La Junta de Andalucía ha activado una alerta alimentaria por listeria en un lote de fuet ibérico de la marca Cárnicas Sierra Nevada, comercializado en Antequera, Granada y Málaga. La bacteria detectada supone un riesgo para la salud y los consumidores que tengan el producto deben devolverlo de inmediato.
¿Qué lote de fuet ibérico está contaminado y dónde se ha vendido?
El producto afectado es un fuet ibérico de la marca Cárnicas Sierra Nevada. El lote concreto es el 260521, con fecha de consumo preferente 21 de noviembre de 2026. La comercialización de este lote arrancó el pasado 11 de junio en establecimientos de Antequera, Granada y Málaga, según informa la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía. La alerta se ha comunicado a la AESAN a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI).
La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica (DGSPOF) activó el aviso tras los resultados de los controles oficiales de inspección. Todos los canales de distribución han recibido la orden de retirar de inmediato el lote contaminado.
Cómo saber si tienes el lote afectado y qué hacer con él
Revisa la etiqueta del producto: busca el número de lote 260521 y la marca Cárnicas Sierra Nevada. Si coincide, no lo consumas bajo ningún concepto. La DGSPOF recomienda devolverlo en el punto de compra. Aunque no conserves el tique de compra, el establecimiento debe aceptar la devolución al tratarse de un producto retirado por motivos de seguridad alimentaria.
- Devuélvelo de inmediato: lleva el producto a la tienda y solicita el reembolso. El establecimiento está obligado a reembolsar el importe íntegro.
- No lo consumas: aunque parezca en buen estado, la bacteria no altera el olor ni el sabor y puede encontrarse en dosis infecciosas muy bajas.
- Si ya lo has ingerido: mantén la calma, pero vigila la aparición de síntomas durante las 24-72 horas siguientes. En caso de fiebre, vómitos o diarrea, consulta a un profesional sanitario.

Síntomas de la listeriosis y grupos de riesgo
La listeriosis es una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes. La AESAN detalla que en personas sanas puede cursar de forma leve o incluso asintomática, con fiebre, dolores musculares y síntomas gastrointestinales. Sin embargo, en embarazadas, personas mayores, recién nacidos y pacientes inmunodeprimidos puede derivar en cuadros graves como septicemia o meningitis.
Si perteneces a uno de estos colectivos y has consumido el fuet contaminado, acude a tu centro de salud sin esperar a presentar síntomas. Las embarazadas deben extremar las precauciones: la AESAN recuerda que es uno de los patógenos que más conviene evitar durante la gestación.
La listeria no se ve ni se huele, y en grupos de riesgo puede tener consecuencias muy graves; por eso la retirada es total y la recomendación de no consumir es tajante.
Recomendaciones para evitar la listeriosis en casa y la responsabilidad del comercio
La AESAN insiste en respetar las indicaciones de conservación y la fecha de caducidad de los productos. Si un envase recomienda cocinar antes de consumir, debe hacerse (por ejemplo, espinacas congeladas que no se pueden usar directamente en un batido). Además, para las personas de riesgo es fundamental no consumir lácteos sin pasteurizar ni productos cárnicos listos para el consumo, como jamón cocido o patés refrigerados, tal y como detalla la agencia.
En cuanto a los derechos del consumidor, la retirada por alerta sanitaria es el supuesto más claro de producto no conforme. La normativa de consumo (Real Decreto Legislativo 1/2007) ampara al comprador ante cualquier producto que suponga un riesgo para la salud. No hay plazo de caducidad para reclamar en estos casos: la seguridad alimentaria prima sobre los plazos habituales de devolución. Si el establecimiento se niega, solicita la hoja de reclamaciones y contacta con la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) más cercana.
Qué hay detrás de una alerta alimentaria y por qué los consumidores deben confiar en el sistema
Las alertas como la de este fuet ibérico se activan gracias a los controles rutinarios de las autoridades sanitarias, en este caso la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta de Andalucía. Los resultados se comunican de inmediato a la AESAN y, en caso necesario, al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la Unión Europea. Esta red, que funciona desde 1979, ha permitido retirar miles de productos antes de que causaran daños masivos.
El consumidor debe leer con atención las fechas de consumo y los lotes, sobre todo en productos refrigerados listos para el consumo, como los embutidos. La listeria se controla con cadena de frío y con garantías en la fabricación, pero ningún sistema es infalible. A efectos prácticos, tu mejor defensa es guardar siempre el tique o una copia digital de la compra: facilita cualquier gestión posterior, aunque para alertas oficiales el propio establecimiento ya tiene la obligación de retirar el producto de sus estanterías y avisar.
🛒 El Veredicto de Compra
- Revisa siempre la etiqueta: antes de consumir cualquier producto, verifica que el número de lote no coincida con el de una alerta activa (puedes consultar la web de AESAN).
- Devuelve el producto y exige el reembolso: no esperes a tener el tique. La tienda debe aceptarlo por tratarse de un lote retirado por seguridad alimentaria.
- Consulta a tu médico si perteneces a un grupo de riesgo: ante el menor síntoma, no dudes en acudir a un centro de salud, especialmente si estás embarazada o tienes el sistema inmunitario debilitado.




