La compañía low cost inicia una nueva era con el cambio –ya avisado hace meses– de Bjorn Kjos como consejero delegado. Su sustituto provisional, el director financiero y viceconsejero delegado, Geir Karlsen, tendrá que hacer frente a un escenario complicado: pérdidas continuadas de la compañía, la crisis de Boeing y posibles intentos de compra en un sector que tiende a la consolidación.

En los últimos años, la compañía ha experimentado un rápido crecimiento, que le ha llevado a liderar el low cost de largo radio; pero también a sufrir turbulencias en su modelo de negocio para el que algunos como el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, dudan de su rentabilidad. De hecho, Lufthansa y Air France se han retirado en la carrera por liderar este segmento.

El nuevo CEO de Norwegian tendrá que hacer frente a las pérdidas continuadas de la compañía, la crisis de Boeing y posibles intentos de compra

Así, Kjos abandona la compañía en un momento delicado. Su cuenta de resultados es la primera afectada. Norwegian registró pérdidas de 1.406,6 millones de coronas noruegas (unos 145,8 millones de euros) en el primer semestre del año, frente al beneficio de 254 millones de coronas (26,3 millones de euros) que obtuvo en el mismo periodo de 2018. Cifras que no extrañan cuando el ejercicio 2018 ya lo cerró con pérdidas de 1.454 millones de coronas noruegas (150,05 millones de euros).

Si hace años los elevados pedidos de aviones que aumentaron su deuda eran su mayor problema junto al precio del petróleo, ahora se suman otros. La aerolínea de bajo coste está expuesta a una serie de factores de riesgo tales como la fuerte competencia, un resultado todavía incierto sobre el brexit y la sobrecapacidad del mercado, a lo que se añade las entregas pendientes del modelo 737 MAX (seis este año), cuyo impacto está evaluando, y la pérdida de rentabilidad, aspecto que quiere revertir reduciendo sus riesgos de liquidez.

De hecho, los retrasos esperados en las entregas de Boeing 737 MAX, suspendidas por el fabricante, reducen la estimación de gastos de capital: 124 millones de euros este año y 134,7 millones de euros en 2020, frente a la guía anterior de 176 millones de euros y 124,3 millones en 2020, respectivamente.

INTENTOS DE COMPRA EN EL SECTOR AÉREO

Los problemas que ha atravesado Norwegian han sido vistos siempre por sus competidores como una manera de eliminar un rival. Cabe recordar que el CEO de Ryanair, Michael O’Leary, pronosticó hace más de un año que Norwegian quebraría. Lo cierto es que no ha sido así; sin embargo, su situación ha empeorado y ha hecho que el interés de compra de la noruega crezca.

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En abril de 2018, IAG anunció la adquisición del 4,61% de la noruega. Una ampliación posterior de capital diluyó su porcentaje al 3,93%. Su intención era comprar la aerolínea y no ser un mero inversor. Finalmente, no ocurrió. Tampoco compró la británica regional Flybe y ahora IAG ha centrado todos sus esfuerzos en Level.

No obstante, los expertos coinciden en que el sector aéreo tiende a la consolidación. Analistas de Citi aseguran que en Europa quedarán solo cinco grandes grupos: Air France, IAG, Lufthansa y las low cost Ryanair e Easyjet. Y estos serán los que adquieran nuevas compañías, entre las que está Norwegian.

EL PLAN DEL NUEVO CEO

Después de 17 años el CEO de Norwegian da un paso atrás, pero no abandona la compañía pues será asesor del presidente. Durante su mandato como CEO, la compañía ha experimentado un crecimiento exitoso, pasando de los 130 empleados y cuatro aviones a los 11.000 trabajadores y 162 aeronaves, respectivamente.

El nuevo CEO tendrá que hacer frente a estos problemas de momento. La compañía asegura a MERCA2 que “hay un proceso lanzado” para encontrar un nuevo CEO; no obstante, no desvelan “la identidad de los posibles candidatos o la posible ‘desinterinidad’ de Geir”.

Y como base tendrá el plan ya iniciado por su antecesor. Norwegian se ha visto obligada a dar un giro a su estrategia aplazando futuras entregas y arrendamientos de aeronaves reduciendo sus inversiones y compromisos en flota, en línea con su reducción de crecimiento ya anunciada, y vigila el precio de combustible y las fluctuaciones de divisas por si pueden tener un impacto significativo en sus resultados.

A principios de año, la aerolínea anunció una ampliación de capital de 3.000 millones de coronas noruegas (308,4 millones de euros). La nueva estrategia busca la rentabilidad, por lo que la aerolínea aplicó severos ajustes tras anunciar un plan de compra que elevó su deuda a cotas muy altas: más de 3.000 millones de euros.

También puso en marcha una estrategia para reducir costes, Focus2019, que contribuirá a la reducción estimada del mínimo de 2.000 millones de coronas (205,6 millones de euros) en 2019. Dentro de este, se producirá la optimización de la red de rutas y la estructura de bases, así como el acuerdo con Rolls Royce, en relación con la compensación por las interrupciones operativas en sus operaciones de larga distancia, acordado en diciembre de 2018.