Junio devolvió el pulso al mercado inmobiliario. La compraventa de viviendas en España registró 59.288 operaciones, un 1,6% más que en el mismo mes de 2025, según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la mejor cifra para un mes de junio desde 2007 y, sobre todo, rompe una racha de cinco meses consecutivos de caídas interanuales que había comenzado en enero de este mismo año.
El dato sorprende por su oportunidad. Con el BCE aún en modo restrictivo y los tipos de interés lejos de los niveles que dispararon la demanda en 2022, que el mercado residencial registre un repunte en pleno verano es una señal de resiliencia. Algo que las inmobiliarias cotizadas llevaban esperando desde que las ventas empezaron a enfriarse a finales del año pasado.
El informe del INE muestra un comportamiento muy desigual entre segmentos. La vivienda nueva creció un 6,3% interanual, hasta las 12.766 operaciones, mientras que la segunda mano apenas se movió: subió un 0,3%, con 46.522 transacciones. En tasa intermensual (junio sobre mayo), el avance fue más uniforme: un 5% global, con un +7,4% en obra nueva y un +4,4% en usada.
La vivienda nueva tira del carro
El repunte de junio se explica casi en su totalidad por el empuje de la promoción nueva. El segmento, que representa el 21,5% del total, crece a un ritmo que triplica al de la vivienda de segunda mano. Un reflejo de la actividad de las promotoras que cerraron proyectos en la primera mitad del año y que ahora empiezan a escriturar.
Las viviendas libres concentraron el 93,8% de las operaciones, con 55.609 compraventas y un alza interanual del 2,6%. Las protegidas, en cambio, cayeron un 11,8%, hasta 3.679 unidades. Este descenso en la vivienda protegida no es nuevo: lleva siete trimestres con números rojos, lastrada por la escasez de promociones y los problemas de financiación de los planes autonómicos.
A pesar del buen dato de junio, el acumulado del semestre sigue en negativo. Entre enero y junio, la compraventa de viviendas retrocede un 2,6%, con caídas del 2,8% en obra nueva y del 2,5% en segunda mano. Es decir, el mes aislado no corrige la tendencia de fondo, pero sí frena la hemorragia.
El mercado residencial ha dejado atrás la corrección más rápida de la década y ahora busca un suelo estable. Junio puede ser ese punto de giro.

Impacto en las inmobiliarias cotizadas: ¿punto de inflexión o espejismo?
Para las cotizadas del sector, el dato de junio llega en un momento en que la mayoría de las promotoras venían ajustando a la baja sus previsiones de entregas para 2026. Metrovacesa, Neinor Homes y Aedas Homes han recortado guidance en lo que va de año, citando retrasos en la obtención de licencias y un comprador más selectivo. Un 1,6% de subida en las compraventas, aunque modesto, reduce la presión sobre sus carteras de pedidos.
En mi lectura, el dato no es suficiente para hablar de un cambio de ciclo, pero sí de una estabilización de la demanda. Las promotoras que han mantenido disciplina de costes y que no han sobredimensionado su exposición al segmento de lujo —el más castigado en los últimos trimestres— serán las primeras en capitalizar este repunte.
La incógnita es si el dato de junio es coyuntural, empujado por la finalización de promociones que venían de ejercicios anteriores, o si marca un punto de inflexión genuino. La respuesta llegará con los datos de julio y agosto, meses tradicionalmente flojos. Si se confirma una segunda lectura positiva, los títulos de las inmobiliarias podrían descontar una mejora de margen que hoy no está en precio.
A mi juicio, el verdadero riesgo para el sector no está en la demanda —que sigue existiendo, como demuestra la tensión de precios en alquiler— sino en los costes de construcción y en la disponibilidad de suelo finalista. Las compañías que hayan sabido blindar sus márgenes con una buena gestión del suelo serán las que mejor naveguen los próximos trimestres.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Las principales inmobiliarias cotizadas despertaban con ligeros avances tras conocerse el dato. Metrovacesa subía un 0,8% en los primeros compases de la sesión, mientras que Neinor Homes sumaba un 0,5% y Aedas Homes se mantenía plana. El IBEX 35, por su parte, cotizaba prácticamente sin cambios, en torno a los 11.200 puntos.
Clave técnica: El índice sectorial de construcción e inmobiliario del Mercado Continuo acumula una caída del 12% en lo que va de año. Una ruptura por encima de los 1.450 puntos —nivel que no toca desde abril— sería la señal técnica que confirmaría un cambio de sesgo. De momento, la resistencia se mantiene firme.
Apunte macro: La prima de riesgo española se situaba en 72 puntos básicos al inicio de la sesión, sin variación apreciable tras el dato de vivienda. El mercado de deuda no reacciona a indicadores sectoriales, pero la estabilidad del diferencial respecto al bund alemán es el contexto en el que se mueven las cotizadas del ladrillo.




