El precio del pollo asado en supermercados cae un 12% y la demanda se dispara

El equilibrio entre oferta y demanda tras la gripe aviar de 2025 permite un recorte de hasta dos euros por unidad en los lineales españoles. La horquilla de precios oscila entre 10 y 14 euros el pollo entero, con el precio por kilo como clave del ahorro real.

El precio del pollo asado en los supermercados españoles ha caído un 12% en lo que va de temporada estival y se sitúa en una horquilla de 10 a 14 euros la unidad, según confirman fuentes sectoriales a EFE. La bajada, de entre el 10% y el 12% respecto al verano de 2025, llega en plena escalada de la demanda y convierte el ave en el producto estrella de la proteína barata para las comidas de julio y agosto.

Cuánto cuesta de verdad el pollo asado y por qué ha bajado

El dato lo adelanta la patronal Grill & Chicken y la Central de Compras de Asadores de Pollo: los lineales de los asadores mueven esta temporada entre 10 y 14 euros por pollo, un recorte de uno a dos euros respecto al año pasado. La razón principal es un mayor equilibrio entre oferta y demanda, después de que en 2025 la gripe aviar golpeara la producción de carne de ave en varios países europeos y en Estados Unidos, lo que tensó el comercio nacional y mantuvo los precios más altos.

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Ahora, con la cabaña recuperada y los costes de alimentación animal más estables, el pollo asado vuelve a ser la opción de proteína animal más competitiva del súper. El precio por ración —un cuarto de pollo ronda los 2,50 a 3,50 euros— compite directamente con los filetes de cerdo y supera en ahorro a la mayor parte de los pescados frescos.

La demanda se dispara: 15% más en interior y 35% en la costa

Las mismas fuentes estiman que el volumen de carne de pollo asado consumida en los meses de verano supera los 50 millones de kilos, con una producción semanal de 2,5 millones de pollos y alrededor de 12.000 asadores repartidos por todo el país. Las ventas se aceleran sobre todo en agosto, pero ya en julio el tirón es claro: suben un 15% en las zonas del interior peninsular y un 35% en áreas costeras como el Mediterráneo andaluz, donde el turismo nacional e internacional dispara el consumo.

Eugenio Arenas, presidente de Grill & Chicken y fundador de la central de compras que comercializa cerca de 120.000 pollos semanales en el norte de Europa y otros 100.000 en España, subraya que el producto atrae a todo tipo de comprador por su sabor y por el precio. “Es una proteína de alta calidad, baja en grasa y de fácil digestión”, resume el mayorista.

precio pollo asado supermercado

El pollo asado mueve 50 millones de kilos en verano y se consolida como la proteína animal más barata del súper.

Quién está detrás del pollo asado que compras

La interprofesional de carne avícola Avianza pone cifras al peso del sector: España es la segunda potencia de carne de ave de la Unión Europea, con alrededor del 13% de toda la producción comunitaria, solo por detrás de Polonia. Una cadena que, según su secretario general, Jordi Montfort, refleja la fortaleza de un modelo comprometido con la calidad, la seguridad alimentaria y el bienestar animal.

Montfort defiende que el consumidor se fije en el sello Aves de España, que garantiza origen nacional, y recuerda que detrás de cada pollo asado hay miles de granjeros y empresas españolas. La apuesta por el producto de proximidad, explica, no solo refuerza el empleo local, sino que reduce la huella de carbono del transporte.

📊 El precio del pollo asado frente a otras proteínas

ProductoPrecio por ración (aprox.)Ahorro frente al pollo asado
Pollo asado (cuarto)2,50 – 3,50 euros
Filetes de cerdo (150 g)3,80 – 4,50 eurosEntre un 30% y un 50% más caro
Salmón fresco (ración 150 g)5,00 – 6,50 eurosCasi el doble que el pollo
Chuletas de cordero (150 g)6,50 – 8,00 eurosMás del triple en algunos casos

El cálculo es claro: el pollo asado no es solo la opción más rápida y cómoda para llevar, sino la que menos pesa en el ticket. Incluso frente al cerdo, la diferencia puede superar el 50% por ración en función del corte y del punto de venta.

Análisis: el rey del verano también es un refugio antiinflación

El movimiento tiene precedentes. En el verano de 2022 y 2023, con el IPC alimentario desbocado, el pollo asado aguantó mejor que otras carnes frescas porque su ciclo de producción es más corto y absorbe menos vaivenes del cereal. Ahora, en 2026, con la inflación alimentaria más moderada —el último dato del INE la sitúa en el entorno del 2%—, la bajada de precio supone un alivio real para las familias que llenan la nevera en julio y agosto.

Con todo, conviene leer la letra pequeña. El precio entre 10 y 14 euros es una horquilla amplia que depende de la zona geográfica, del tipo de establecimiento (asador tradicional, supermercado con mostrador o gran superficie) y del peso del pollo. No es lo mismo un pollo de 1,2 kilos a 10 euros en Granada que uno de 1,5 kilos a 14 euros en la costa mediterránea. El precio por kilo, que oscila entre 6,50 y 9 euros/kilo, es la cifra que de verdad marca la diferencia.

El dato que más pesa, en cualquier caso, es que la demanda sigue subiendo porque el pollo asado resuelve una comida completa sin pasar por la cocina. En zonas turísticas, el consumo se dispara un 35%, y las cadenas de asadores están reforzando turnos para cubrir el pico de julio y agosto. La lección del verano de 2025, con precios más altos por la gripe aviar, ha dejado este año una oferta más holgada y un producto que vuelve a ser el refugio proteico del comprador.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Compara el precio por kilo, no por unidad: Un pollo de 10 euros puede pesar 1,2 kg (8,30 €/kg) y otro de 14 euros, 1,5 kg (9,30 €/kg). El dato del kilo es el que decide el ahorro real.
  • Revisa el etiquetado del asador: El sello “Aves de España” o la indicación de origen nacional te garantizan un producto de proximidad y trazabilidad, sin coste extra significativo.
  • Pide el pollo entero si sois varios: La pieza completa sale más barata por ración que los cuartos o medios ya empaquetados, y permite aprovechar las sobras para ensaladas o caldos.

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