Guardia Civil: multa de 200 euros y 2 puntos por un gesto al volante con el semáforo en rojo

Retocarse el maquillaje con el coche detenido en un semáforo no exime de responsabilidad: la obligación de diligencia sigue activa. Si el agente lo considera distracción relevante, la sanción alcanza 200 euros y 2 puntos.

La multa por un gesto al volante como maquillarse en un semáforo rojo llega a 200 euros y 2 puntos. La Guardia Civil lo considera una distracción relevante aunque el vehículo esté detenido.

La escena es habitual: semáforo en rojo, una pausa breve y alguien aprovecha para retocarse el rímel o pintarse los labios antes de llegar al trabajo. Sin embargo, la normativa de tráfico no exime de responsabilidad al conductor por el simple hecho de estar parado.

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Multa por maquillarse en un semáforo: qué gesto sanciona la Guardia Civil

No existe una norma que hable literalmente de maquillarse en el semáforo. La sanción se apoya en la interpretación de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y del Reglamento General de Circulación, que obligan al conductor a mantener en todo momento la diligencia y el control necesarios para evitar cualquier daño, propio o ajeno.

De hecho, la Guardia Civil puede apoyar este tipo de sanciones en el artículo 3 del Reglamento General de Circulación, el que regula las obligaciones generales de los conductores. Apartar la vista de la carretera para retocarse el maquillaje, aunque el coche esté detenido en un semáforo, resta capacidad de reacción ante cualquier imprevisto.

La sanción asciende a 200 euros y a la pérdida de 2 puntos del carné cuando el agente considera que la conducta supone una distracción relevante. No es una multa automática por maquillarse: depende de que el agente aprecie esa falta de atención en el contexto del tráfico.

El semáforo en rojo no convierte el coche en un vestidor: la obligación de mantener la atención al tráfico sigue intacta.

Cuándo se aplica la sanción y qué dice la DGT sobre la distracción

La clave no está en si el coche está en marcha, sino en si el conductor mantiene la atención. Tanto la ley como el reglamento obligan a esa diligencia también en detenciones momentáneas por tráfico.

  • El vehículo está parado en un semáforo: no exime de responsabilidad.
  • La conducta debe suponer una distracción relevante: el agente valora si aparta la vista y reduce la capacidad de reacción.
  • No es necesario que el vehículo esté circulando: la obligación de control permanece en todo momento.

El RACE recuerda que las distracciones al volante, ya sea el móvil, la comida o los retoques de última hora, están entre las principales causas de accidentes en las carreteras españolas. La DGT cifra en una cuarta parte de los accidentes los que se producen por conducción distraída o falta de atención.

Cómo evitar la multa y qué hacer en una parada

La recomendación es sencilla: deja los retoques de belleza para antes de salir de casa o para cuando el coche esté aparcado. Un minuto más frente al espejo del baño puede ahorrarte 200 euros y 2 puntos del carné.

  1. Termina de arreglarte antes de arrancar el coche.
  2. Si necesitas retocarte durante el trayecto, estaciona en un lugar permitido y apaga el motor.
  3. No uses la pausa del semáforo para apartar la vista del tráfico: comprueba retrovisores, cruces y peatones.
  4. Ante un control, explica con calma; la sanción no es automática, pero la valoración del agente prevalece.

Análisis: una sanción razonable con un criterio demasiado abierto

La medida tiene lógica de seguridad vial. Si el conductor se está pintando los labios con el coche detenido en un cruce, su atención no está en el entorno: puede no ver a un peatón que se cruza, a una moto que filtra o al coche de delante que inicia la marcha. En ese sentido, los 200 euros y los 2 puntos no parecen desproporcionados si se comparan con el riesgo que introduce la distracción.

Ahora bien, la norma deja un margen amplio a la interpretación del agente. No hay una infracción específica que diga maquillarse al volante; la multa se apoya en el deber genérico de diligencia del artículo 3 del Reglamento General de Circulación. Eso puede generar inseguridad jurídica, porque convierte en sancionable cualquier gesto que un agente considere distracción relevante, sin un catálogo cerrado de conductas.

Eso sí, conviene aclarar que la sanción no es automática. Si el retoque es breve y el conductor mantiene el control, se puede recurrir una eventual denuncia argumentando que no hubo distracción efectiva. La carga de valorar el contexto, en cualquier caso, la tiene el agente en carretera.

Lo más práctico es sencillo: deja el maquillaje para casa. Si el coche está aparcado, puedes retocarte sin exponerte a la multa ni, lo que es más importante, a provocar un accidente.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Retocarse el maquillaje al volante (o realizar gestos similares de distracción) durante la espera en un semáforo en rojo.
  • Sanción económica: 200 euros.
  • Puntos del carnet: 2 puntos.
  • Entrada en vigor: Ya vigente, conforme al Reglamento General de Circulación.

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