El precio de la luz hoy cae un 34%: 90,74 euros/MWh el sábado 18 de julio

Las horas de máxima demanda rozan los 156 euros durante la final del Mundial de fútbol. El resto de la jornada deja tramos a coste cero para el consumidor con tarifa regulada.

El mercado mayorista de la electricidad en España registra este sábado una caída del 34% en su precio medio, que se sitúa en 90,74 euros por megavatio hora (MWh). Una cifra que devuelve un respiro al consumidor doméstico en plena canícula, pero que esconde dos realidades opuestas en el mismo día: horas a coste cero y un pico que roza los 156 euros.

Los datos de Red Eléctrica y del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE) reflejan una jornada de extrema volatilidad intradiaria. La energía fotovoltaica inunda la red durante las horas centrales del mediodía y hunde el precio al mínimo. Sin embargo, la coincidencia de la final del Mundial de fútbol con la franja nocturna de máxima demanda provoca un repunte que deja una factura amarga para quienes enchufen sus electrodomésticos durante el partido.

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La factura de la luz se abarata en plena ola de calor

El descenso del 34% frente a la media de la semana pasada se explica por una combinación casi perfecta para los intereses del consumidor: producción renovable disparada y una demanda que, aunque elevada por los 40 grados que se esperan en el valle del Guadalquivir, no llega a tensionar el sistema durante la mayor parte del día.

La eólica ha recuperado fuelle en las últimas 48 horas y la solar ha funcionado al máximo de su capacidad. El gas, que fija el precio marginal en muchas horas, se ha mantenido estable en el entorno de los 35 euros/MWh en el MIBGAS. Todo ello permite que los tramos más baratos se sitúen por debajo de los 5 euros/MWh, un escenario casi anecdótico hace apenas dos años.

Para un hogar con tarifa regulada PVPC, el coste real de la energía en las horas valle será testimonial. Sí, a las tres de la tarde del sábado, con 40 grados a la sombra, poner el aire acondicionado sale gratis. La paradoja es que a las nueve de la noche, cuando el sol ya ha caído y la demanda de los hogares compite con el consumo industrial que aún permanece activo, el precio se multiplica por nueve.

El PVPC convierte al consumidor en un gestor de energía sin manual: la diferencia entre enchufar a las tres de la tarde o a las nueve de la noche puede ser de 150 euros por megavatio hora.

La final del Mundial dispara la demanda y el precio se multiplica por cuatro

El pico de 156,14 euros/MWh previsto para la franja de las 21:00 a las 22:00 horas coincide con la disputa de la final del Mundial de fútbol. No es una casualidad. El operador del sistema ha advertido en varias ocasiones que los eventos televisivos de gran audiencia provocan un aumento súbito de la demanda que los modelos de previsión aún no terminan de afinar.

El fenómeno es conocido como «efecto nevera» o «efecto prime time«: millones de hogares encienden la televisión, el aire acondicionado, la cocina y el alumbrado al mismo tiempo. La demanda crece en pocos minutos más de lo que lo haría en una noche normal de julio. Como las renovables ya no producen, el sistema tiene que recurrir a ciclos combinados de gas y, en menor medida, a la hidráulica, tecnologías con un coste marginal muy superior.

La estampa es tan gráfica como insólita: el precio de la electricidad se convierte en un indicador de la audiencia televisiva. Cuanto más apretada esté la final, más enchufes se activarán en el descanso y más tensión sufrirá el precio mayorista. Cosas del mercado marginalista.

Un mercado eléctrico bipolar: horas gratis y picos de vértigo en la misma jornada

Este sábado condensa en 24 horas todos los debates pendientes del sistema eléctrico español. La generación renovable es ya capaz de cubrir más del 70% de la demanda en las horas solares, pero no puede acompañar al consumidor cuando más la necesita: durante el prime time nocturno. El almacenamiento sigue siendo el cuello de botella. Sin más baterías, bombeos o hidrógeno verde, el consumidor doméstico seguirá viendo cómo las facturas se abaratan en las horas en que está fuera de casa y se encarecen justo cuando llega y enciende la televisión.

Me parece un acierto que la CNMC y el Ministerio para la Transición Ecológica estén acelerando los proyectos de baterías detrás de contador que se presentaron en la convocatoria de junio. Pero la distancia entre la firma del BOE y la puesta en operación de esos megavatios-hora de almacenamiento es de al menos dos años. Mientras tanto, la papeleta la tiene el consumidor, que debe aprender a leer los precios horarios como quien consulta la cartelera de cine.

Eso sí, lejos de de los 156 euros del pico nocturno, la jornada ofrece tramos que permiten cargar el coche eléctrico o programar la lavadora sin apenas coste. La clave, como casi siempre en el PVPC, está en la capacidad del hogar para desplazar consumo de la noche al mediodía. Quien pueda hacerlo, pagará la luz más barata de todo julio. Quien no, sufrirá en la factura el recuerdo de la final del Mundial.


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