar, y envuélvelo con un filete. Comprobarás que ahora tienes una masa voluminosa, y es posible que al freírlo el relleno se salga; o peor aún, que lo hagas mientras te comes el cachopo. La solución es bien sencilla, gracias a un truco ancestral: sujeta los filetes por medio de unos palillos de madera, que podrás retirar una vez hayas frito los cachopos.
PREPARA EL EMPANADO

A la hora de hacer este paso vas a necesitar tres recipientes distintos, lo bastante amplios como para rebozar cada cachopo. En uno pondrás la harina, en el segundo va el pan rallado y por último un tercero para los huevos. No te olvides de batirlos antes, pero hazlo sin batidora, recurriendo en su lugar a unas varillas o al tenedor de toda la vida. Procura que los contenidos de los tres recipientes no se contaminen entre sí, separándolos lo suficiente, y ve a por los cachopos que ya has preparado.
ASÍ SE EMPANA UN CACHOPO

Para comenzar el empanado, asegúrate de tener los ingredientes necesarios preparados: harina, huevo batido y pan rallado, además este orden es crucial. Coge cada cachopo y pásalo primero por la harina, cubriendo completamente todas las superficies y sacudiendo suavemente el exceso. Luego sumérgelo en el huevo batido, asegurándote de que esté bien empapado. Por último, colócalo en el pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera de manera uniforme. Asegúrate de que cada cachopo esté bien embadurnado de pan antes de proceder a la fritura.
FRÍE LOS CACHOPOS

Ahora es el momento de freír los cachopos, para lo cual necesitarás calentar una generosa cantidad de aceite en una sartén lo suficientemente amplia como para acomodar los cachopos sin amontonarlos. Es importante que el aceite esté bien caliente antes de agregar los cachopos, esto asegurará un empanado crujiente y evitará que absorban demasiada grasa.
Fríe cada uno durante aproximadamente un minuto y medio por cada lado, con un fuego fuerte. Mientras se fríen puedes usar una espátula para presionarlos suavemente y asegurarte de que se doren de manera uniforme. Una vez que estén dorados, retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
PRUEBA ESTOS ACOMPAÑAMIENTOS Y BEBIDAS

Los cachopos son aún más deliciosos cuando se acompañan de guarniciones que realzan su sabor. Las clásicas patatas fritas caseras son una opción perfecta para acompañar los cachopos: puedes cortarlas en forma de bastones y freírlas hasta que estén doradas y crujientes.
Además, los pimientos asados ofrecen un excelente acompañamiento; tan solo necesitas asarlos en el horno o a la parrilla, pelarlos y cortarlos en tiras. Su sabor ligeramente dulce y ahumado combina maravillosamente con la jugosidad del cachopo.
En cuanto a las bebidas, puedes optar por una sidra asturiana para maridar a las mil maravillas, y para tus hijos y personas que no toman alcohol, un refresco de limón o una gaseosa fresquita también le van de lujo.

























































