A mediados del año pasado, en un alarde de optimismo, el presidente del Gobierno aseguró que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) estaría listo para finales de año. Además, se trata de un documento que hay que remitir a Bruselas y, por lo tanto, no valen españoladas de retrasos al respecto. Pero eso ha dado igual, y España no está en la lista de 21 países que sí han remito ya sus planes a Bruselas. Los mensajes son que “le están peinando”, pero la fecha no se dice. Mientras, las empresas apuran sus deseos sobre lo que debería contener dicho plan.

En este contexto, y pese a la falta de fecha, el Gobierno sigue calentando el horno. Así, Pedro Sánchez ha defendido este viernes en un acto público el firme compromiso de España y de su Gobierno en la lucha contra el cambio climático, el uso racional y solidario de los recursos, su apuesta por una economía descarbonizada y una transición ecológica urgente. El resumen es que movilizará 235.000 millones de euros a lo largo de la próxima década. “Se trata de medidas concretas, reales, contables y efectivas”, ha asegurado Sánchez, que mantiene que le PNIEC llegará muy pronto.

Con un poco de pisuerguismo de por medio, Sánchez ha querido sacar pecho y recordar lo que, a su juicio, han sido acciones destacas del Gobierno en materia energética. Por ejemplo, ha destacado las medidas urgentes como la aprobada para controlar la subida del precio de la electricidad y ofrecer cobertura a los ciudadanos en situación más vulnerable. También ha mencionado las decisiones para avanzar en la transición hacia un modelo energético limpio y accesible, ha eliminado barreras regulatorias, como el impuesto al sol, ha reconocido legalmente el autoconsumo compartido, e impulsado la movilidad sostenible.

Miguel Arias Cañete ha asegurado que espera recibir del Gobierno español el PNIEC antes de acabar este mes de enero

Por último, y con un aforo aplaudiendo la intervención, el presidente ha querido recordar la importancia de los Presupuestos Generales del Estado que, en estos momentos, siguen en el aire.

Pero igual que Sánchez ha mandado diversos mensajes de optimismo y envalentonadas proclamas sobre la gestión energética de su Gobierno, este mismo viernes ha recibido mensajes de varios emisores.

LOS MENSAJES PARA SÁNCHEZ

Casi en paralelo a la intervención del presidente, en Madrid se ha celebrado la ‘III Jornada Ibérica de la Energía’. En el foro, que han participado las empresas energéticas más importantes del país, ha estado muy presente el traído Plan Nacional Integrado.

El primero en hacerse eco ha sido el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, que ha asegurado que espera recibir del Gobierno español dicho plan antes de acabar este mes de enero. Como muy tarde.

Cañete ha señalado que Bruselas ha recibido un total de 21 planes de sus países miembros, mientras que restan un total de siete Estados, entre ellos España, por entregarlo, cuando el compromiso era haberlo hecho antes del pasado 31 de diciembre.

Así, el comisario europeo apremió a España a presentar el documento, ya que la Comisión Europea, una vez recibido, necesita tiempo para hacer “un análisis exhaustivo” del mismo y ver si cumple con la gobernanza comunitaria, para, antes de finales de junio, remitir a cada país sus recomendaciones, sobre las que se deberá trabajar para, antes de finales de 2019, presentar los planes definitivos.

Por lo que respecta a las eléctricas, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, advirtió que se debería tener en cuenta que durante el periodo de transición hacia un uso casi total de las renovables muchas tecnologías tradicionales, como el carbón o los ciclos combinados de gas natural, necesarias para garantizar la seguridad de suministro, no entrarán en el mercado, por lo que consideró que habrá que compensarlas con mecanismos por capacidad.

Por su parte, el director del Negocio Liberado de Iberdrola, Aitor Moso, señaló que habrá que estar atentos a la publicación del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y subrayó la importancia de que sean definidos esos mecanismos adecuados para transitar en ese camino a la descarbonización.

Moso, que además consideró necesario estudiar una revisión del actual mercado eléctrico, insistió en que la transición energética abre una “oportunidad” de nuevas inversiones y debería acabar suponiendo un menor precio de la electricidad para los clientes. “Para España, la transición es una oportunidad económica, ya que cambiar a renovables va a ser más económico para nuestros clientes”.