Más de la mitad de las empresas británicas han creado nuevos puestos gracias a la inteligencia artificial. El dato rompe con el discurso dominante que asocia esta tecnología únicamente con la destrucción de empleo.
Qué dice el estudio de Lloyds sobre la IA y el empleo
La conclusión procede de un estudio publicado este martes por el banco Lloyds. El informe señala que los efectos de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral todavía no se dejan sentir de forma masiva. Sin embargo, la creación de puestos ya supera la barrera simbólica que separa a la mitad de las compañías británicas analizadas.
El titular del trabajo es relevante por un motivo fundamental: hasta ahora buena parte del debate público se centraba en los empleos que podrían desaparecer con la automatización. Los autores del estudio apuntan a un saldo más complejo. No se trata de un proceso binario en el que la máquina sustituye al trabajador, sino de una reorganización de tareas que también genera demanda de nuevos perfiles.
Eso sí, conviene evitar una lectura triunfalista. El mercado laboral británico no es ajeno a la destrucción de puestos: algunas posiciones tradicionales pierden peso, mientras que otras cambian de contenido. Dicho de otro modo, el empleo se desplaza más de lo que desaparece. La diferencia práctica para el candidato es enorme: quien se forme tendrá más margen para moverse hacia las posiciones que se están creando.
La inteligencia artificial no es solo una amenaza para el empleo: también es un motor de demanda si el candidato se forma en las competencias adecuadas.
El informe no ofrece un desglose detallado por sectores, una limitación que conviene anotar. Aun así, el patrón de contratación vinculado a la adopción de la inteligencia artificial suele concentrarse en perfiles de datos, supervisión de sistemas, ciberseguridad y atención al cliente asistida por herramientas generativas. No es un fenómeno exclusivo del Reino Unido.
Sectores con mayor demanda y perfiles al alza
Aunque el estudio de Lloyds no detalla las ramas concretas, conviene mirar qué perfiles están creciendo con más fuerza en los procesos de digitalización. Las convocatorias de las grandes empresas señalan una dirección clara.
- Analistas de datos y responsables de calidad de la información.
- Supervisores de sistemas de inteligencia artificial.
- Especialistas en ciberseguridad aplicada a entornos automatizados.
- Atención al cliente con herramientas de IA generativa.
La clave para el candidato no está solo en dominar la herramienta, sino en entender cómo se aplica a un proceso de negocio. Las empresas no buscan curiosos, buscan profesionales capaces de traducir la IA en ahorro de tiempo, reducción de errores o mejora de ventas.
En España, la digitalización avanza a ritmo desigual según el tejido productivo. Las grandes corporaciones y las tecnológicas son las más activas a la hora de incorporar perfiles vinculados a la IA, mientras que la pequeña empresa suele externalizar estos servicios. La lectura para quien busca empleo es clara: el dominio de herramientas digitales deja de ser un complemento y se convierte en un requisito transversal.
Análisis: transformación más que destrucción
Conviene poner el dato en contexto. Que más de la mitad de las empresas británicas hayan creado puestos vinculados a la IA no implica que el empleo neto crezca en la misma proporción. Algunas posiciones tradicionales desaparecen, otras cambian de contenido y las nuevas no siempre exigen el mismo nivel salarial. El estudio de Lloyds ofrece una fotografía optimista, pero parcial: no aclara qué ocurre con los trabajadores de mediana edad que no reciben formación para recolocarse.
En mi lectura, el dato más útil es la confirmación de que la demanda de perfiles híbridos crece por encima de la media. No hace falta ser programador para beneficiarse: basta con acreditar uso solvente de herramientas digitales y capacidad de adaptación. Ese es el mensaje que debería calar en las políticas activas de empleo.
El riesgo principal es la polarización. Si la creación de puestos se concentra en perfiles altamente cualificados y la destrucción afecta a tareas administrativas repetitivas, el saldo social puede ser negativo para una parte relevante de la población activa. La empleabilidad no se juega solo en la empresa, se juega en la disposición a actualizar competencias de forma continua.
Para un candidato español, la conclusión práctica es doble: conviene incorporar en el currículum cualquier proyecto que demuestre uso de inteligencia artificial, por modesto que sea, y conviene monitorizar los portales públicos de empleo con alertas activas por palabras como automatización, datos o IA. La oferta existe, aunque aún no sea masiva en todos los territorios.
📝 Cómo enviar el currículum
Aunque el estudio se refiere al mercado británico, sus conclusiones sirven para orientar a los candidatos españoles que quieren posicionarse en perfiles vinculados a la inteligencia artificial.
- Paso 1: Accede al portal del SEPE y crea tu perfil o inicia sesión.
- Paso 2: Actualiza tu CV con competencias digitales y cualquier proyecto relacionado con datos o IA.
- Paso 3: Busca ofertas por palabras clave como inteligencia artificial, datos, automatización o ciberseguridad.
- Paso 4: Configura alertas para recibir avisos de nuevos puestos en tu provincia o en remoto.
- Paso 5: Presenta una candidatura breve y confirma la inscripción. Revisa tu correo en los días siguientes.
Plazo de inscripción: No hay un plazo único; la búsqueda se mantiene abierta durante todo el año. Requisito mínimo: Mostrar en el currículum competencias digitales básicas y disposición para formarse en herramientas de IA.



