Pollen Street compra Servihabitat y eleva a 60.000 millones sus activos gestionados

El fondo británico suma a la plataforma de Lone Star y consolida un gigante ibérico con más de 2.000 empleados en España, Portugal, Italia y Grecia. La operación, adelantada por Idealista, no ha sido confirmada por fuentes independientes.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Pollen Street ha comprado Servihabitat, el servicer de Lone Star, para integrarlo con Finsolutia e Hipoges.
  • ¿Quién está detrás? El fondo británico Pollen Street, con Lindsey McMurray al frente, y el fondo vendedor Lone Star.
  • ¿Qué impacto tiene? El nuevo grupo gestionará 60.000 millones de euros en activos y se convierte en el mayor servicer ibérico, reordenando el mapa de la gestión de deuda y activos adjudicados en España.

El fondo británico Pollen Street ha alcanzado un acuerdo para comprar Servihabitat, el servicer inmobiliario propiedad de Lone Star, y fusionarlo con sus plataformas Finsolutia e Hipoges, según publica Idealista. La operación, aún no confirmada oficialmente, eleva los activos bajo gestión del grupo a 60.000 millones de euros y emplea a más de 2.000 personas en el sur de Europa.

La unión de las tres firmas, anunciada por Pollen Street en un comunicado, crea un gigante con presencia en España, Portugal, Italia y Grecia. La operación, cuyo importe no ha trascendido, refuerza a la plataforma británica en la Península Ibérica y la sitúa como líder en la gestión de activos adjudicados (REO, por sus siglas en inglés).

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Una compra que reordena el escenario de los servicers en España

Con esta adquisición, Pollen Street suma la cartera de Servihabitat —heredera de la antigua plataforma inmobiliaria de La Caixa— a las de Finsolutia e Hipoges, dos de los servicers con mayor crecimiento en el sur de Europa. La nueva entidad gestiona activos por valor de 60.000 millones de euros, una cifra que la coloca en la primera línea de un sector altamente competitivo.

En España, el mercado de servicers inmobiliarios está dominado por grandes fondos internacionales. Apollo, Blackstone, Cerberus y doValue controlan el grueso de las carteras de préstamos morosos (NPL) y activos adjudicados (REO) que la banca y la Sareb externalizan. Pollen Street ya era un actor relevante, pero la integración de Servihabitat le da un salto de escala que le permite negociar en igualdad de condiciones con los gigantes del sector.

Los equipos de Servihabitat, con una sólida experiencia en la comercialización inmobiliaria y en la gestión de alquileres y suelos, complementará las capacidades de Finsolutia e Hipoges. La compañía mantendrá su foco en ofrecer ‘soluciones integrales en gestión de crédito, tecnología y servicios de capital’, según el comunicado recogido por Idealista.

De Servihabitat a Finsolutia: complementariedad y escala

La lógica industrial de la operación es clara: Servihabitat aporta un profundo conocimiento del mercado residencial español y una extensa red de oficinas, mientras que Finsolutia e Hipoges añaden capacidades tecnológicas y presencia en Portugal, Italia y Grecia. La combinación de las tres firmas permite a Pollen Street ofrecer un servicio integral a los grandes inversores que buscan externalizar la gestión de sus carteras.

‘Esta adquisición es un paso más en la construcción de la plataforma líder en gestión de crédito y activos inmobiliarios en la Península Ibérica’, declaró Lindsey McMurray, consejera delegada de Pollen Street. ‘Servihabitat aporta una sólida experiencia en la gestión de activos adjudicados y una valiosa cartera de clientes’.

El grupo resultante estará en disposición de pujar por los contratos de servicer que la Sareb tiene previsto renovar en los próximos meses, así como por las carteras de crédito dudoso que los bancos españoles deben reducir antes de finalizar 2026.

La Ficha del Inversor: métricas, tendencia y a quién beneficia

La operación reconfigura el escalafón ibérico de los servicers inmobiliarios y plantea varias lecturas estratégicas para los inversores. La métrica principal es el volumen de activos bajo gestión: los 60.000 millones de euros que ahora controla Pollen Street equivalen, aproximadamente, al 15% del total de activos problemáticos aún pendientes de resolver en España.

La tendencia a seis meses apunta a una nueva ronda de consolidación en el sector. Fondos como Cerberus o Apollo podrían verse presionados para vender o fusionar sus plataformas si no alcanzan la escala suficiente. Al mismo tiempo, la Sareb y los bancos acelerarán la externalización de sus carteras, y el nuevo gigante de Pollen Street parte con ventaja para captar esos mandatos.

La integración de Servihabitat es un termómetro del mercado: el capital británico está dispuesto a pagar por escala y por la red capilar que necesita para gestionar el último tramo del crédito dudoso español.

El perfil de inversor más beneficiado es el institucional: bancos, fondos de pensiones y aseguradoras que buscan delegar la gestión de activos complejos en un proveedor con suficiente músculo y capilaridad. Para el inversor minorista en ladrillo, la operación es menos inmediata pero relevante: un servicer eficiente acelera la venta de activos adjudicados, lo que puede aumentar la oferta de viviendas en el mercado secundario.

No es la primera vez que un gran fondo vende su plataforma de gestión en España. En 2021, Apollo vendió Altamira a doValue, y en 2022 Cerberus se deshizo de Haya Real Estate. Lone Star, que compró Servihabitat a La Caixa en 2015, cierra ahora su ciclo de inversión. La lectura industrial es que la gestión de activos adjudicados exige cada vez más inversión en tecnología y red comercial, una barrera que solo los grandes jugadores pueden sostener.

El riesgo más inmediato para el comprador es la dependencia de los grandes contratos con la Sareb y la banca, cuyo calendario de licitaciones es opaco. Además, si la morosidad repunta a finales de 2026, los servicers podrían verse desbordados por un aluvión de nuevos activos que exijan una gestión más intensiva en recursos.


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