Las Urgencias del único hospital de Ceuta están sometidas a una presión extraordinaria y los médicos alertan del riesgo epidemiológico entre miles de personas sin condiciones adecuadas de salubridad. Tras días de advertencias profesionales y mientras Sanidad niega que exista un colapso, la ministra visita finalmente la ciudad cuya asistencia sanitaria depende directamente de su departamento.
Un brote de gastroenteritis, casos puntuales de sarna y tuberculosis, Urgencias bajo una presión extraordinaria y miles de personas viviendo en condiciones precarias de higiene y salubridad. La crisis migratoria de Ceuta ha abierto un grave frente sanitario que ha terminado llevando a la ministra de Sanidad, Mónica García, a desplazarse este domingo a la ciudad después de días de advertencias de médicos y organizaciones profesionales.
La visita tiene una relevancia especial porque la sanidad pública de Ceuta depende directamente del Ministerio de Sanidad. El Hospital Universitario y la Atención Primaria están gestionados por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), organismo adscrito al departamento que dirige García. A diferencia de lo que sucede en las comunidades autónomas, no existe aquí una Consejería autonómica a la que trasladar la responsabilidad de la gestión sanitaria.
Más de 1.100 asistencias y Urgencias bajo presión
La llegada masiva de inmigrantes de finales de julio disparó la demanda asistencial. Según los datos ofrecidos por el propio secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, durante la primera jornada de la crisis llegaron a contabilizarse más de 1.100 asistencias sanitarias. Posteriormente, la actividad se habría estabilizado entre 300 y 400 atenciones diarias, mientras profesionales y representantes políticos han denunciado jornadas en las que las Urgencias llegaron a superar los 500 pacientes.
El Colegio Oficial de Médicos ha advertido del agotamiento de los profesionales y reclama refuerzos procedentes de la Península. Su presidente ha resumido la situación con una frase especialmente gráfica: “Los refuerzos no pueden ser que la gente doble o no duerma”.
Gastroenteritis, sarna y tuberculosis
A la presión asistencial se ha sumado durante los últimos días la aparición de enfermedades transmisibles. El jefe de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta ha confirmado un brote de gastroenteritis y casos puntuales diagnosticados de tuberculosis y sarna.
La preocupación de los especialistas va más allá de los casos ya detectados. Los médicos alertan del riesgo derivado de que miles de personas permanezcan en calles, playas y asentamientos provisionales sin unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas. El responsable de Medicina Preventiva ha advertido de la existencia de “miles de personas sin salubridad” y ha definido la situación como una “crisis humanitaria”.
El Colegio de Médicos ha elevado también sus advertencias sobre el riesgo epidemiológico y reclama medidas preventivas y recursos extraordinarios ante la posibilidad de que las condiciones de hacinamiento y falta de higiene faciliten nuevos contagios.
Los médicos pidieron ayuda directamente a Mónica García
La preocupación de los facultativos llegó directamente al despacho de la ministra. El 7 de agosto, el presidente del Colegio Oficial de Médicos remitió una carta a Mónica García describiendo una situación excepcional que, según la organización profesional, había derivado en una “catástrofe asistencial” y exigía una respuesta inmediata del Ministerio.
Los médicos reclamaron el envío de profesionales desde la Península y denunciaron que una emergencia extraordinaria no podía afrontarse simplemente aumentando las jornadas de las plantillas existentes. Las organizaciones profesionales han pedido además una mayor implicación del Ministerio sobre el terreno.
La presión ha continuado aumentando. CESM reclamó una intervención “directa, inmediata y sobre el terreno” de la ministra ante una situación que calificó de crítica.
Sanidad niega que exista un colapso
El Ministerio ofrece una interpretación distinta. INGESA niega que el sistema sanitario ceutí esté colapsado y sostiene que alrededor de la mitad de las camas del Hospital Universitario permanecen disponibles, que no ha sido necesario habilitar determinadas áreas extraordinarias de emergencia y que la asistencia ordinaria continúa funcionando.
La propia Mónica García ha rechazado expresiones como “crisis sanitaria”, “colapso sanitario” o “catástrofe sanitaria”, aunque su departamento reconoce el fuerte incremento de la actividad asistencial.
El enfrentamiento entre ambas interpretaciones es evidente: mientras el Ministerio rechaza técnicamente el colapso, los médicos denuncian saturación, agotamiento de profesionales y riesgos epidemiológicos derivados de las condiciones en las que permanecen miles de personas.
Mónica García viaja finalmente a Ceuta
La ministra se desplaza finalmente este 16 de agosto a Ceuta para visitar el Hospital Universitario y conocer sobre el terreno la situación sanitaria. La visita se produce 17 días después del comienzo de la entrada masiva del 30 de julio y 16 días después del 31 de julio, cuando terminó aquella primera gran oleada.
García llega después de la petición de ayuda del Colegio de Médicos, de las reclamaciones públicas de refuerzos y de que CESM exigiera su presencia directa en la ciudad. Y lo hace mientras el único hospital ceutí afronta una presión asistencial extraordinaria y los profesionales advierten de las consecuencias sanitarias de mantener a miles de personas sin condiciones adecuadas de higiene.
La crisis migratoria ha colocado así bajo máxima presión a una sanidad que, a diferencia de la gestionada por las comunidades autónomas, depende directamente del Ministerio que dirige Mónica García. La discusión continúa sobre si puede hablarse técnicamente de “colapso”, pero los datos reflejan una situación excepcional: más de 1.100 asistencias en el momento inicial, centenares de atenciones diarias posteriormente, profesionales reclamando refuerzos y un brote de gastroenteritis junto a casos puntuales de tuberculosis y sarna.
Una emergencia que finalmente ha llevado a la responsable política directa de la sanidad pública ceutí a desplazarse a la ciudad en pleno mes de agosto.




