El bitcoin ha encadenado una subida semanal superior al 23% y Pantera Capital cree que el rebote tiene detrás al llamado smart money, el dinero de los inversores profesionales e institucionales que suele anticipar los movimientos del mercado. La firma estadounidense sitúa la próxima barrera relevante en los 80.000 dólares, después de que el activo tocara los 79.319 dólares el viernes.
Cosmo Jiang, gestor de la firma, explicó en una entrevista con CNBC que una pausa pequeña es posible, pero que el sentido del mercado ha empezado a cambiar. Su lectura es directa: ‘Hay smart money entrando y hay fundamentales reales que sostienen el rebote de los precios’.
Para Jiang, lo relevante no es solo el precio, sino el posicionamiento. Tras semanas de cautela, muchos inversores pasan de estar al margen o incluso en corto a querer exponerse en largo, convencidos de que la tecnología puede ser mucho más grande. Conviene recordar que una posición en corto gana cuando el precio baja y una larga lo hace cuando sube. ‘Desde todo lo que vemos, el posicionamiento está empezando a revertirse’, aseguró.
El detonante fue doble y llegó desde Washington. El presidente Donald Trump se reunió con directivos del sector cripto e instó a los legisladores a desbloquear la Clarity Act, una norma que aclararía qué activos digitales vigilan la SEC y la CFTC. La votación de la ley quedó fijada para septiembre, según la información recogida por Bitcoin Magazine.
El mismo día, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el Tesoro duplicará el tamaño de sus recompras de deuda a largo plazo. Es una medida que reduce el atractivo de los bonos y empuja a los inversores hacia activos que no pagan cupón, como el oro y el bitcoin. La reacción fue inmediata.
Jiang añadió otros factores: la adopción de stablecoins (criptomonedas pensadas para mantener una paridad estable con el dólar), el crecimiento de los mercados de predicción, los futuros perpetuos y el cruce con la inteligencia artificial. Con ese conjunto de catalizadores, afirmó que ‘es difícil no ser alcista’.
El dinero profesional ya no está mirando desde la barrera; empieza a tomar posiciones largas en bitcoin y eso es lo que sostiene el rebote.
Qué está moviendo al bitcoin esta semana
La subida de esta semana no responde a un único titular. La combinación de una regulación más previsible y una política de deuda que abarata los bonos dio aire a los activos sin intereses. Por eso el bitcoin pasó de cotizar por debajo de los 65.000 dólares durante buena parte de junio y julio a rondar los 77.000 dólares en apenas unos días.
La Clarity Act y el respaldo institucional
La Clarity Act es una vieja reclamación del sector. Su objetivo es repartir con claridad las competencias entre la SEC, que vigilaría los activos considerados valores, y la CFTC, que se ocuparía de las materias primas digitales. Aunque aún falta la votación, el simple avance reduce uno de los grandes riesgos legales que frenaba a los fondos institucionales.
Pantera Capital gestiona unos 3.800 millones de dólares, según la publicación que recogió sus declaraciones. Que un actor de ese tamaño hable de smart money no es anecdótico: refleja que el capital profesional está pasando de a construir posiciones.
La resistencia de los 80.000 dólares, en contexto
Una resistencia es un nivel de precio donde históricamente confluyen ventas y la subida suele frenarse. Superar los 80.000 dólares con volumen sería una señal técnica relevante, pero aún no está hecho.
El último gran precedente de euforia institucional llegó con la aprobación de los fondos cotizados (ETF) al contado en Estados Unidos en 2024, que permitió a fondos tradicionales comprar bitcoin sin custodiarlo. Ahora el catalizador es distinto: no es solo acceso, es una mezcla de claridad legal, deuda pública y maduración de casos de uso como las stablecoins.
Hay una diferencia relevante con narrativas anteriores. En 2021, buena parte de la demanda llegó de inversores minoristas y de proyectos con narrativas poco probadas. Hoy el foco está puesto en leyes concretas, stablecoins y la entrada de fondos, una combinación que Pantera interpreta como más madura.
Por supuesto, la etiqueta smart money no es garantía de acierto. Los inversores institucionales también se equivocan y, en un mercado tan estrecho como el cripto, sus entradas y salidas pueden amplificar los movimientos en ambas direcciones.
El riesgo sigue siendo la volatilidad. Un recorte en las expectativas regulatorias o un cambio en el apetito por los activos de riesgo puede devolver al bitcoin a la parte baja del rango con la misma rapidez con la que ha subido. La propia Pantera admite que una pausa corta es posible antes de intentar superar los 80.000 dólares.
Para el inversor español, el nivel de 80.000 dólares equivale a unos 69.000 euros al cambio actual, aunque la referencia mental sigue siendo el dólar porque es la moneda en la que se fija el mercado global de criptoactivos.




