Agosto ha arrancado con una guerra abierta en el segmento de las cuentas remuneradas. Sabadell, Revolut y MyInvestor lideran la batalla con ofertas que alcanzan el 3,51% TAE, una rentabilidad que ya supera con holgura la inflación y que llega acompañada de bonos de hasta 400 euros por domiciliar la nómina.
La captación de clientes a través de la nómina regresa al centro del tablero. Según la última actualización de Finect para agosto de 2026, tres entidades —un banco tradicional, un neobanco global y un operador digital— concentran las propuestas más agresivas. No es casualidad: con el euríbor en retroceso y los márgenes hipotecarios menguando, la nómina se ha convertido en el único pasivo estable capaz de garantizar ingresos recurrentes.
Qué ofrecen las cuentas que pagan hasta el 3,51% TAE
La estrella del escaparate es Sabadell. Su Cuenta Online Sabadell remunera el saldo al 3,51% TAE, sin límite de permanencia, siempre que se domicilie una nómina mínima de 700 euros mensuales. Además, añade un bono de bienvenida de 400 euros si el alta se realiza antes de finalizar septiembre. La oferta, detallada en la recopilación de Finect, coloca al banco presidido por Josep Oliu en cabeza de la tabla.
No le va a la zaga Revolut. Su cuenta remunerada, disponible para clientes con plan Plus o superior, alcanza el 3,5% TAE para saldos de hasta 50.000 euros y no exige domiciliar la nómina, aunque sí realizar un ingreso mensual de al menos 1.000 euros. La ventaja diferencial es la liquidez inmediata sin penalización, algo que las fintech han sabido explotar frente a la banca tradicional.
La tercera en discordia, MyInvestor, juega con dos bazas. Por un lado, su Cuenta Nómina retribuye al 3,50% TAE los primeros 17.500 euros y no cobra comisiones de administración. Por otro, la plataforma suma a esa rentabilidad un 5% TAE durante el primer año para nuevos clientes que domicilien nómina y contraten dos recibos. Una oferta temporal que, de acuerdo con los datos de Finect, sitúa a la entidad andorrana del grupo Andbank como la más generosa del mercado en el segmento de alta rentabilidad inicial.
Por qué la banca se pelea ahora por tu nómina
La explicación tiene menos que ver con la generosidad que con la necesidad. Los depósitos a plazo fijo pierden atractivo ante la expectativa de que el Banco Central Europeo retome los recortes de tipos en otoño. En ese escenario, la nómina es el último reducto de captación de pasivo sin remuneración garantizada —o con remuneración baja— que la banca puede transformar en crédito con márgenes positivos.
Además, los grandes bancos están viendo cómo las fintech y los neobancos erosionan su base de clientes nómina. La competencia ya no se libra solo con el tipo de interés, sino con la experiencia de usuario, la ausencia de comisiones ocultas y la rapidez operativa. Por eso entidades como Sabadell se ven obligadas a igualar o superar las condiciones de rivales como Revolut, que hasta hace poco eran impensables.
La mayoría de los analistas consultados cree que estos rendimientos no se mantendrán más allá de 2026. Las previsiones de tipos a un año, recogidas por el propio BCE, apuntan a recortes acumulados de 75 puntos básicos entre septiembre y marzo de 2027. Si ese escenario se materializa, el 3,51% TAE de Sabadell —o el 3,5% de Revolut— se convertirá en historia antes de que termine el año.
No es el banco el que necesita tu nómina; es el banco el que necesita que tú creas que la nómina sigue importando.
Los bonos de bienvenida son otro campo de batalla. Los 400 euros de Sabadell duplican el incentivo medio del mercado, que ronda los 200-250 euros. La cuestión es si el cliente está dispuesto a cumplir con las condiciones —domiciliar la nómina durante al menos 24 meses, en muchos casos— o si prefiere optar por cuentas sin vinculación con rentabilidades algo inferiores pero mayor libertad, como Trade Republic (3% TAE sin requisitos) o la Cuenta Naranja de ING (3,4% TAE para saldos inferiores a 3.000 euros, sin nómina obligatoria).
La decisión no es trivial. A simple vista, los 400 euros de Sabadell equivalen a un 1% extra de rentabilidad sobre un saldo medio de 40.000 euros, pero solo durante el primer año. Si el cliente tiene una nómina elevada y prevé mantenerla dos años, la Cuenta Online Sabadell con bono puede ser imbatible. Pero si valora la liquidez o teme los costes de cancelación, Revolut o MyInvestor ofrecen más flexibilidad, aunque con bonos más modestos o inexistentes.
La letra pequeña que conviene repasar antes de firmar
Ninguna de estas ofertas es un regalo sin condiciones. Los 400 euros de Sabadell requieren una domiciliación de nómina en los sesenta días siguientes a la contratación y mantenerla veinticuatro meses; de lo contrario, el banco puede reclamar la devolución del bono. Además, el 3,51% TAE solo se aplica sobre un saldo máximo de 30.000 euros, según confirman los folletos comerciales consultados. A partir de ahí, la rentabilidad marginal cae al 0,20%.
Revolut, por su parte, exige un plan de pago —Plus o Premium, con cuotas de 3,99 y 7,99 euros al mes, respectivamente— para acceder al 3,5% TAE. Aunque el bono de 400 euros de Sabadell compensa con creces ese coste, la ecuación cambia para saldos bajos: con 5.000 euros, la suscripción mensual se come buena parte del rendimiento.
En MyInvestor, el 5% TAE está limitado a los primeros 17.500 euros durante el primer año y exige la contratación de dos recibos (luz, gas, internet). Pasado ese periodo, el interés vuelve al 3,50% estándar. La letra pequeña aclara que el tipo promocional se aplica a clientes que no hayan tenido cuenta en los doce meses anteriores, lo que reduce el alcance de la oferta a clientes de nueva captación.
Hechas las cuentas, el patrón se repite: la mejor cuenta remunerada depende del saldo medio, la vinculación que se esté dispuesto a asumir y el horizonte temporal. Quien busque la máxima rentabilidad líquida sin ataduras encontrará en Trade Republic o Revolut —con sus matices— una opción más limpia. Quien priorice el bono inmediato y pueda domiciliar la nómina, Sabadell lleva la delantera. Y quien quiera el tipo promocional más alto del mercado, aunque solo sea para los próximos doce meses, MyInvestor gana por goleada.
La guerra por la nómina, lejos de darse por cerrada, promete nuevos capítulos antes de que acabe 2026. Con el BCE moviendo ficha, los plazos fijos a tipo fijo en retirada y la banca tradicional apretada por la competencia digital, el cliente solo tiene que decidir si quiere jugar a largo plazo o aprovechar el último vagón antes del recorte de tipos.




