Adrián Sáenz ha acostumbrado ya a su audiencia a experimentos con inteligencia artificial que bordean la frontera entre lo útil y lo imposible. En su último vídeo, el creador cuenta que programó un bot de trading apoyado en Claude y que, durante una semana, consiguió una rentabilidad del 13%: de 1.015 a 1.146 dólares. La cifra impresiona, y lo que viene después importa todavía más: el propio Sáenz la compara con Bitcoin y se encarga de desmontar la euforia.
El planteamiento del vídeo, publicado este mes de septiembre, es directo. Sáenz no trae un bot de trading convencional de esos que ejecutan órdenes rígidas como comprar si una criptomoneda cae un 20% o vender si sube. Lo que muestra es un sistema que, según sus palabras, analiza mercado, derivados, volatilidad, sentimiento, noticias y datos macroeconómicos para decidir cada operación con ayuda de inteligencia artificial.
Un bot que aprende y opera en 16 criptomonedas
Según explica Adrián Sáenz en el vídeo, el bot opera con 16 criptomonedas, entre ellas Bitcoin y Ethereum. El flujo de trabajo interno incluye un motor de datos que ordena la información recopilada, una capa de indicadores técnicos, filtros de control, un módulo analista que consulta a Claude como si fuera una persona, y un motor de riesgo que decide cuánto dinero asigna a cada operación. Las posiciones pueden abrirse tanto en largo como en corto, de modo que tiene potencial de ganar si el mercado sube o baja.
Uno de los aspectos que más destaca el creador es la capacidad de aprendizaje del bot. Existe una sección donde el sistema registra pruebas y, cuando comprueba que algo funciona, lo incorpora a su repertorio de reglas aprendidas. Aunque durante la semana de prueba este mecanismo falló en un punto —el bot registraba aprendizajes pero no los aplicaba—, Sáenz asegura que el problema se corrigió hacia el tercer día.
De la investigación a la ejecución con Claude
Para construirlo, Sáenz cuenta que no necesitó programar desde cero. El primer paso fue pedir a la herramienta de investigación de Claude, el modelo de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic, un informe profundo sobre qué características debe tener un bot de trading rentable, cuáles son los errores comunes y qué riesgos implica. La investigación tardó más de dos horas en completarse y, según el creador, generó un documento detallado.
Ese informe fue el combustible del siguiente paso: subirlo a Claude Code, el entorno que permite generar software con lenguaje natural. Sáenz conectó APIs de noticias, precios de criptomonedas, datos de mercado y, finalmente, una API de un exchange para que el bot pudiera ejecutar compras y ventas por sí mismo. El proceso no fue inmediato. El creador admite que pasó una semana y media depurando errores porque el bot solo realizaba tres o cuatro operaciones al día y cada corrección exigía esperar 24 horas para comprobar el resultado.
Si crear un bot de trading rentable con inteligencia artificial fuese tan sencillo como parece, todo el mundo tendría el suyo y todo el mundo sería millonario.
— Adrián Sáenz
Siete días de resultados desiguales y aprendizajes
El experimento consistió en documentar siete jornadas con 1.015 dólares iniciales. El primer día dejó poco más de 10 dólares de ganancia tras un bloqueo del bot de unas dos horas. El segundo aportó 55,16 dólares y el tercero fue el mejor de todos, con 100,48 dólares de beneficio. La racha no se sostuvo: los días cuarto, quinto y sexto registraron pérdidas de 7,86, 7,99 y 24,16 dólares respectivamente. El séptimo día cerró en positivo con 7,04 dólares.
Al cruzar la meta de los siete días, el bot acumulaba 130,83 dólares de beneficio, equivalentes a 18,69 dólares diarios. Sáenz insiste en que estos datos deben leerse con contexto: durante la prueba hubo límites de cuota de Claude, primero el diario y luego el semanal, y fue necesario adquirir una segunda cuenta para mantener el bot operativo. Para el creador se trató de un experimento real financiado con su propio dinero, no de una promesa de rentabilidad futura.
La comparación que lo desmonta todo
Aquí es donde el vídeo cambia de tono. Sáenz compara el retorno del bot con lo que habría producido una estrategia mucho más simple: comprar Bitcoin y no hacer nada. Cuando empezó la prueba, la criptomoneda cotizaba a 64.703 dólares; al terminar, estaba en 79.441. Una subida del 21,2%. Si hubiera invertido los 1.015 dólares directamente en Bitcoin, habría obtenido 214,78 dólares, casi el doble de lo que generó el bot.
El propio creador lo admite sin rodeos: los 130,83 dólares no fueron más que suerte. Sostiene que ha hecho simulaciones prolongadas y que, a largo plazo, este tipo de bots no superan al mercado. La conclusión de Sáenz es contundente: si programar un sistema rentable con inteligencia artificial fuera fácil, Wall Street no dedicaría millones de dólares en equipos y personal para conseguirlo y fracasar en muchos casos.
La honestidad detrás de un experimento
Detrás del titular espectacular el vídeo de Sáenz funciona más como una vacuna contra el hype del trading automatizado que como una apología. El creador recuerda que el dinero de verdad se gana trabajando, bien en un empleo convencional o en un proyecto propio, y que después se pone a trabajar en activos con trayectoria demostrada a largo plazo. Para quien quiera invertir en serio desde Europa, recomienda plataformas reguladas con cuentas remuneradas y no experimentos caseros de este tipo.
La lectura editorial del experimento me parece clara. La inteligencia artificial está democratizando la capacidad de construir herramientas que hace poco requerían equipos especializados, y eso es una buena noticia para cualquier curioso. Pero la barrera de entrada baja no garantiza rentabilidad financiera, y confundir un golpe de suerte con una estrategia sostenible es el primer paso hacia pérdidas importantes. Lo que Sáenz demuestra con su propia experiencia es precisamente lo contrario de lo que sugiere el título del vídeo: el bot no gana porque sea inteligente, sino porque coincidió con una semana alcista del mercado cripto.
El experimento cumple su función: entretener, enseñar y vacunar contra la ilusión de riqueza fácil. La pregunta que queda abierta para quienes siguen a Adrián Sáenz es si en el próximo ciclo, con Bitcoin en bajada, el bot volverá a mostrar resultados positivos o simplemente replicará las pérdidas del mercado con más comisiones de por medio. Si algo deja claro este vídeo es que, en trading automatizado, la rentabilidad pasada no garantiza la rentabilidad futura. Casi nunca. Y conviene no olvidarlo.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Adrián Sáenz en YouTube.





