Helius migra la capa de archivo de Solana a RocksDB: -40% almacenamiento, -90% latencia

El proveedor de RPC ha reescrito su sistema de almacenamiento de datos históricos, recortando las consultas más lentas de 350 milisegundos a solo 30 milisegundos. La migración reduce la huella de almacenamiento de 330 TB a 190 TB y sienta las bases para consultas más ricas.

Helius, uno de los principales proveedores de nodos RPC en Solana, ha completado la migración de su capa de archivo —la encargada de guardar todo el historial de transacciones desde el primer bloque— desde ClickHouse, una base de datos columnar, hasta RocksDB, un motor clave-valor. El resultado: un 40 % menos de espacio comprimido (de 330 TB a 190 TB) y una caída del 90 % en la latencia de las consultas más exigentes, como la que busca todas las transacciones de una dirección.

La mejora no solo libera recursos en los servidores de Helius; permite que cualquier proyecto que necesite explorar el pasado de la cadena lo haga en milisegundos, sin los tiempos de espera que lastraban la experiencia de desarrollador. Según explica Mert Mumtaz, CEO de Helius, en la entrada oficial del blog de la compañía, el paso de ClickHouse a RocksDB fue un cambio drástico que soluciona el talón de Aquiles de las consultas aleatorias sobre identificadores únicos.

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De 330 TB a 190 TB, y de 350 ms a 30 ms: los números del cambio

Para entender la magnitud del avance, hay que saber cómo funcionaba la capa de archivo anterior. ClickHouse es una base de datos columnar optimizada para series temporales y escaneos masivos, el tipo de consulta clásica cuando se pide ‘dame todos los bloques entre las slots X e Y’. Sin embargo, Solana genera cientos de miles de millones de firmas únicas —hashes aleatorios— y las consultas del tipo ‘devuélveme todas las transacciones de esta dirección’ se comportan como búsquedas de puntos aleatorios. Con ClickHouse, una sola llamada a getTransactionsForAddress podía disparar hasta 100 lecturas de columna, con una latencia que en el percentil 95 (p95) alcanzaba los 350 milisegundos.

RocksDB, en cambio, es un motor de almacenamiento de tipo Log-Structured Merge tree (árbol de fusión estructurado por registros) que ordena los datos en niveles sucesivos. Eso permite que las búsquedas sobre claves aleatorias se beneficien de índices mínimos y filtros de Bloom que descartan archivos enteros sin leerlos. Tras la migración, la latencia p95 de las mismas consultas se desplomó a 30 milisegundos, una reducción de más del 90 %. Además, el almacenamiento comprimido pasó de 330 TB a 190 TB, gracias a una compactación más eficiente.

Dicho de otra forma: RocksDB no traduce las búsquedas a un plan de SQL, sino que accede directamente a los bytes en disco mediante una clave. Esto elimina la sobrecarga típica de las bases de datos tradicionales y convierte a Solana en una red cuyo historial completo se puede consultar con la misma fluidez con la que un navegador carga una página web.

¿Qué significa esto para el ecosistema de Solana?

La mejora de Helius va mucho más allá de un ahorro en discos. La capacidad de realizar consultas históricas ricas —como escanear la actividad de un programa, extraer todas las interacciones de un usuario o reconstruir el flujo de tokens entre cientos de cuentas— era un cuello de botella que frustraba a los equipos de DeFi, las herramientas de cumplimiento on-chain y los exploradores de bloques. Con latencias de 350 ms, una solicitud de 1.000 transacciones podía tardar varios segundos, lo que hacía inviable su uso en tiempo real.

Ahora, con respuestas en 30 ms, se abren puertas a servicios como la reconciliación fiscal automatizada, el análisis de riesgo en directo o la creación de índices personalizados por protocolo. «Esto sitúa a Helius en una posición única para innovar en la capa de lectura de Solana», señalan desde la empresa. La migración demuestra que la infraestructura de la red está madurando hacia estándares de big data que hasta ahora solo se veían en plataformas como Cloudflare o Uber.

Solana está dejando atrás la era de las soluciones improvisadas: los proveedores de infraestructura ya piensan como gigantes del software.

Es un salto cualitativo que complementa los esfuerzos paralelos de otros actores como Triton One con su proyecto Old Faithful para descentralizar el archivo. No obstante, la propuesta de Helius apunta a un rendimiento extremo que los archivos distribuidos aún no alcanzan, combinando velocidad con la posibilidad de añadir filtros y ordenaciones personalizadas sobre los métodos RPC estándar.

La madurez infraestructural de Solana: lo que revela esta migración

Cuando Anatoly Yakovenko habla de los clientes validadores como Firedancer o Agave, subraya que la red ya no depende de un único punto de fallo. Esta migración de Helius es el equivalente en la capa de datos: sustituir una herramienta genérica como ClickHouse por un motor a medida, construido alrededor de RocksDB, muestra que los equipos de desarrollo están dispuestos a reescribir componentes enteros para exprimir el rendimiento. Es un reflejo de cómo el ecosistema ha pasado de consumir software de terceros a diseñar soluciones propias con la precisión de una compañía de infraestructura cloud.

Conviene no perder de vista los riesgos. Una sola empresa —Helius— concentra ahora una parte significativa de las consultas históricas de alto rendimiento, lo que introduce un punto de centralización en la disponibilidad de los datos. Sin embargo, la existencia de alternativas como las instancias de BigTable mantenidas por Anza o el propio Old Faithful mitiga ese riesgo. Además, el movimiento de Helius es un ejemplo para otros proveedores de RPC: la competencia por ofrecer la mejor latencia empuja a toda la industria hacia arriba.

En definitiva, la decisión de Helius de migrar a RocksDB no es un capricho tecnológico, sino una señal de que la infraestructura de Solana está lista para soportar la próxima oleada de aplicaciones masivas. Con cada milisegundo que se araña al historial, la cadena se vuelve más útil para los casos de uso reales que, al final, son los que atraen al capital institucional y a los usuarios de a pie.


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