El papa León XIV recibió este miércoles en audiencia a una delegación de la Agrupación Farmacéutica de la Unión Europea (PGEU). El grupo estaba integrado por su presidente, Mikołaj Konstanty; la vicepresidenta, Ly Rootslane; el tesorero, Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España; la secretaria general, Ilaria Passarani, y el asesor sénior de Asuntos Jurídicos, Giovanni Battista Ivan Bellomo.
Los representantes trasladaron al pontífice el valor social y sanitario de la farmacia y el compromiso de los profesionales con la atención a las personas más vulnerables. También recordaron que los farmacéuticos estuvieron en primera línea durante la pandemia y otras crisis sanitarias y emergencias.
El papel asistencial de la farmacia
La delegación destacó que la proximidad, la confianza, el asesoramiento y la escucha de los farmacéuticos contribuyen a humanizar la atención sanitaria, especialmente para quienes están aislados o en situación de vulnerabilidad.
Sobre la inteligencia artificial, expuso ante León XIV la convicción de la profesión de que esta herramienta debe estar al servicio de la dignidad humana y guiada por el juicio humano. En farmacia, señalaron, puede facilitar el asesoramiento sobre medicamentos, mientras el profesional comprueba los resultados, explica el tratamiento y escucha al paciente.
Un ejemplar del Códice Pomar
Durante la visita, Mikołaj Konstanty entregó al papa una obra de arte en bronce. Jesús Aguilar le obsequió una reproducción del Códice Pomar, catálogo ilustrado de plantas medicinales que Felipe II regaló en el siglo XVI a Jaime Honorato Pomar, primer titular de la cátedra de Botánica de la Universidad de Valencia.
Aguilar explicó al pontífice que el documento refleja el conocimiento científico de su época y la trayectoria de la farmacia al servicio de la vida y el cuidado de las personas. Añadió que los farmacéuticos han mantenido el compromiso de aliviar el sufrimiento y acompañar a quienes más lo necesitan, y describió las farmacias como espacios de atención y apoyo, además de establecimientos sanitarios.
El presidente del Consejo General señaló que esa labor se desarrolla tanto en las grandes ciudades como en los pueblos pequeños y los entornos desfavorecidos, donde contribuye a preservar la equidad en salud, combatir el aislamiento y fortalecer la cohesión comunitaria. Asimismo, tras conocer el accidente ferroviario ocurrido este miércoles a la altura de la estación de Urda, en Toledo, pidió al papa una oración por las personas fallecidas y sus familiares.
Recorrido por la Farmacia Vaticana
Después de la audiencia, la delegación de la PGEU visitó la Farmacia Vaticana, dirigida por Fray Thomas Binish Mulackal.
La farmacia, cuya vocación de servicio se inspira en San Juan de Dios, dispone de medicamentos y productos de salud para el cuidado de los enfermos y el bienestar de las personas. Su actividad se centra en el área de los medicamentos, con miles de referencias para las necesidades de tratamiento, prevención y apoyo terapéutico de quienes acuden a ella.
El establecimiento cuenta también con una sección de parafarmacia y organiza durante el año jornadas de promoción de la salud y el bienestar, con información ofrecida por profesionales cualificados.





