EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Comisión Europea propone extender hasta 2035 la exención de derechos de emisión para los vuelos con Canarias, evitando una subida de entre 15 y 20 euros por billete a la Península.
- ¿Quién está detrás? Bruselas, en respuesta a las peticiones del Gobierno de Canarias y otras regiones ultraperiféricas.
- ¿Qué impacto tiene? Los residentes y turistas se libran del sobrecoste, y el destino mantiene su competitividad frente a otros enclaves mediterráneos.
La Comisión Europea ha propuesto esta semana prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2035 la exención del mercado de derechos de emisión para las regiones ultraperiféricas, entre ellas Canarias, con lo que los vuelos hacia y desde las islas evitarán un incremento de entre 15 y 20 euros por billete a la Península.
Una exención que evita un sobrecoste por trayecto
El mercado europeo de derechos de emisión (ETS, por sus siglas en inglés) grava a las aerolíneas por cada tonelada de CO₂ emitida. Su extensión al sector aéreo, decidida en 2023, ya contempló excepciones para las regiones ultraperiféricas (RUP), entre ellas Canarias, Azores, Madeira y los departamentos franceses de ultramar. La propuesta ahora amplía ese blindaje hasta finales de 2035, justo cuando el precio del carbono ronda los 80 euros por tonelada y amenazaba con encarecer los billetes domésticos e internacionales.
Según estimaciones del Gobierno de Canarias, la inclusión plena en el ETS habría supuesto un recargo de 15 a 20 euros por trayecto. En un mercado donde la conectividad aérea es vital —no hay alternativa ferroviaria—, ese incremento habría erosionado la demanda turística, principal motor económico de las islas.
El reconocimiento de la ultraperiferia como excepción climática
Bruselas reconoce que las RUP sufren condicionantes estructurales que justifican tratos diferenciados. La dependencia del avión y del barco, la lejanía del continente y la fragmentación territorial configuran una realidad que la legislación climática general no puede ignorar. «La propuesta mantiene el objetivo de descarbonización, pero protege la cohesión territorial», señalaron fuentes comunitarias en declaraciones recogidas por medios sectoriales.
La decisión deberá ser ratificada por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de convertirse en norma definitiva, aunque fuentes del sector aéreo consultadas por MERCA2.ES confían en un respaldo mayoritario: ningún Estado miembro con regiones ultraperiféricas se opondrá y la negociación climática más amplia —con la revisión del régimen de comercio de derechos en marcha— ofrece margen para este tipo de excepciones.
El blindaje evita un sobrecoste de hasta 20 euros por trayecto y preserva la competitividad turística de Canarias, pero aplaza la discusión sobre cómo descarbonizar la movilidad en regiones sin tren.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto de esta prórroga se siente en el bolsillo del residente canario y en la cuenta de resultados del sector turístico isleño. Los 15-20 euros por billete que se esfuman equivalen, en un viaje familiar de ida y vuelta, a un ahorro de entre 60 y 80 euros solo en tasas climáticas. Para un destino que compite en precio con Türkiye, Egipto o Grecia, cualquier barrera tarifaria resta atractivo.
La zona cero es, sin duda, Canarias, pero la decisión tiene ramificaciones en Azores, Madeira y los departamentos franceses de ultramar. El archipiélago español concentra la mayor parte del tráfico aéreo de las RUP, con más de 40 millones de pasajeros en 2025 (datos de Aena). Mantener la exención salva miles de conexiones que, de otro modo, podrían ver reducidas sus frecuencias o encarecidas sus tarifas.
El dato clave es el horizonte temporal: 2035. Aunque el escudo se amplía nueve años más, no es definitivo. La Comisión deja la puerta abierta a una revisión posterior, y el propio mercado de emisiones podría endurecerse en ese período. De hecho, el precio del carbono ha oscilado entre los 60 y los 100 euros en el último trienio, y los analistas prevén que supere los 120 euros antes de 2030 si la UE mantiene sus metas climáticas.
En paralelo, el pulso entre operadores aéreos no se detiene. Las aerolíneas que vuelan a Canarias —Iberia, Vueling, Ryanair, Binter, Air Europa— respiran aliviadas, pero saben que el coste del combustible sostenible (SAF) y otras tasas verdes irán en aumento. La exención del ETS les concede tiempo para adaptar flotas y amortiguar el impacto en el precio final.
La lectura estratégica que hacemos en MERCA2.ES es que esta decisión, aunque coyunturalmente necesaria, revela una grieta en la política climática europea: cómo garantizar la movilidad de los territorios desconectados de las redes ferroviarias de alta velocidad sin penalizarlos. París resolvió el mismo dilema para Córcega y los DOM-TOM con subsidios directos; en España, el modelo canario se ha apoyado históricamente en bonificaciones al residente (75% de descuento) y en esta exención del carbono.
El riesgo a medio plazo es que el blindaje expire en 2035 sin una alternativa tecnológica madura. Si para entonces los aviones de hidrógeno o los SAF competitivos no son una realidad, Canarias volverá a enfrentarse a un conflicto entre sostenibilidad y supervivencia económica.





