Grefusa, la compañía valenciana de snacks, frutos secos y horneados, cerró el pasado ejercicio de 2025 con una facturación de 166 millones de euros, manteniendo sus resultados y consolidándose como una empresa familiar con gran estabilidad y consistencia en el panorama nacional. En este contexto, la compañía activa un ambicioso plan estratégico a tres años con 30 millones de euros de inversión en capacidades productivas, nuevas tecnologías ligadas a la innovación y eficiencia operativa, que situará a la compañía en los 200 millones de euros de facturación en 2029.
En un contexto económico marcado por la incertidumbre y por la evolución de los hábitos de consumo como consecuencia de la presión sobre los precios, Grefusa ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 166 millones de euros. Este resultado refleja la apuesta de la compañía por seguir invirtiendo en su crecimiento, tras destinar 10 millones de euros a la nueva planta de Frutorra en Portugal el pasado año, una inversión estratégica orientada a reforzar su capacidad industrial y sentar las bases de su desarrollo futuro.
Estas cifras de facturación ponen de manifiesto la solidez del modelo de negocio de la compañía, que continúa demostrando su capacidad para adaptarse a un entorno cambiante sin renunciar a un crecimiento rentable y sostenible. Como empresa española de origen familiar, Grefusa reafirma así la estabilidad de su proyecto empresarial, apoyado en la innovación, la eficiencia operativa y una visión de largo plazo que le permite seguir generando valor y afrontar con confianza una nueva etapa de crecimiento.
Así, la compañía valenciana se encamina a su objetivo de facturar 200 millones de euros en 2029. De este modo, pone en marcha un ambicioso plan estratégico a tres años con el objetivo de acometer inversiones por valor de 30 millones de euros enfocadas en tres ejes estratégicos: capacidades productivas, nuevas tecnologías ligadas a la innovación y eficiencia operativa. Estas inversiones permitirán a la compañía reforzar su posición de liderazgo en el mercado del snack, responder con mayor agilidad a las demandas del consumidor e impulsar un crecimiento rentable y sostenible bajo el liderazgo de Agustín Gregori, CEO de la compañía.
“En Grefusa siempre hemos creído que crecer no consiste únicamente en ser más grandes, sino en ser mejores. Mantener unos resultados sólidos en un entorno tan exigente demuestra que contamos con un modelo de negocio robusto y con un equipo preparado para seguir creando valor. Nuestro plan estratégico a tres años, con una inversión de 30 millones de euros, nos sitúa en una nueva etapa que afrontamos con confianza y con plena convicción en nuestro proyecto, sin perder aquello que nos hace únicos: nuestra esencia como empresa familiar y la cercanía con nuestros consumidores”, afirma Agustín Gregori, CEO de Grefusa.
Actualmente, Grefusa cuenta con un amplio porfolio de marcas referentes en el mercado, entre las que se encuentran Gublins, Papadelta, El Piponazo, MisterCorn y Snatt’s, cuyos productos llegan cada año a millones de consumidores. La compañía, que supera los 700 profesionales, desarrolla su actividad desde sus centros de producción de Alzira (Valencia) y Condeixa-a-Nova (Portugal), donde continúa reforzando sus capacidades industriales para responder a las nuevas demandas del mercado e impulsar un crecimiento sostenible basado en la innovación, la calidad y la eficiencia.




