Ethereum sube un 29% en una semana y roza los 2.470 dólares, reabriendo el debate sobre la predicción de su precio. El repunte ha sido impulsado por la propuesta normativa de la SEC y por el anuncio de liquidez del Tesoro estadounidense.
Qué está impulsando el rebote de Ethereum
El avance ha dejado atrás la media móvil exponencial de 200 días (EMA), situada en torno a los 2.200 dólares, y una resistencia horizontal en 2.400. La media móvil exponencial es una herramienta técnica que suaviza el precio para mostrar su tendencia de fondo. Cuando el precio la cruza al alza, los operadores interpretan que el sesgo de mercado ha cambiado.
El movimiento no ha sido suave. Según datos de CoinGlass, un panel de seguimiento de posiciones apalancadas, las liquidaciones en el mercado de futuros de cripto alcanzaron 4.600 millones de dólares en tres días. Solo el 18 de agosto se liquidaron 3.000 millones, el octavo mayor registro diario de la historia. Buena parte de esa sacudida corresponde a los vendedores en corto, que apostaban por una caída y tuvieron que recomprar ether a precios más altos para cerrar sus posiciones.
La mecha regulatoria vino de la SEC, el supervisor bursátil de Estados Unidos, que presentó una propuesta bautizada como ‘Regulation Crypto Assets’ para apoyar el crecimiento del sector. A eso se sumó el anuncio del Tesoro estadounidense de que duplicará sus recompras de deuda a partir del 9 de septiembre, lo que inyecta liquidez en el conjunto del mercado financiero. Más liquidez suele traducirse en mayor apetito por activos de riesgo como ether.
Las dos señales técnicas que dividen a los analistas
La primera señal es el ratio MVRV, que compara el valor de mercado actual de ether con el precio al que se movieron por última vez sus monedas. En los últimos tres años, cada vez que este indicador cruza la línea de cero, Ethereum ha entrado en un ciclo alcista. Ahora se sitúa en torno al -12%, lo bastante cerca del umbral como para que los analistas lo interpreten como una salida del mercado bajista.
La segunda señal mira el volumen de negociación. Cuando la media móvil de siete días del volumen supera a la de 30 días, la presión compradora suele acelerarse. Esa ruptura aún no se ha confirmado, pero el analista Alejandro Arrieche, de FXEmpire, sostiene que su confirmación, junto con el cruce del MVRV, abriría la puerta a un avance hacia los 5.000 dólares.
Las dos señales apuntan al fin del mercado bajista, pero el mercado aún no confirma la salida.
Otras perspectivas son menos ambiciosas. FinanceFeeds plantea un caso alcista de 4.000 dólares y un escenario bajista de 1.500, en función de que el impulso actual se consolide o se agote. La horquilla refleja las dudas del mercado sobre si la mejora regulatoria y la liquidez del Tesoro bastarán para sostener un nuevo bull market, el término con el que se denomina una fase prolongada de subidas.
Implicaciones para el inversor en ether
En ciclos anteriores, Ethereum ha mostrado este mismo patrón: un cruce del MVRV sobre cero anticipó el bull market de 2020-2021 y también la recuperación posterior a la actualización de Shanghai en abril de 2023, cuando se liberó la retirada de ether depositado en staking (el mecanismo de bloqueo de monedas para validar la red). No obstante, cada una de esas fases vino acompañada de un contexto distinto. La de 2020 coincidió con una política monetaria ultralaxa tras la pandemia; la actual depende de la capacidad del Tesoro para sostener la liquidez y de que la SEC convierta su propuesta en normas estables.
La duda razonable sigue estando en la concentración del staking y en la dependencia de unos pocos proveedores, algo que puede amplificar los movimientos. Tampoco conviene subestimar el lado bajista: si el MVRV vuelve a caer sin cruzar cero y el volumen no acompaña, los 1.500 dólares que barajan los analistas más conservadores no serían una exageración. En mi lectura, la mejora del entorno regulatorio es el factor con más peso, pero una sola semana de subidas no confirma un cambio de ciclo.
Para el inversor, la referencia ahora es doble: vigilar si el MVRV confirma su cruce y si el volumen sostiene la inercia. El próximo gran examen será la implementación de la actualización Glamsterdam, que promete mejoras en la red Ethereum y que todavía no tiene fecha cerrada. Si las señales técnicas se alinean, la horquilla entre 4.000 y 5.000 dólares pasaría de ser un objetivo a un punto de partida. Y si fallan, el escenario bajista de 1.500 volverá a cobrar fuerza.




