Iberdrola ejecutará cortes de luz programados en Madrid y una quincena de municipios entre el 24 y el 30 de agosto para acometer trabajos de mantenimiento y mejora de la red eléctrica. La empresa distribuidora del grupo, i-DE, ha comunicado que las interrupciones afectarán a líneas, centros de transformación y subestaciones de la Comunidad de Madrid.
Los trabajos forman parte de la planificación ordinaria de la distribuidora. Según i-DE, estas actuaciones son ‘imprescindibles para mejorar la calidad de servicio y garantizar la seguridad de las instalaciones’. No se trata de una avería generalizada ni de una incidencia fortuita por falta de suministro, sino de una intervención programada que se anunciará a los residentes con una antelación mínima de 24 horas.
El aviso se hará mediante carteles en los portales de los edificios afectados, con las horas previstas de inicio y fin de cada corte. La compañía ha advertido de que, si los trabajos concluyen antes de lo programado, el suministro se restablecerá de forma inmediata y sin previo aviso.
Los cortes se extienden a la ciudad de Madrid y a los municipios de Alcalá de Henares, Becerril de la Sierra, Boadilla del Monte, Colmenar Viejo, Daganzo de Arriba, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Las Rozas de Madrid, Majadahonda, Manzanares el Real, Miraflores de la Sierra, Parla, Pozuelo de Alarcón, Valdemoro y Zarzalejo. El listado difundido incluye, por tanto, más de una docena de localidades de la corona metropolitana y de la sierra.
Qué zonas de Madrid se quedan sin luz y cómo consultar las calles afectadas
El aviso difundido por i-DE señala que en la capital serán varias calles las que queden temporalmente sin suministro, aunque la nota inicial no detalla el vial completo. Los residentes pueden consultar la información exacta a través de los carteles colocados en sus portales y de la web oficial de la distribuidora, donde se actualizan los datos de cada intervención.
Los cortes programados no responden a una avería: son trabajos de mantenimiento que i-DE considera imprescindibles para evitar incidencias mayores.
La recomendación de la compañía es clara. Durante el periodo de corte no deben realizarse labores de mantenimiento en las instalaciones eléctricas particulares, porque la restitución anticipada puede producirse en cualquier momento. Si alguien manipula un cuadro o una línea en ese instante, el riesgo de accidente grave es real.
La restitución anticipada del suministro es el matiz de seguridad más relevante para quienes manipulen instalaciones eléctricas durante el corte.
Teléfono 900 171 171 y canal para personas con dispositivos médicos

Los titulares de contrato que dependan de equipos médicos eléctricos deben comunicarse con i-DE a través del 900 171 171 o del correo contacto@i-de.es. La distribuidora habilita este canal para avisar por teléfono lo antes posible en caso de avería o de corte programado.
Este aviso individualizado no sustituye a la comunicación general de 24 horas, pero introduce un margen adicional de protección para pacientes en los que una interrupción del suministro puede resultar crítica. Conviene dejar registrado el número de contrato y la dirección exacta del punto de suministro al realizar la solicitud.
Mantenimiento programado en agosto: por qué i-DE elige cortes puntuales
Los cortes programados de baja y media tensión son habituales en el periodo estival, cuando las redes urbanas soportan picos de demanda por refrigeración y los equipos acumulan meses de uso continuado. La lógica de i-DE se apoya en un principio clásico de la distribución eléctrica: una interrupción breve y notificada evita fallos más graves cuando la red se somete a carga.
Conviene no confundir a i-DE, distribuidora regulada del grupo, con la comercializadora Iberdrola Clientes. El corte lo ejecuta la primera y el aviso llega a través de los canales del grupo. Por eso, incluso los clientes que hayan contratado el suministro con otra comercializadora pueden verse afectados: la red de distribución es la misma con independencia de quién facture la energía.
Hay un matiz relevante en la comunicación difundida. El aviso habla de Madrid y doce municipios, pero el listado recoge hasta dieciséis localidades. La diferencia no es menor para el usuario: quien no vea su municipio en el titular puede asumir que no le afecta y no prestar atención a los carteles. La referencia fiable es el aviso físico en el portal, no el resumen numérico.
El riesgo evidente de estos cortes no está en el suministro industrial ni en la red de alta tensión, sino en la falsa sensación de seguridad que genera un apagón anunciado. Los trabajos de mejora reducen la probabilidad de incidencias futuras, pero obligan a respetar unos horarios que, en algunos casos, se comunican sobre la marcha.
La semana del 24 al 30 de agosto será una prueba para la red de distribución madrileña. Si los trabajos cumplen los plazos previstos, el restablecimiento anticipado y los avisos previos evitarán que la interrupción se convierta en un problema mayor. Si falla la comunicación, el corte programado puede acabar percibiéndose como un apagón más.





