EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Iberia ha recibido ocho aviones Airbus A320neo que pertenecían a Vueling y ya opera seis de ellos en su red de corta y media distancia.
- ¿Quién está detrás? El movimiento lo orquesta el grupo IAG, la matriz de ambas aerolíneas, dentro de un plan más amplio de renovación de flota.
- ¿Qué impacto tiene? Iberia refuerza su capacidad de manera inmediata mientras Vueling se prepara para estrenar los Boeing 737Max y renovar por completo su flota.
Iberia ha completado casi todo el traspaso de ocho aviones Airbus A320neo que pertenecían a Vueling, , según ha podido confirmar MERCA2.ES a partir del seguimiento de los movimientos de flota del grupo IAG. De ellos, seis ya vuelan con la librea de la aerolínea de bandera, uno se encuentra en mantenimiento y el octavo está en la fase final de documentación.
Un traspaso que arrancó en marzo de 2025 con nombre propio
La operación de transferencia comenzó hace más de un año, en marzo de 2025. El primer A320neo en cambiar de color fue bautizado como ‘Betina Kadner’, en homenaje a la primera mujer piloto de la aviación comercial en España. Desde entonces, la cadencia de entregas ha sido constante y, según los registros de la cuenta especializada Mad.Airport, los ocho aparatos ya están en poder de Iberia.
Los A320neo son la columna vertebral de la corta y media distancia de Iberia. Comparados con los A320 anteriores, consumen un 20% menos de combustible y emiten un 50% menos de ruido, dos ventajas que encajan en la estrategia de sostenibilidad del grupo IAG. Además, al tratarse de unidades procedentes de Vueling, comparten no solo el mismo tipo de avión sino también la misma configuración de cabina y de sistemas, lo que agiliza la integración en la operativa de Iberia sin costes de adaptación.
De los ocho aviones transferidos, seis están ya volando en rutas nacionales y europeas, uno permanece en las instalaciones de mantenimiento para las revisiones preceptivas y el octavo ultima los trámites burocráticos. Todo apunta a que el trasvase quedará cerrado antes de que termine el verano de 2026, justo cuando Iberia necesita más capacidad para sus rutas turísticas.
El plan de IAG: reforzar Iberia mientras Vueling espera el 737Max
Detrás de este baile de aviones hay una estrategia de grupo cuidadosamente diseñada. IAG, el holding que agrupa a Iberia, Vueling, British Airways y Aer Lingus, lleva años racionalizando sus flotas bajo un principio de optimización: cada aerolínea debe operar el avión que mejor se adapte a su estructura de costes y a su mercado. En el caso de Vueling, eso significa abandonar progresivamente los Airbus de la familia A320 en favor del Boeing 737Max.
En 2022, IAG cerró un pedido firme de 60 Boeing 737-8 y 737-10, con opciones de compra para otras 90 unidades adicionales, todas ellas destinadas a Vueling. En total, hasta 150 aviones que permitirían a la low cost catalana renovar por completo una flota que hoy ronda los 130 aparatos, todos ellos Airbus. El calendario de entregas, sin embargo, ha arrastrado los retrasos bien conocidos del programa 737Max: inicialmente previsto para 2024, la llegada de los primeros Max a Vueling se ha ido posponiendo y, según fuentes del sector, ahora se espera para el último trimestre de 2026 o incluso principios de 2027.
El trasvase de A320neo es una jugada de doble vía: Iberia gana capacidad inmediata sin coste de adquisición y Vueling aligera su flota Airbus para dejar paso a los Boeing 737Max.
Mientras tanto, Iberia se beneficia de un goteo de aviones modernos y eficientes que le permiten crecer sin inmovilizar capital en nuevos pedidos. La aerolínea de bandera ya opera una flota homogénea de A320neo y A321neo, además de sus A350 para el largo radio. Este refuerzo le da músculo para afrontar la temporada alta con más butacas, algo que se nota en rutas como Madrid-Palma, Madrid-Ibiza o los puentes aéreos con Barcelona y Londres.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La operación de traspaso añade capacidad de manera casi instantánea a Iberia. En un mercado donde la demanda turística se recupera y los slots en aeropuertos como Barajas valen oro, disponer de aviones adicionales sin haber pagado por ellos es una ventaja competitiva enorme. La aerolínea ha ido incorporando progresivamente los A320neo sin detener su operativa normal: los aviones simplemente cambiaron de librea y de código, sin alterar la producción de plazas disponible en el grupo.
El trasvase refleja también una tensión industrial entre Boeing y Airbus dentro de IAG. Hasta ahora, Vueling ha sido una aerolínea exclusivamente Airbus. El paso al 737Max no solo supone un cambio de fabricante, sino también un reto logístico: formar pilotos, incorporar repuestos y adaptar el mantenimiento. Iberia, en cambio, se mantiene fiel a Airbus, aprovechando las sinergias de una flota común. Si los retrasos del Max persisten, Vueling podría verse atrapada con una flota envejecida y sin los aviones nuevos a tiempo, justo lo que este trasvase intenta paliar en el otro lado del grupo.
El dato de los 150 Boeing 737Max encargados para Vueling da la medida del viraje estratégico. Es uno de los pedidos más grandes de la historia de IAG y coloca a la low cost española en el centro de la renovación del corto radio del grupo. Pero la ejecución no está exenta de riesgos: los 737Max acumulan años de retrasos en las entregas y los reguladores europeos han sido especialmente exigentes con las certificaciones. Hasta que el primer Max no aterrice en El Prat con pasajeros, el plan sigue en el aire. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.





