Abertis

Fueron la constructora española ACS y la concesionaria italiana Atlantia las que acabaron comprando Abertis tras más de ocho meses de idas y venidas, de luchas por conseguir la concesionaria española de autopistas. ¿Montante? 9.823 millones de euros. Eso fue en marzo de 2018.

Un año y medio después, las aguas bajan turbias en Atlantia. Su consejero delegado, Giovanni Castellucci, se ha visto obligado a dimitir. A la familia Benetton, su primer accionista, no le ha quedado otra. La Fiscalía de Génova le acusó de falsificar diferentes informes sobre el estado de conservación de algunas carreteras, entre ellas, el Puente Morandi. Su derrumbe causó 43 muertos.

No es la única losa que pesa sobre la concesionaria italiana que tomó el control de Abertis con ACS. La incertidumbre sobre qué pasará con el sistema concesional de autopistas en el país trasalpino está sobre la mesa. Uno de los partidos del Gobierno, el Movimiento Cinco Estrellas, aboga por revocar los contratos ya existentes. Otro, el Partido Demócrata, habla de una revisión del sistema concesional. De producirse un cambio, parece ser que sería este último.

La posible revisión del sistema concesional de autopistas en Italia no supondrá un fuerte varapalo a las cuentas de Abertis

Pero, sea cual sea la decisión que acabe tomando el ejecutivo italiano, ¿afectará a Abertis? El impacto podría ser más operativo, de imagen, de credibilidad… que financiero. Sobre todo para la concesionaria española. En el caso de la italiana, sería diferente. Porque Abertis sólo tiene una autopista bajo gestión en Italia.

“La parte proporcional que supone Italia en Abertis es limitada. Es de apenas el 7% del ebitda de la entidad a cierre de 2018”, señala Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. Y añade: “La revisión del sistema concesional no supondría, a priori, un fuerte varapalo en las cuentas”. Ni en las de AbertIs ni, por consiguiente, en las de ACS.

ABERTIS Y ACS

Otro de los puntos que podría afectar a Abertis si se cambian las reglas del juego en la concesión de autopistas en Italia tiene que ver con el dividendo. Los expertos estiman que, finalmente, el agua no llegará al río. “La estabilidad de dividendo de Abertis, que percibiría a través de la matriz y la filial alemana Hochtief, no parece que se encuentre en peligro ante el cambio de sistemas de concesiones de Italia”, estima el analista de Self Bank.

El desarrollo de proyectos de ACS con Abertis y Atlantia se antoja como clave para que la entidad presidida por Florentino Pérez acabe obteniendo las metas soñadas a final de año. Y es que, cuando ACS decidió adquirir Abertis con Atlantia, defendió la capacidad de generación de caja de la compañía.

Se trata de un punto clave para alcanzar dos objetivos manifestados por la entidad a los mandos de Florentino Pérez: caja neta positiva, por un lado; y descenso de la deuda, por otro. “La estabilidad del negocio de concesiones, que supone una generación de caja para ACS vía dividendos de Abertis, se ha convertido en un aliado para que ACS pudiese alcanzar el objetivo de caja neta positiva a cierre del año pasado”, recalca Felipe López-Gálvez.

ACS

ACS se aleja de su previsión de caja neta para fin de año

Vuelta a la tortilla en ACS. Si cerró el ejercicio de 2018 con tres millones de euros de caja neta, en el primer semestre...

ACS cerró 2018 con tres millones de caja neta. En el primer semestre de 2019, la deuda neta ha sido de 725 millones de euros. Los analistas estiman que, a finales de año, la caja neta será positiva, pero muy alejada de las previsiones de la compañía. La estimación de los expertos sitúa esa cantidad en 20 millones de euros. ACS tenía previsto llegar a los 474 millones.

Por lo que respecta a la deuda, Abertis acaba de lanzar una emisión de bonos, con dos tramos, que suman un importe de 1.500 millones de euros. El primero, de 850 millones, tiene un vencimiento a ocho años y medio. El segundo, de 650 millones, a doce años y medio. De esta manera, Abertis abarata su deuda.

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