El Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona ha dado un paso que hasta hace poco parecía ciencia ficción: un equipo de investigadores ha construido un dispositivo capaz de mantener vivos ojos humanos y porcinos fuera del cuerpo, preservando su retina y recuperando la respuesta a la luz. El hallazgo, presentado como estudio preliminar aún sin revisión por pares, perfila por primera vez un camino médico hacia el trasplante de ojo completo.
El ECaBox: una caja que nutre la retina como lo haría el torrente sanguíneo
El dispositivo, bautizado como ECaBox (Eye-in-a-Care-Box), emplea una técnica conocida como perfusión. En esencia, imita lo que ocurre dentro del cuerpo: un flujo constante de líquido enriquecido con oxígeno y nutrientes circula por la arteria oftálmica del ojo extraído, mientras un sistema de drenaje elimina los desechos. El globo ocular reposa sobre una plataforma y una ventana transparente permite a los científicos observar y fotografiar la retina sin abrir la caja.
La investigadora principal, Pia Cosma, y sus colegas del CRG y del Instituto de Ciencia y Tecnología de Barcelona (BIST) llevan años perfeccionando el sistema. El problema al que se enfrentaban era simple y brutal: un ojo humano comienza a degradarse de forma irreversible a los pocos minutos de ser extraído. Las células de la retina se encojen, la arquitectura del tejido colapsa y la capacidad de transmitir señales eléctricas se desvanece. Sin una estrategia de preservación, cualquier trasplante estaba condenado al fracaso antes de empezar.
De la retina porcina a los 12 ojos humanos: la prueba de concepto
Las primeras pruebas se realizaron con ojos de cerdo, anatómicamente similares a los nuestros y más fáciles de conseguir —el equipo los obtuvo de un matadero local—. Los órganos mantenidos a temperatura ambiente o refrigerados a 4 °C degeneraban por completo en menos de 24 horas. Sin embargo, los ojos que se mantenían en el ECaBox mostraron una viabilidad «significativamente mayor» transcurrido ese mismo periodo. Lo más llamativo fue que, después de solo 15 minutos de perfusión, los ojos porcinos recuperaban la capacidad de responder a la luz, una función que habían perdido en el instante de la extracción. Algunos la conservaron más de 10 horas.
Los ojos de cerdo recuperaron la capacidad de responder a la luz tras solo 15 minutos de perfusión. Algunos la mantuvieron durante más de 10 horas.
El siguiente paso fue probar el dispositivo con 12 ojos humanos procedentes de seis donantes fallecidos. En cada caso, un ojo de la pareja se introducía en el ECaBox mientras el otro no recibía tratamiento. Los resultados repitieron el patrón: los órganos perfundidos conservaron la integridad de la retina y la capacidad de de respuesta a estímulos luminosos, mientras que los ojos no tratados se degradaron rápidamente.

Lo que falta por demostrar: el verdadero test está en el quirófano
El estudio, depositado en un repositorio de prepublicaciones y aún no revisado por otros especialistas, representa un avance de laboratorio sólido, pero debe leerse con cautela. La gran incógnita —y el propio equipo lo reconoce— es si un ojo mantenido en el ECaBox podría funcionar una vez trasplantado. Hasta ahora solo se ha comprobado la viabilidad celular y la respuesta eléctrica in vitro, no la restauración de la visión en un ser vivo.
El precedente más cercano es el trasplante de ojo parcial realizado en 2023 por el equipo de NYU Langone: un hombre que había perdido el lado izquierdo de la cara y el ojo en un accidente eléctrico recibió un ojo completo junto con un injerto facial. La recuperación estética fue notable, pero el paciente jamás recuperó la visión en ese ojo. La diferencia que podría introducir el ECaBox es crucial: preservar las células de la retina el tiempo suficiente para que un cirujano pueda conectar el nervio óptico con garantías de que no se ha producido una cascada de muerte celular.
Shannon Tessier, investigadora del Hospital General de Massachusetts ajena al estudio, califica el trabajo de «realmente prometedor» y subraya que «podría ser una nueva frontera en la preservación de la retina». No obstante, advierte que «no sabremos si los ojos tratados en el ECaBox funcionan hasta que se trasplanten». El equipo de Cosma ya trabaja en una versión portátil del dispositivo, apta para quirófanos, con el objetivo de minimizar el tiempo entre la extracción y la perfusión en donantes en muerte asistólica.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Un dispositivo de perfusión (ECaBox) que preserva la retina y la respuesta a la luz en ojos porcinos y humanos extraídos de donantes fallecidos.
- Dónde: Centro de Regulación Genómica (CRG) e Instituto de Ciencia y Tecnología de Barcelona (BIST), España.
- Institución responsable: Equipo liderado por Pia Cosma (CRG), con colaboración del BIST. Estudio aún no revisado por pares.
- Cuándo: Resultados difundidos en julio de 2026 como preprint.
- Impacto a futuro: Sienta las bases para posibles trasplantes de ojo completo, aunque primero debe superar la prueba en modelos animales vivos y ensayos clínicos.




