Bhoēm alcanza 1 millón en ventas y valida el intraemprendimiento corporativo en España

La marca gallega de Next pasó de reuniones en domicilios a superar las 1.000 prendas y seis tiendas en Reino Unido. La lección: el respaldo corporativo acelera, pero no sustituye el control de calidad.

El intraemprendimiento corporativo tiene un caso nuevo en España: Bhoēm, la marca coruñesa impulsada por Next, supera el millón de euros en ventas en doce meses y deja una lección clara para cualquier founder.

Doce meses, 1.000 prendas y el primer millón: las cifras de Bhoēm

Detrás de la marca hay dos ex de Inditex. Gabino Felgueroso, hoy head of brand de Bhoēm, era senior buyer en Zara Woman. Caroline Tello, responsable de compra y diseño, ejercía como long track collections manager en la misma división. Se conocían desde hacía una década y, como resumen en la entrevista grabada por el canal de Next, siempre habían estado en el mismo equipo. En mayo de 2025 pusieron en marcha el proyecto.

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El punto de partida no fue una oficina, sino reuniones en domicilios particulares. La propuesta: una marca con aire mediterráneo europeo que funcionara en el mercado británico, con un nombre de sonido suave y un logotipo minimalista de aire atemporal. Doce meses después, el catálogo supera las 1.000 prendas y las ventas han cruzado el millón de euros durante este verano, según el relato de ambos directivos.

La estructura también ha crecido. La plantilla ronda las 13 personas, con procesos de selección abiertos para un buyer y un diseñador de moda, y la marca ya prueba su producto en seis tiendas físicas del Reino Unido. El motivo es comercial: los botones de concha auténtica o el bordado de la etiqueta no se perciben igual en una pantalla que al tacto.

El arranque, eso sí, fue duro. Felgueroso lo define como ‘realmente complicado’: sin control de calidad hasta octubre, sin técnicos y con todo por construir desde desde cero, desde la biblioteca de telas hasta la fábrica de impresión o los proveedores de mezclilla. Uno de sus mejores movimientos, admiten, fue fichar a alguien de dentro de Next, la merchandiser Algiva Daniele, para moverse entre equipos y sistemas que la marca aún no dominaba.

El respaldo de una multinacional no elimina el trabajo sucio: lo traslada a los procesos, los proveedores y los primeros meses de vida.

El modelo detrás: una startup con el respaldo financiero de una megacorporación

La definición es del propio Felgueroso: ‘una startup con el respaldo financiero de una megacorporación’. Ahí está la clave del intraemprendimiento corporativo bien entendido. Next aporta capital, distribución, marca paraguas y acceso a sus sistemas; el equipo gallego aporta producto, velocidad y criterio de compra. La sede está en A Coruña, no en Leicester.

El intraemprendimiento funciona cuando la corporación aporta infraestructura y el equipo emprende con autonomía real sobre el producto.

📦 Caso de estudio: Bhoēm

  • El reto: Crear una marca de moda desde cero, sin oficina, sin proveedores propios y sin control de calidad, dentro de una multinacional británica.
  • La jugada: Dos ex de Inditex con diez años de equipo común, respaldo financiero de Next y un fichaje interno para navegar los sistemas del grupo.
  • El resultado: Más de 1.000 prendas en catálogo, 1 millón de euros en ventas en doce meses, 13 personas en plantilla y presencia en seis tiendas del Reino Unido.
  • La lección: El respaldo corporativo acelera el arranque, pero la calidad del producto y el control de proveedores siguen siendo responsabilidad del equipo emprendedor.
Bhoēm

Lo que este caso enseña (y lo que no) a quien emprende dentro de una empresa

Vamos a los números del contexto. Una marca que factura su primer millón en doce meses con 13 personas y más de 1.000 referencias muestra una productividad por empleado que muchas startups de consumo envidiarían; también arrastra un margen que sus responsables reconocen haber ajustado a propósito, porque prefieren precio competitivo antes que ticket alto. Dentro del catálogo de Next, la jugada es coherente. Fuera de él, obliga a vigilar cada punto de margen.

La lección de gestión es otra. Felgueroso y Tello no arrancaron con 30 personas ni con una ronda de inversión: arrancaron con dos, luego tres, y sumaron cuando el catálogo lo exigió. Esa lógica se parece más a una metodología Lean Startup aplicada a la moda que a un lanzamiento corporativo clásico: producto mínimo, aprendizaje rápido y ajuste de proveedores sobre la marcha.

El precedente está claro en España. Aceleradoras como Lanzadera o Wayra y programas públicos como ENISA han impulsado decenas de proyectos de consumo, pero el intraemprendimiento corporativo sigue siendo minoritario: es más frecuente ver a ex directivos de Inditex montar su propia marca independiente que verlos construyendo, una marca dentro de un grupo cotizado. Bhoēm hace lo contrario, y ahí está su valor como caso: el respaldo industrial reduce el riesgo de arranque, no el riesgo de producto.

Mi lectura con criterio: el modelo aguanta mientras la corporación respete dos reglas. La primera, dejar decidir al equipo sobre producto y precio sin comités que diluyan la velocidad. La segunda, medir la marca con sus propias métricas y no solo con las del grupo matriz. Cuando quien pone el capital exige la cuadratura del trimestre a un proyecto que aún aprende, el intraemprendimiento se convierte en un departamento más.

El propio Felgueroso señala el cuello de botella: ‘necesitamos más gente y más tiempo. Tienen huecos evidentes en sastrería, blazers, jerseys, baño y accesorios. Ese es el siguiente examen, y es más difícil que abrir seis tiendas: escalar categorías sin perder el control de calidad que hoy les diferencia.

Para un founder que lee esto desde fuera, el mensaje es doble. Si tienes sobre la mesa un socio corporativo, negocia autonomía operativa y acceso a sistemas antes que el importe. Y si no lo tienes, quédate con la parte replicable: producto bueno, catálogo corto, equipo pequeño y sumar personas solo cuando el proceso lo pida.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Define quién decide: antes de aceptar respaldo corporativo, deja por escrito quién manda sobre producto y precio. La autonomía no se negocia después.
  • Ficha a alguien de dentro: un perfil interno que hable el idioma de los sistemas del grupo ahorra meses de fricción, como hizo Bhoēm con su merchandiser.
  • Cierra el círculo de proveedores antes de escalar: telas, fábricas y control de calidad son la base; sin ellos, cada nueva categoría multiplica el riesgo.
  • Mide margen, no solo ventas: el primer millón en facturación impresiona; el margen que dejas sobre la mesa decide si puedes financiar la siguiente etapa.

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